El argentino que busca iniciar una revolución del crédito en la banca suiza

Rafael Karamanian, cofundador de Lendity
22 de agosto de 2018  • 09:48

De Buenos Aires a Zúrich, con algunas escalas. Rafael Karamanian nació en el seno de una familia dedicada al negocio textil y, por un tiempo, parecía que su destino estaba atado al de la empresa que administraban sus padres.

En 2007, con solo 26 años y una licenciatura en Administración a cuestas, sucedió lo impensado: la empresa familiar fue vendida. "Para mí fue un momento de tomar decisiones -le cuenta a LA NACION-. Pensé que iba a trabajar mucho más tiempo ahí, pero no pasó. Entonces, tomé la decisión de irme afuera a estudiar".

Su travesía lo llevó a Boston, donde cursó un MBA, y luego a Nueva York para participar de dos programas organizados por Endeavor. En esa ciudad también asistió a un programa de finanzas corporativas brindado por el banco Credit Suisse. Pronto, una oportunidad laboral en la casa matriz lo llevó a Zúrich, donde trabajó seis años en el área de tecnología financiera (fintech).

En 2016, se reunió con su hermano Armen para crear un proyecto propio , al que bautizaron Lendity. La firma se especializaría en conectar actores que están desconectados: los inversores institucionales (como fondos, bancos y aseguradoras) y las pequeñas y medianas empresas . "Vimos que el crecimiento del espacio de créditos alternativos, cambios regulatorios y tecnologías han permitido la creación de plataformas de crédito que dan préstamos a pymes e individuos", comenta Karamanian.

Los hermanos Armen y Rafael Karamanian

Los hermanos presentaron la idea a F10, la principal incubadora de proyectos fintech de Suiza, que los seleccionó de entre 400 proyectos. En abril de este año, debutaron con su primer producto: un bono destinado a inversores institucionales que permite financiar a pymes e individuos de todo el mundo. Julius Bär, el tercer banco suizo en capitalización, compró la totalidad de la emisión por 50 millones de francos suizos (unos US$50,7 millones).

A finales de julio, Karamanian regresó al país como integrante de la delegación suiza que participó de las reuniones del G-20 . "Fue muy lindo. Pudimos hablar con gente del Banco Central y la Comisión Nacional de Valores. Tenemos ganas de lanzar el producto también en la Argentina. Falta un poco de estabilidad, pero ha habido un avance notorio del marco legal y regulatorio", asegura.

El ministro de Finanzas suizo, Ueli Maurer, junto a Karamanian en una reunión del G-20 en Buenos Aires

Karamanian sostiene que ninguno de estos logros hubiera sido posible sin la experiencia que adquirió trabajando en la empresa familiar. " En 2001 el crédito desapareció de un día para otro y tenías que hacer magia para que todo cierre, esa educación fue muy buena", recuerda.

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