Graupel, el fenómeno meteorlógico que cayó ayer sobre Buenos Aires

Las gotas congeladas de la singular lluvia pueden tener el tamaño de una arveja, se derriten fácil y no son destructivas
Las gotas congeladas de la singular lluvia pueden tener el tamaño de una arveja, se derriten fácil y no son destructivas Crédito: Facebook
Germán Wille
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20 de agosto de 2018  • 19:06

Ni agua nieve, ni granizo, como dijeron muchos. La singular precipitación que cayó del cielo en algunos barrios de Buenos Aires en la tarde de ayer, y que provocó el asombro de los vecinos, es un fenómeno meteorológico conocido como graupel. Se trata de una lluvia con gotas congeladas que pueden alcanzar el tamaño de un grano de arroz o de una arveja.

En la tarde de ayer, diversos usuarios de redes sociales comenzaron a dar cuenta de un fenómeno que para ellos resultaba novedoso. Algunos hablaban de agua nieve, y otros de "granizo blando", pero había unos pocos que llamaban a lo que estaba sucediendo de la manera correcta: graupel.

Otro detalle que llamaba la atención de la singular precipitación que sólo cayó en algunas zonas de Buenos Aires, del Gran Buenos Aires, y de zonas de la provincia como Monte Hermoso, Bragado y Tres Arroyos, es que, en general, la lluvia se producía con sol.

Las gotas se derriten fácilmente y no son destructivas como el granizo
Las gotas se derriten fácilmente y no son destructivas como el granizo Crédito: Twitter

Cindy Fernández, especialista del Servicio Meteorológico Nacional, habló sobre este fenómeno en diálogo con LA NACIÓN: "En meteorlogía conocemos el graupel como gránulos de hielo. Es algo que se produce sobre la provincia de Buenos Aires de manera bastante frecuente durante el invierno y también es común que ocurra de manera aislada, por eso sólo afectó algunos puntos de la ciudad".

El origen del graupel

Con respecto al origen del graupel, la meteorologa explicó: "Se produce cuando viene del sur y del Atlántico una masa de aire fría cargada de humedad. El frío se instala en la atmósfera, y cuando el sol calienta la superficie, el aire caliente asciende, se inestabiliza el ambiente y se forman nubes. Cuando se produce la precipitación, las gotas, en contacto con el aire frío, se congelan y llegan así a la superficie. Es un hielo blando, no destructivo".

"En general, las nubes que se forman en este proceso son verticales, por eso se dio el caso de que lloviera con sol", agregó Fernández.

El fenómeno que sorprendió a los porteños no es tan poco frecuente como parece. Suele ocurrir en invierno, cada vez que el aire frío irrumpe de manera importante. "Luego de la lluvia del sábado por la noche, la temperatura bajó unos 9 grados en una hora. Y después, la temperatura continuó bajando", señaló la especialista del SMN.

Por las características que lo generan, es muy probable que el graupel - un fenómeno de origen y características muy diferentes al granizo y a la nieve - vuelva a caer en los próximos días sobre la ciudad de Buenos Aires.

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