Contepomi, un hombre de rugby

Jorge Búsico
Jorge Búsico PARA LA NACION
Carlos Contepomi, en el centro, rodeado por ocho de sus doce hijos
Carlos Contepomi, en el centro, rodeado por ocho de sus doce hijos Fuente: LA NACION
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23 de agosto de 2018  

En un homenaje que se le efectuó el lunes en Virreyes Rugby Club, Rodolfo "Michingo" O'Reilly fue recordado por el ex puma Andrés "Perica" Courreges como "un hombre del rugby", sin distinción de club. Lo mismo dijeron otros en otros momentos en que se conmemoró al exentrenador del seleccionado, que se fue de gira hace un par de meses. O'Reilly tenía al CASI de nacimiento y a Virreyes por adopción, pero su imagen siempre trascendió. Sigue siendo del rugby.

La misma definición le cabe al doctor Carlos Contepomi, que acaba de cumplir 80 años, con casi siete décadas dedicadas al rugby en todos los roles, incluso el de padre de jugadores consagrados, especialmente por Felipe. "Pomi" es de Buenos Aires Cricket&Rugby Club, Biei, pero lo suyo va mucho más allá de un club. Pomi es del rugby. Apenas una primera pista: "El otro día, en un tercer tiempo en Pueyrredón, me regalaron un cuadro donde estaba un carnet mío como socio fundador número 4 de Puey. Tenía apenas 16 años y me habían puesto como protesorero. Una de las tantas locuras de Jorge Gutiérrez [fundador de Pueyrredón], que era profesor de educación física nuestro en el colegio San Andrés y nos llevó a varios para empezar con el club. Yo ni me acordaba. ¿Qué hacía yo de protesorero con 16 años? Bueno, eso era el rugby en aquella época. Pasión y locura", cuenta para LA NACION.

Sigue Pomi: "A Biei llegué en 1954, pero antes viví una lindísima etapa de rugby jugando en San Andrés los «inter house». También, en 1951 y 1952, fui al colegio Newman y como no teníamos cancha ni nada, nos íbamos a Gimnasia y Esgrima y a San Martín a entrenarnos y a jugar. Empecé de hooker, seguí de tercera línea y ya en Bien fui apertura".

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Salió campeón del entonces torneo de la UAR (hoy, de la URBA) en Biei en dos ocasiones -"nos reforzamos con los experimentados jugadores que llegaron cuando se armó un lío en Obras Sanitarias"- y en 1964 fue elegido para jugar el Sudamericano de Brasil, embrión de la gira a Sudáfrica del año siguiente y del nacimiento de los Pumas. "En noviembre de ese año nos juntaron a varios jugadores para anunciarnos el viaje a Sudáfrica, pero yo ya estaba casado y me había salido una beca para continuar mis estudios en Inglaterra", recuerda.

Y agrega: "Me dio pena no ir, pero en Inglaterra viví otra etapa fantástica en el rugby, ya que jugué durante dos temporadas en un club de la tercera y disfruté este juego, con temperaturas bajo cero, lluvia y viento; la camaradería por la cual hice amigos, y hasta la suerte de que excompañeros míos en Biei vivieran a 50 metros de la casa que me dieron".

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Cuando regresó a la Argentina jugó 10 años más en Bien -"aunque no del todo seriamente, salvo cuando volvimos varios para un partido por el descenso"-, intentó ser entrenador -"dejé porque creo que no servía, aunque entrené a todos mis hijos"- y se convirtió en dirigente. En 1974 fue designado presidente del subcomité de selección y llamó para entrenar a los Pumas a Carlos "Veco" Villegas -"no lo conocía; después fue mi ídolo y como mi hermano"-. Sería un ciclo muy importante, que culminaría con el famoso partido con Gales en 1976. Como presidente de Biei impulsó la compra del terreno de San Miguel, clave para hacer crecer al club.

"El rugby me dio amigos por el país y el mundo. Uno va a jugar a un club en el que no conoce a nadie, y se va con 15 amigos. Y, fundamentalmente, me enseñó a perder y me dio la educación para jugar dentro de los reglamentos". Carlos Contepomi, traumatólogo, sigue a sus 80 años yendo de un lado a otro tratando de aprender y de volcar lo que aprendió. Es un hombre que pertenece al rugby.

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