Asia Argento negó haber abusado de un menor y afirmó que fue Anthony Bourdain quien le pagó por su silencio

Argento en la marcha de las mujeres en Roma, en marzo
Argento en la marcha de las mujeres en Roma, en marzo Fuente: AFP - Crédito: Christian Minelli
Tras haber electrizado al Festival de Cannes denunciando a Harvey Weinstein desde el escenario, la actriz y activista niega las acusaciones de un actor al que le pagó por su silencio
Natalia Trzenko
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22 de agosto de 2018  

"Me siento profundamente shockeada y herida al haber leído noticias que son absolutamente falsas. Nunca tuvo ningún tipo de relación sexual con Bennet", declaró Asia Argento , la actriz italiana que estuvo entre las primeras y más visibles acusadoras de Harvey Weinstein a propósito de un artículo publicado este fin de semana en The New York Times, en el que se daba a conocer los detalles de un acuerdo extrajudicial al que llegó Argento con Jimmy Bennett, un actor que alegaba haber sido abusado sexualmente por la actriz en 2013, cuando él tenía 17 años y ella, 37. El diario recibió los documentos a través de un mail encriptado enviado de manera anónima. Allí se incluyó además una selfie de Argento y Bennett acostados en una cama, imagen cuyos derechos formaban parte del acuerdo por el que Bennett, ahora de 22 años, recibió 380.000 dólares.

Ayer, Argento le envió un comunicado al periodista Yashar Ali, de la revista New York, en el que niega haber tenido relaciones sexuales con el actor, al que conocía desde que, a los siete años, había interpretado a su hijo en la película El corazón es engañoso por sobre todas las cosas, que ella dirigió y protagonizó. Argento además explicó que la decisión de pagarle a Bennett no fue de ella, sino de su novio, el fallecido Anthony Bourdain , quien consideraba que el actor era "peligroso".

La investigación periodística parecía centrarse en una compleja historia sobre la supuesta doble moral de una víctima, Argento, que al mismo tiempo que acusaba de acoso y abuso sexual a Weinstein, firmaba un acuerdo para silenciar a una persona de la que ella misma habría abusado cuando era menor. Pero la desmentida la transformó en un relato casi siniestro, teniendo en cuenta la participación protagónica en la negociación de Bourdain, quien se suicidó en junio último.

Según el comunicado de la actriz, Bourdain afirmaba que el dinero era un modo de "lidiar de manera compasiva con el pedido de ayuda de Bennett tras haberme hecho un reclamo exorbitante de dinero". Argento explica que Bennett sabía que Bourdain era percibido como un hombre de gran fortuna y que tenía una elevada reputación pública que proteger.

La declaración de Argento no refuta la investigación de The New York Times, ya que los documentos que reproduce la nota consignan que el acusador amenazaba con demandarla a través de los abogados de Bourdain en noviembre de 2017, apenas un mes después de que estallara el escándalo de Weinstein que le valió el Pulitzer al diario, en conjunto con la revista The New Yorker.

Bennett, siempre según los documentos, al ver el prominente lugar que asumió Argento en el movimiento #MeToo y la batalla cultural por terminar con el abuso de poder y manipulaciones que el productor había instalado durante décadas en Hollywood, tomó la decisión de hacer su reclamo después de años de sufrir las consecuencias de aquel encuentro de 2013, en una habitación de hotel de Los Ángeles, en el que según Bennett ocurrió el abuso.

En su comunicado de ayer, la actriz asegura que fue Bourdain quien se hizo cargo del pago que reclamaba el actor y que ambos consideraron que era una forma de ayudarlo. Bennett había tenido una exitosa carrera como actor infantil, que en la adolescencia había declinado no solo en términos laborales, sino económicos. Meses después del encuentro en el hotel con Argento, el actor demandó a sus padres por haberlo despojado de sus posesiones, acusándolos de haberle robado más de un millón de dólares de sus ganancias como intérprete en películas como La guardería de papá y Poseidón, entre otras.

En una carta fechada en abril y dirigida a la italiana, su abogada -finalmente el representante legal de Bourdain no estuvo involucrado en el contrato-, se refiere al monto pagado como "una ayuda" para Bennett.

En abril último, junto a Anthony Bourdain
En abril último, junto a Anthony Bourdain Fuente: AFP - Crédito: ANGELA WEISS

"Decidimos lidiar de manera compasiva con el pedido de ayuda de Bennett y se la dimos", explica Argento en el comunicado difundido anteayer, en el que, más allá de mencionar la participación de Bourdain, cuenta que durante años tuvo una relación de amistad con Bennett, sólo interrumpida por la acusación.

En mayo último, en la ceremonia de entrega de premios del Festival de Cannes, Argento habló del encuentro cinematográfico que se realiza en la Costa Azul como "coto de caza" de Weinstein.

En las redes, la revelación del acuerdo extrajudicial de Argento y Bennett y el subsecuente comunicado de la actriz generaron reacciones divididas: hay quienes la acusan de utilizar a Bourdain para defenderse de una conducta abusiva -la policía de Los Ángeles afirmó que comenzará a investigar- y otros creen que el reclamo de Bennett y su exposición pública forman parte de una estrategia para debilitar al movimiento#MeToo.

De hecho, muchos analizan con lupa los tuits publicados por Rose McGowan, la más visible denunciante de los abusos en Hollywood cuando los documentos tomaron estado público. "Conocí a Asia Argento hace diez meses -afirmó en el primero de ellos-. Tenemos en común el dolor de haber sido abusadas por Harvey Weinstein. Tengo el corazón roto. Continuaré mi trabajo en defensa de las víctimas". Unas horas después agregó: "Ninguno de nosotros conoce la verdad de esta situación y estoy segura de que hay más que conocer. Sean amables".

Era un mensaje en línea con lo que Argento sugiere al final de su comunicado de ayer. "Este es el enésimo hecho en una secuencia de eventos que me producen mucha tristeza y que suponen una larga y continua persecución", escribió la actriz, que en su momento había hablado también en contra de este tipo de acuerdos extrajudiciales, especialmente las cláusulas de confidencialidad, usadas por Weinstein para silenciar a sus víctimas. El arreglo con Bennett no las incluye, por decisión de Argento. "Entiendo que le parezca inconsistente con sus mensajes públicos sobre los riesgos que pueden causar ese tipo de cláusulas", escribió la abogada de Argento al finalizar el acuerdo, que ahora se transformó en cuestión de debate global.

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