Manual de supervivencia: emprendedores en tiempos de crisis

Ser cautos en los gastos, planificar cada movimiento y poner a funcionar la creatividad son claves para atravesar momentos difíciles
Ser cautos en los gastos, planificar cada movimiento y poner a funcionar la creatividad son claves para atravesar momentos difíciles Crédito: Shutterstock
Mónica Fernández
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22 de agosto de 2018  

El frente frío que impacta sobre la economía local no tiene pronósticos de mejorar al menos en lo que resta del año. Con una combinación letal de inflación de 30% (o más), presión impositiva y consumidores con menos poder de compra, el semestre es una verdadera prueba de fuego a superar para emprendedores y microempresarios.

Con este escenario sobre la mesa, trazar un plan minucioso, revisar proyecciones y ser más creativo que nunca son claves para que los proyectos más nuevos, que están todavía buscando su consolidación, puedan atravesar la tormenta minimizando los daños colaterales.

La buena noticia es que los entrepreneurs argentinos son expertos en pilotear con condiciones adversas, que cíclicamente vuelven a golpear a la puerta.

"Ante una coyuntura económica poco favorable es fundamental que el emprendedor optimice al máximo los recursos existentes, sin incurrir en riesgos o erogaciones extraordinarias y generando un margen de previsión monetario futuro", es la primera advertencia que, a modo de consejo, deja Daniel Tricarico, director ejecutivo de la Asociación de Emprendedores de Argentina (ASEA).

"Es recomendable también ser realistas a la hora de planificar el semestre, hacer una revisión exhaustiva del flujo de fondos, así como de la cadena de pago propia de la industria", avanza el ejecutivo y pone énfasis en la necesidad de generar ideas y estrategias alternativas "para enfrentar las posibles bajas en la demanda de nuestro producto y buscar canales adicionales para colocarlos".

María Cecilia Ribecco, coordinadora de emprendedorismo de la Secretaría de Producción, Empleo e Innovación de la Municipalidad de Rosario y presidenta de Criar, una comunidad que da soporte y capacitación a mujeres emprendedoras, plantea el escenario en blanco sobre negro, y pone su lupa sobre la necesidad de ser muy cautos: "Estamos atravesando un período de volatilidad económica, aún no sabemos cómo vamos a finalizar este año que viene cruzado por un escenario de incertidumbre financiera y cambiaria", dice e inmediatamente plantea una shortlist con cuatro consejos prácticos para los emprendedores: planificar y no dejar de capacitarse; encargar inversiones importantes o tomar grandes deudas; apelar a la creatividad para innovar en el negocio, y tener paciencia y perseverancia.

Otro consejo que da Tricarico a los emprendedores que están haciendo equilibrio para consolidar su negocio en este clima económico poco favorable es que traten de enfocarse en ampliar su cartera de clientes. "Diversidad antes que un solo cliente grande, ya que de esta manera la sustentabilidad del emprendimiento no dependerá de un solo factor que puede oscilar de la mano de la volatilidad que viene en la coyuntura del país".

Apuesta al volumen

Desde el otro lado del mostrador, el de los emprendedores, Melanie Wolman, creadora de The Food Market -la plataforma online que se transformó en el vehículo para que los pequeños productores lleguen al consumidor en forma directa-, cuenta que la estrategia para hacerles frente a los tiempos actuales es ir por más volumen. "Son los productores los que ponen los precios a sus productos, pero lo que nosotros estamos haciendo es armar promociones, descuentos por comprar cajas cerradas, cajas con productos seleccionados y todo eso les da grandes posibilidades a los consumidores de comprar más económico". Además, agrega, "a partir de este mes incrementamos nuestros servicios llegando con productos refrigerados a todo el Gran Buenos Aires y secos a todo el país".

Debilidad o fortaleza

Fundamental en este contexto, sumar herramientas que sean potenciadoras. La tecnología en sus distintas facetas es claramente una aliada. Desde el uso de plataformas para vender online, hasta el poder de las redes sociales para dar a conocer y viralizar el emprendimiento. La interacción con el público, darse a conocer, es central, y la tecnología permite hacerlo a muy bajo costo.

"En nuestro caso no contamos con una tienda física, y la tecnología nos permite llegar a todo el país y es la mejor forma de expandirse. Toda tecnología requiere de una gran comunicación para llegar a los consumidores y tener claro quién es tu público", aclara Wolman.

Así como por tener escala pequeña y poca espalda financiera, puede ser una contra y hacer al emprendimiento vulnerable a cualquier tormenta a, también es cierto que este tipo de startups son más livianas y ágiles para ir adaptándose y cambiando sobre la marcha.

"Por lo general, sobre todo al comienzo, los emprendedores cuentan con estructuras pequeñas y equipos versátiles, en donde pocas personas cubren varios roles, aprenden constantemente y generan capacidades internas para el equipo. Esto hace que el emprendedor pueda sortear coyunturas económicas adversas sin la necesidad imperiosa de tercerizar servicios o mantener estructuras que signifiquen un incremento de sus costos fijos mensuales", apunta Tricarico sobre las fortalezas de los emprendedores.

Melani Wolman va directo a otros emprendedores: "Quienes están poniendo en marcha un proyecto, lo primero que tienen que saber es que deben ser pacientes, que este es un país en el que es realmente difícil proyectar, pero muy satisfactorio empezar a ver buenos resultados y armar un proyecto escalable y, en nuestro caso, que genera impacto social".

"Lo que les quiero transmitir -dice cuando se le pide que hable desde su experiencia a otros que están en el mismo camino- es que no bajen los brazos porque un tropezón no es caída, y todo error sirve para recalcular y volver a encaminarse", agrega Wolman.

Ribecco pone también una mirada positiva. "La contracara de esta crisis es la oportunidad. Es una ventaja ser emprendedor en este momento, no poseer grandes estructuras, y poder tomar acción rápidamente con pequeños cambios sobre la estructura del negocio siempre apelando a la creatividad". Una de las claves pasa por "pensar en hacer las cosas de forma diferente", dice la experta.

Las dos caras

  • El tamaño sí importa: La crisis económica siempre golpea con más fuerza a las pequeñas empresas y a los emprendedores que lógicamente cuentan con menos espaldas financieras para hacer frente a una caída en la demanda o a los problemas que pueden surgir en la cadena de pagos
  • La ventaja de ser ágiles: La contracara de esta mayor sensibilidad a las crisis es que las firmas más pequeñas cuentan con la ventaja de una mejor capacidad de adaptación y una mayor facilidad para adecuarse a los cambios económicos que sus competidores más grandes

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