Suscriptor digital

Coimas: José López ingresó al programa de protección de testigos sin su familia y seguirá detenido

Fuente: LA NACION - Crédito: Emiliano Lasalvia
Sol Amaya
(0)
18 de agosto de 2018  • 17:58

Luego de pasar toda una jornada en los tribunales de Comodoro Py, José López entró oficialmente en el Programa Nacional de Protección a Testigos e Imputados . Según pudo saber LA NACION, el exsecretario de Obras Públicas, recordado por aquel video en el que se lo ve arrojando bolsos con dinero en un convento de General Rodríguez, ya no se encuentra en el penal de Ezeiza.

Tras terminar ayer su declaración ante el fiscal Carlos Stornelli , López fue trasladado a un lugar secreto, en donde continúa protegido pero bajo protección del Grupo Especial de Intervención (GEI), conocido como "Los Lobos". Se trata de efectivos del Servicio Penitenciario Federal especialmente capacitados en Canadá para la tarea.

Su familia, sin embargo, no aceptó ingresar el programa, aunque sí podrá visitarlo bajo estrictas medidas de seguridad que apuntan a que no se filtre su lugar de paradero. Es que López manifestó temor a represalias por lo que declaró y lo que pudiera ampliar si el juez Claudio Bonadio acepta homologar el acuerdo y convertirlo en imputado colaborador -arrepentido- en el marco de la causa que investiga los llamados cuadernos de las coimas .

"Habría vinculado a personas con las que compartía alojamiento en Ezeiza", señaló una de las personas al tanto de su ingreso al programa oficial. "Basta con ver quiénes están en el pabellón 6 para darse cuenta que ahí no podía volver", agregó otra fuente al tanto de su declaración.

Ahora, López tiene la movilidad restringida al máximo y también se limitó al extremo la cantidad de personas con las que puede entrar en contacto. "Estamos orgullosos del funcionamiento del programa. Todo demuestra que la gente confía en nosotros, por eso se anima a hablar cuando ingresan bajo protección", dijo a LA NACION, Juan José Benítez, subsecretario de Política Criminal del Ministerio de Justicia. Bajo esa órbita funciona el programa, que está abocado a preservar la seguridad de imputados y testigos que colaboren "de modo trascendente y eficiente" en una investigación judicial y que se encuentren en situación de peligro. A diferencia de lo que determina la ley del arrepentido, la persona que entra al programa de protección contemplado en la ley 25.764 no acuerda ninguna reducción de pena.

Existen unos 228 imputados y testigos dentro del programa, sin contar a los "asociados", es decir, familiares o personas cercanas a la persona protegida, cuyas vidas también podrían correr riesgo.

Las medidas de protección que se otorgan a las personas van desde un teléfono monitoreado y un botón antipánico hasta una relocalización en un alojamiento reservado. Si el riesgo es elevado también se puede llegar a cambiar la identidad de la persona y del grupo familiar.

Cuando se requiere un traslado, las personas permanecen en lugares fijos dispuestos por el Ministerio de Justicia durante las primeras 48 horas y luego son enviadas a establecimientos reservados. El ministerio cuenta con un fondo de dinero específico para sustentar estos gastos.

La ley 25.764 establece que la asistencia económica solo se otorga por seis meses. Pasado este período, se le puede brindar a la persona protegida ayuda para conseguir un trabajo que le permita mantenerse mientras continúe dentro del programa. También se les brinda asistencia psicológica, teniendo en cuenta el estrés que implica para los testigos el cambio de vida al que ingresan.

La permanencia dentro del programa es voluntaria, pero una vez que la persona acepta ingresar, debe cumplir ciertas normas, como mantener la confidencialidad, permitir un examen socioambiental o no asistir a lugares que impliquen poner en riesgo su protección. El incumplimiento de estas normas puede derivar en que sea expulsado del programa.

Por: Sol Amaya
ADEMÁS

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?