Fin al liderazgo de Boca, que durante 20 meses dominó al fútbol argentino con autoridad

Fuente: LA NACION Crédito: Daniel Jayo
20 de agosto de 2018  • 22:18

Del 11 de diciembre de 2016 al 20 de agosto de 2018. Ese extenso período tuvo un nombre y un denominador común: Boca y liderazgo del fútbol argentino fueron de la mano durante un año, ocho meses y nueve días. O, para ser aún más exactos, 617 jornadas en las que el equipo de Guillermo y Gustavo Barros Schelotto miró a todos desde lo más alto. Hoy es otra sensación, una que no experimentaba hace muchísimo tiempo: aunque es el bicampeón doméstico, ya dejó de ser el gran dominador de la tabla de posiciones local tras la derrota ante Estudiantes (2-0) que dejó a Rosario Central como único puntero. En ese lapso pasaron cosas importantes en la Ribera, en el país y en el Mundo. Por eso, la nacion realizó una radiografía de lo que pasaba en ese entonces y lo que experimentó el xeneize en ese trayecto.

Que exista un único puntero durante semejante tiempo, posiblemente hable mal de la calidad que ofrece nuestro fútbol. Sin embargo, no hay que quitarle méritos, como alguna vez se hizo con mucha fuerza a través de las sospechas en los fallos arbitrales, a sus deslumbrantes estadísticas. Porque la racha se extendió por 46 fechas, en las que obtuvo el triunfo en 30 ocasiones, igualó nueve veces y cayó en otras siete. Además, cosechó 86 tantos y le convirtieron 37. Todo distribuido en las últimas 17 fechas del campeonato 2016/2017, las 27 jornadas de la Superliga 2017/2018 y estos dos primeros partidos de la 2018/2019. Abismal.

Es lógico que en casi dos años sean muchos los futbolistas que vistieron la camiseta azul y oro en el ámbito local. Y así lo fue, ya que el Mellizo acudió a 45 nombres desde ese 11 de diciembre en el que inició el récord como puntero: Werner, Rossi, Sara y Andrada (arqueros); Magallán, Vergini, Goltz, Insaurralde, Fabra, Jara, Silva, Izquierdoz, Peruzzi, Buffarini, Tobio, Mas, Evangelista, Goñi y Heredia (defensores); Pablo y Sebastián Pérez, Barrios, Nández, Gago, Cardona, Bentancur, Reynoso, Maroni, Zuqui, Solís, Almendra, Lamardo y Chicco (volantes); Pavón, Tevez, Bou, Zárate, Espinoza, Benítez, Centurión, Benedetto, Ábila, Villa, Vadalá y Bouzat (delanteros).

La diferencia más grande que pudo sacar durante esos 617 días fue de nueve unidades ante el mismo perseguidor: Talleres de Córdoba, que en el último certamen fue escolta hasta cerca del final. Boca sacó aquella distancia cuando ganó las primeras ocho fechas, aunque más tarde, en febrero, había llegado a doce la diferencia (provisoria) con los cordobeses, cuando éstos tenían un encuentro menos.

¿Cómo le fue ante River en ese período? Se impuso en ese pequeño historial: dos victorias y una derrota. La caída se dio el 14 de mayo de 2017, cuando el Millonario pisó fuerte la Bombonera y lo venció 3-1. Una de las victorias sucedió en el último enfrentamiento por torneos locales: triunfo 2-1 en el Monumental, el 5 de noviembre de 2017, con los goles de Nández y Cardona.

La victoria más recordada es la que inició la marca como líder doméstico: el 4-2, también en Núñez, con goles de Bou, Centurión y un doblete de un Carlos Tevez, que nunca volvió a jugar a ese enorme nivel. Aquel día, Boca le arrebató la punta a Estudiantes y la largó ayer, ante el mismo conjunto platense.

¿Qué pasaba puertas para afuera de Boca en ese 11 de diciembre? El dólar y el euro costaban 15,80 pesos y 16,70 pesos, respectivamente, cifras que quedaron lejos: hoy cuestan casi el doble (29,86 y 34,29), casi un cien por ciento de devaluación.

En el país, apenas unos días posteriores, el Senado convirtió en ley el proyecto de Emergencia Social acordado por el gobierno y las organizaciones sociales, y con duración hasta diciembre de 2019, mes en el que el mandato de Mauricio Macri finalizará, a menos que sea reelecto por cuatro años más.

El mundo aún estaba impactado por las elecciones en Estados Unidos: si bien Barack Obama aún era presidente del país norteamericano, Donald Trump ya le había ganado en los escrutinios a Hillary Clinton y la noticia movilizaba al planeta. Por otro lado, a pocos días de que Boca festejara en el superclásico, también se había firmado el histórico acuerdo de paz entre el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, y el líder de las FARC, Rodrigo Londoño.

En el ámbito futbolero, Cristiano Ronaldo obtenía su cuarto balón de oro (ya ostenta cinco) y quedaba a solo uno de Lionel Messi, que para ese entonces aún no se había comprometido legalmente con Antonela Roccuzzo y aún no había sido padre de Ciro, quien hoy es su tercer hijo. Y por otro lado, a la AFA la lideraba Armando Pérez, en tiempos de intervención y de Comisión Regularizadora.

Pocos fueron los rivales que le causaron dolores de cabeza a Boca. Estudiantes, con la victoria de ayer, se transformó en el equipo que más puntos le sacó en ese largo camino: ganó 4 de los 9 puntos que disputó ante los de la Ribera, con un triunfo y un empate.

Con las últimas líneas se toma dimensión de lo que consiguió el Boca de los Barros Schelotto: cuando inició la racha, sucedían cosas que quizás muchos olvidaron. Ayer la derrota con Estudiantes seguro le generó preocupación a Boca, pero -a la vez- satisfacción por el camino recorrido en el ámbito local.