Irlanda espera al Papa Francisco inmersa en cambios de su tradición católica

La hermana Marie Fahy lee en su escritorio en St Marys Abbey, un monasterio cisterciense que es una orden contemplativa de monjas en Glencairn Fuente: Reuters Crédito: Clodagh Kilcoyne
22 de agosto de 2018  • 17:12

Muchos apenas pueden ocultar su emoción mientras se preparan para la llegada del papa Francisco a Irlanda. Y es que el sumo pontífice viajará el próximo sábado a esa tierra para participar de dos días de visita que buscan atraer a los jóvenes que han abandonado a la iglesia católica después de décadas de escándalo.

Francisco rezará en el santuario de Knock, al oeste de la isla, como parte de la primera visita de un Papa en casi 40 años.

Dos mujeres de una tienda de mercería sostienen una bandera de Irlanda con la imagen del Papa Francisco en Louth Fuente: Reuters Crédito: Clodagh Kilcoyne
Bernie Byrne, de 74 años, mira desde su tienda de artículos religiosos en la ciudad de Knock Fuente: Reuters Crédito: Clodagh Kilcoyne
Peregrinos en la montaña santa Croagh Patrick durante una peregrinación católica anual cerca de Lecanvey Fuente: Reuters Crédito: Clodagh Kilcoyne
Una peregrina desciende descalza la montaña sagrada de Croagh Patrick Fuente: Reuters Crédito: Clodagh Kilcoyne
Un peregrino es bendecido por el recién ordenado padre Gerard Quirke después de la Misa en la cumbre de la montaña santa Croagh Patrick Fuente: Reuters Crédito: Clodagh Kilcoyne
Los peregrinos asisten a misa en la cumbre de la montaña santa Croagh Patrick Fuente: Reuters Crédito: Clodagh Kilcoyne
Un niño pasa junto a un letrero en el camino que dice "Jesús, confío en ti" cerca de Tuam Fuente: Reuters Crédito: Clodagh Kilcoyne
En el pueblo de Connemara, en Letterfrack, se ve una gruta religiosa con una estatua de la Virgen María. Fuente: Reuters Crédito: Clodagh Kilcoyne
El estadio donde el Papa Francisco dirigirá la misa para más de medio millón de personas está en construcción en el Phoenix Park de Dublín Fuente: Reuters Crédito: Clodagh Kilcoyne
Una gruta religiosa con una estatua de la Virgen María sosteniendo una tarjeta de oración del Papa Francisco y varios juegos de rosarios se encuentra en el borde de la carretera cerca del condado de Mayo, pueblo de Claremorris Fuente: Reuters Crédito: Clodagh Kilcoyne
Una estatua de la Virgen María da a una calle mientras una mujer arregla unas flores en Dublín Fuente: Reuters Crédito: Clodagh Kilcoyne
La hermana Marie Fahy camina por la granja en St Marys Abbey, un monasterio cisterciense que es una orden contemplativa de monjas en Glencairn Fuente: Reuters Crédito: Clodagh Kilcoyne
Una estatua de la Virgen María se asoma desde una tienda en el pueblo del Santuario Nacional Mariano de Knock Fuente: Reuters Crédito: Clodagh Kilcoyne

La religión está profundamente arraigada en la campiña irlandesa: las grutas con estatuas de la Virgen María junto a las rutas son una característica de casi todas las ciudades y pueblos. La mayoría fueron erigidas en 1954, cuando el Vaticano exigía un año mariano de celebración y devoción.

El papa Francisco será el segundo sumo pontífice en visitar Knock después de que Juan Pablo II diera misa a una multitud de alrededor de 450.000 personas en 1979.

Según el último censo realizado en 2016, la proporción de católicos cayó al 78 por ciento de un máximo que supo ser del 95 por ciento en 1961. Muchos de feligreses ya no practican, y esto se refleja en la disminución de la asistencia masiva a misa y en el hecho de que solo la mitad de todos los matrimonios fueron con ceremonias católicas, en comparación con más del 90 por ciento hace 20 años.

Irlanda se convirtió en el primer país en adoptar el matrimonio entre personas del mismo sexo por votación popular en un referéndum abrumador de 2015, y este año, un 66,4% de la sociedad se mostró partidaria de derogar la octava enmienda de la Constitución irlandesa que prohibía la interrupción voluntaria del embarazo.

Fotos de Clodagh Kilcoyne

Edición fotográfica de Dante Cosenza

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