srcset

Bestiario

La historia de Peluche, el terranova enfermo y abandonado que comparon por dos pesos

Jimena Barrionuevo
(0)
22 de agosto de 2018  • 00:49

Había aparecido en el barrio San Fermín, una zona carenciada de la localidad de Luján. Probablemente lo abandonaron, como sucede como muchos perros cuando se enferman o se convierten en una "carga" para los adultos responsables de ellos. "Muchas veces pasa que, aún en los animales de raza, cuando tienen enfermedades crónicas y/o de mucha atención y seguimiento, son abandonados porque ya dan mucho trabajo y, en casos extremos, incluso la opción más cómoda es la eutanasia", explica Viviana Castro, una de las voluntarias que forma parte de la Fundación para la Defensa y Control del Animal Comunitario ( Fundaco), que hace más de 10 años trabaja para que cada vez haya menos animales abandonados, realizando campañas de concientización y esterilización a bajo costo y gratuitas en zonas donde el Estado no llega o llega poco.

Peluche era un terranova joven oculto detrás del abandono y el maltrato. La persona que lo vio llamó inmediatamente a para alertar sobre la situación a las voluntarias de Fundaco. Con lo poco que tenía, esa persona lo había rescatado y comprado por $2 a unos chicos que lo usaban como caballito.

El estado de salud de Peluche era complicado. No podía orinar, tenía varias lastimaduras -posiblemente de ataques de otros perros-, estaba con muy bajo de peso y una mirada que pedía por favor ayuda. El cuadro se confirmó en cuanto lo vio el veterinario: su vejiga estaba a punto de romperse por posibles cálculos, tenía el pene necrosado y una severa desnutrición. "Quedó internado, lo sondearon urgente y así permaneció por unos días mientras se lo alimentaba para que recuperara el peso esperado para un animal de su raza. Tenía que estar lo más fuerte posible para poder afrontar la uretroctomía que tenían prevista realizarle, (la extirpación de parte de la uretra y el pene). De esa forma iba a poder orinar por su cuenta".

Su evolución fue lenta pero a paso firme. Sus cuidadores lo pelaron y detrás de esa maraña olorosa de nudos y suciedad descubrieron muchas lastimaduras, algunas nuevas, otras más viejas. Y aunque Peluche estuvo con una sonda durante 10 días, su uretra no se volvió a tapar de modo que su cirugía de extirpación se fue posponiendo. Peluche pudo recuperar la función aunque siempre lo acompañó una cistitis crónica que necesita controles periódicos. "Hace un año le apareció una mancha en la vejiga y se le realizó una cirugía exploratoria para retirar eso que parecía un pólipo y resultó un tumor maligno. Además finalmente se le hizo la uretroctomía, que lamentablemente no pudo evitarse y había que aliviarlo porque también se encontró un angostamiento de la uretra del pene. Hoy vive bien, pero siempre muy controlado con ecografías y análisis de orina y comiendo balanceado medicado, esto lo hace un animal no apto para la adopción", aclara Viviana.

Aún cuando más dolorido estaba, Peluche jamás atinó a morder. Siempre fue un animal extremadamente bueno. Por su estado de salud fue adoptado por una de las fundadoras de Fundaco. Y, pese a su tamaño y convivir con otros perros y gatos, tiene un carácter super apacible. "Cuando llegó a la casa donde hoy vive no sabía ni jugar y al principio era muy solitario. De hecho, se alejaba del resto de la manada, se notaba que había estado siempre en la puerta de una casa, porque a pesar de tenerlo adentro, él siempre se iba al porche. Pero, de a poco, se fue quedando más en la casa y ahora ya duerme toda la noche adentro, con el resto de los animales y al lado de la salamandra en invierno, o bajo el ventilador de techo en verano".

Junto a una perra joven y de tamaño mini, Peluche aprendió a jugar, a hacer "pancita" y disfrutar la compañía del resto de la manada.
Junto a una perra joven y de tamaño mini, Peluche aprendió a jugar, a hacer "pancita" y disfrutar la compañía del resto de la manada.

Peluche es un ejemplo de cómo la ayuda y una cadena solidaria de voluntades desinteresadas puede cambiar el destino de un animal. Para mostrar cómo salió adelante, visibilizar la problemática de la superpoblación de animales, sus causas y la necesidad de adoptar en vez de comprar, Peluche junto a otros rescatados de Fundaco va a participar de un evento organizado por los Diseñadores de Interiores Argentinos Asociados (DARA). Se trata de una muestra con entrada libre y gratuita donde serán exhibidas casas de perros -así se llama la presentación- realizadas por arquitectos y diseñadores convocados por la Asociación. La cita es el 1 de septiembre de 15 a 18 en la Plaza Rep. Federativa de Brasil (sobre Av. Figueroa Alcorta, al lado de la Facultad de Derecho). Desde luego, se puede asistir con mascotas. Finalizado el evento, las "casas de perros " se rematarán a beneficio de Fundaco.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?