Racing-Vélez, por la Superliga: la Academia no perdonó y ganó con goles de Lisandro López y Pol Fernández

18 de agosto de 2018  • 21:22
Racing-Vélez, por la Superliga gana 1 a 0 Crédito: Mauro Alfieri

Un solo jugador coreó la hinchada cuando el equipo local salió a la cancha. "Olé, olé, olé, Centu, Centu", se escuchó en el Cilindro. Fue una banca para un jugador que había sido cuestionado por el presidente del club en la semana. El mismo apoyo le dio Coudet en los micrófonos y en la cancha: no sólo lo devolvió la titularidad sino que armó un planteo para explotar sus condiciones. Hay una frase que desde el cuerpo técnico se repite desde enero, cuando Centurión llegó del Genoa con poco rodaje: que en cada entrenamiento rompe los GPS. Llegue en el estado en que llegue. Anoche volvió a dar una muestra de su capacidad física: su potencia se notaba en cada arranque, aunque después no haya estado lúcido en la resolución.

Ricardo Centurión reapareció como titular en Racing en una posición distinta a la del último semestre. Jugó como extremo derecho y fue el futbolista que más peligro que generó en la Academia. Después de una semana en que toda la atención estuvo puesta en él tras haber sido suplente ante Atlético Tucumán y de las declaraciones mediáticas cruzadas que tuvo con el presidente Víctor Blanco, lo mismo pareció ocurrir en la cancha: Racing jugaba a partir del número 10. Centurión esperó al momento en que Nicolás Lamolina estaba por pitar el inicio del partido para cambiar de banda. Dejó la izquierda para sorprender por la derecha, acaso pensando en lo que pueda pasar en el Monumental ante Milton Casco, el punto más flojo que tiene River.

Como Vélez presionaba alto en la salida local, Nery Domínguez, Neri Cardozo y Matías Zaracho entraban poco en juego. Cuando la pelota llegaba a Saravia, se repetía un movimiento que pareció ensayado: el pelotazo partía al fondo para que Centurión, picando de adentro hacia afuera, le ganara la espalda a Francisco Ortega. A eso trató de sacarle rédito Racing el primer tiempo, aunque los centros del ex Boca sólo tenían a Gustavo Bou en el área como destinatario.

"Todos sabemos la semana que pasé. Las cosas se fueron ordenando con los días. El Chacho me dio la confianza de ser titular y creo que lo hice muy bien. Él no se merece lo que pasó. La gente tampoco porque es fiel. Estoy muy agradecido", dijo el número 10 después de que termine el partido.

El triunfo ante Vélez sirvió para que Racing cortara una racha de cinco partidos sin poder ganar. Sobre ese dato había hecho hincapié el grupo puertas adentro y también se encargaron de decirlo en público dos referentes como Licha López y Leonardo Sigali. No es poco volver al triunfo para ahuyentar las nubes que habían quedado tras el último partido en Tucumán. Pero no fue bueno el nivel del equipo de Eduardo Coudet. Es cierto que la tranquilidad pudo haber llegado antes de que Pol Fernández marcara el segundo, a siete del final. Pero no aprovechó los contrataques para resolver el partido antes.

El presidente del Banco Ciudad, Javier Ortiz Batalla y Víctor Blanco durante la entrega de la placa conmemorativa de la supercopa 88

En esta larga pretemporada que realizaron los equipos argentinos a la sombra del Mundial, Coudet insistió en que su equipo debe manejar otras variantes. Con el pesado recuerdo de lo que pasó ante Colón en el cierre del semestre pasado, cuando pese a empezar ganando Racing no pudo conseguir el punto que lo llevaba a la Libertadores 2019, la intención es que el equipo también tenga a mano otras herramientas más allá de la intensidad y la presión alta. Algo de eso había intentado en Tucumán ante Atlético. Y algo parecido buscó ante Vélez. Tal vez el Chacho se haya ido más conforme con que el visitante no haya tenido ninguna situación clara que con la poca precisión de su equipo.

Además, se sabe, Racing perdió a su as de espadas: Lautaro Martínez ya no está. El entrenador también busca un equipo que pueda sobrepasar esa ausencia. El capitán Lisandro López se anotó con dos goles en dos partidos. Bou ayer mostró algunos arranques de los que siempre lo distinguieron. Centurión, quien pidió la 10 que había dejado vacante el juvenil, deberá revalidar que es el jugador más desequilibrante que tiene la Academia en su plantel. Y que en ese contexto su suplencia no puede ser por motivos tácticos. Aún lejos de lo ideal, algunas de esas piezas se empezaron a acomodar ayer en el frío de Avellaneda.

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