Qué es el síndrome del tercer año del técnico José Mourinho y cómo puede afectar al Manchester United

El DT portugués nunca ha estado cuatro temporadas completas en un solo club Fuente: Reuters Crédito: DAVID KLEIN
22 de agosto de 2018  • 09:14

Cuenta con el impresionante palmarés de dos Champions League, ocho campeonatos nacionales en distintas ligas y 15 copas. Sin embargo, a pesar de su innegable capacidad para acumular triunfos, el técnico portugués José Mourinho no consigue estabilizarse en un club por más de tres temporadas.

Solo una vez llegó hasta la cuarta campaña en un mismo lugar. Fue la primera ocasión en que dirigió al Chelsea y terminó marchándose antes de la mitad del campeonato. La situación ha hecho que se hable del síndrome de la tercera temporada de Mourinho.

Y con el entrenador de 55 años de edad precisamente arrancando de mala forma su tercer año con el Manchester United, su nombre ya suena como favorito para ser el próximo entrenador que pierda su trabajo en la Premier League.

Mourinho saltó al primer plano con el Porto, equipo del que se despidió a lo grande en 2004, tras una tercera campaña en la que conquistó el campeonato portugués, la Liga de Campeones de Europa y la Supercopa.

El DT volvió por segunda vez al Chelsea y, tras conquistar la Premier League y la Copa de la Liga en su segundo año, abandonó el club tras un pésimo arranque en su tercera campaña.

Mourinho abandonó el Inter de Milán tras una segunda campaña en la que logró un impresionante triplete que incluyó la Champions League Fuente: AFP Crédito: GLYN KIRK

Ahora, tras su segunda temporada con el Manchester United, hay señales de que nuevamente su tercer año con un mismo club podría quedar trunco. Ya en la pretemporada y tras una derrota 4-1 ante el Liverpool, Mourinho lanzó dardos contra integrantes de su equipo y comenzó a quejarse por la falta de contrataciones del club.

Y en el inicio de la campaña, después de un triunfo poco convincente ante Leicester y una dura derrota ante el Brighton, el club tuvo que pronunciarse este martes para dar su respaldo público al entrenador.

Un listón alto

Más allá de los comunicados, sin embargo, la situación tiene ecos de lo que sucedió las dos veces que salió del Chelsea y también cuando dejó Real Madrid. En esas ocasiones, el deterioro de las relaciones tanto con jugadores como con directivos fue evidente y ahora mismo el panorama luce similar.

Al margen de las diferencias personales, también hay un elemento de exigencia para un técnico del calibre de Mourinho que le ha impedido tener continuidad. En su primer año con el Manchester United ganó la Europa League y la Copa de la Liga, pero en el segundo se quedó sin trofeos. Así las cosas, la presión para alcanzar títulos es mayor y con un Manchester City volviendo a lucir fuera de serie y un Liverpool reforzado, Mourinho no parece tener las armas para devolver al United a la cima, tanto a nivel doméstico como europeo.

A pesar de todos sus trofeos, lo que está en el ambiente es la posibilidad de que repita su despedida prematura de un proyecto que se suponía a largo plazo.