Alemania no cambia: solo precisa algunos retoques para retomar la senda exitosa

Es la hora: la semana próxima, Löw hará pública la primera convocatoria de esta nueva era
Es la hora: la semana próxima, Löw hará pública la primera convocatoria de esta nueva era Fuente: AFP
Pablo Vignone
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22 de agosto de 2018  

DORTMUND.- "El fútbol no es lo más importante en la vida, especialmente aquí en Alemania", filosofa ante LA NACION Alex, uno de los guías del estadio del Borussia, en esta ciudad. Alemania, cuatro veces campeón del mundo, protagonizó en Rusia su peor actuación en la historia de los Mundiales, volviéndose al cabo de la primera ronda, tras dos derrotas, ante México y Corea, en tres partidos. Sin embargo, no hubo escándalos, nadie rompió nada, la bronca duró poco. El entrenador Joachim Löw -a quien antes de la Copa del Mundo se le había renovado el contrato hasta 2022- fue ratificado en su cargo y ayer recibió un fuerte respaldo tanto de la federación alemana (DFB) como de la Bundesliga (DFL), la asociación de clubes. No hay nada que arreglar en la Mannschaft, solo detalles que corregir: ese fue el mensaje transmitido. A diferencia de la selección argentina, en Alemania y retoques mediante, todo seguirá marchando.

No es que el fútbol no sea importante en Alemania: lo es. "Ganamos el primer título mundial menos de una década después de ser derrotados en la Segunda Guerra: el fútbol nos dio mucho en términos de orgullo nacional cuando más lo necesitábamos", explica a LA NACION Christian Seifert, el CEO de la Bundesliga. El torneo oficial, que arranca este fin de semana, llevó durante la temporada pasada 45 mil espectadores por partido. "La Premier League puede ser más competitiva que la Bundesliga, pero aquí se llenan todos los estadios", señala Carsten Cramer, manager del Borussia.

Importante, sí, pero no es una cuestión vital. Lo que sucedió en el Mundial ( "un accidente", en palabras de Lothar Matthäus, una de las máximas leyendas del seleccionado) no alterará los grandes lineamientos del fútbol germano. ¿Y quién descartaría a Alemania como candidato en la Eurocopa 2020, en menos de dos años?

Löw y el manager general de la selección, el ex centrodelantero Oliver Bierhoff, presentaron ayer ante los dirigentes sus lineamientos para el futuro. Las urgencias son evidentes: el 6 de setiembre juega contra Francia por la flamante Liga de las Naciones de la UEFA, tres días después afrontará un amistoso contra el Perú de Ricardo Gareca, y en octubre se medirá con Holanda y Francia. El entrenador y los dirigentes coincidieron en que es necesario reforzar la capacitación de futbolistas juveniles.

Löw fue criticado por su proximidad con los jugadores: Matthäus sugirió (en la entrevista que publicó ayer LA NACION) que no tuvo distancia para tomar decisiones fuertes; "Debió tener mano más firme con ellos", lo cruzó Philip Lahm, el capitán del campeón en 2014.

Pero las objeciones más poderosas tras la eliminación apuntaron a los futbolistas. "Está bien reconstruir el equipo con jugadores hambrientos y prometedores", sugirió Franz Beckenbauer, la máxima leyenda del fútbol alemán, para quien la debacle en Rusia se debió "a la actitud de los jugadores".

"La gente pide cambios pero el sistema de creación de jugadores, que tantos resultados dio en 2014, tardó 10 años en madurar. Ese sistema no va a cambiar mucho", reflexiona Seifert. El trabajo con las inferiores sigue dando resultados: la semana pasada, el lateral Thilo Kehrer, capitán del Sub-21 campeón de Europa, acaba de ser vendido al París Saint Germain en 17 millones de euros. Pero Löw reclamó la formación de "verdaderos especialistas en algunos puestos".

"El desarrollo de jugadores es bastante bueno en Alemania, pero no les damos tiempo en la Bundesliga para que se consoliden", opina Armin Kraaz, a cargo de las inferiores del Eintracht de Frankfurt. "Los clubes prefieren traer un jugador de Portugal o Perú antes que darle uno o dos años de oportunidades a los jugadores que producen". Las cifras oficiales indican que en las tres categorías profesionales de la Bundesliga se desempeña un 30 por ciento de extranjeros. Kraaz coincide en que, en Rusia, Alemania tuvo "menos jugadores con carácter. Quizás faltó espíritu de grupo, lo que es raro en una selección alemana".

No fueron pocos los que reclamaron actitud como un elemento indispensable para recomponer el seleccionado. Beckenbauer exageró señalando que "cantar el himno antes de un partido libera más las tensiones que mascar chicle", pero Manuel Neuer, el arquero titular del equipo nacional, pidió convocar a "jugadores que estén orgullosos de jugar en el equipo nacional y de darlo todo" porque, a criterio del número 1 del Bayern Münich, "solo así se puede volver a la senda del éxito".

La semana próxima, Löw hará pública la primera convocatoria de esta nueva era, con futbolistas jóvenes como Leon Goretzka (Bayern Munich) o Julian Brandt (Leverkusen) para intentar regresar a esa senda de éxito.

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