El juego de las teorías: las 6 novedades de la Superliga que no estaban en los planes

Con la conducción de Edgardo Bauza, Central es el único equipo de la Superliga que ganó sus dos primeros compromisos. Fuente: LA NACION Crédito: Marcelo Manera
23 de agosto de 2018  

Tiro de esquina de Fernando Zuqui, cabezazo de Pablo Lugüercio en el primer palo, cabezazo de Fabián Noguera por detrás: Estudiantes abre el marcador frente a Boca, en la victoria por 2 a 0. Fabricio Fontanini, con un violento derechazo, sella el empate 2-2 de Newell's con Independiente, en una jugada de pizarrón que acaba con el zaguero como clásico número 9. Leonardo Gil, un especialista, lanza el córner que termina con el 1-0 de Rosario Central ante Talleres, anotado por Fernando Zampedri de cabeza. Ricardo Noir conquista un gol olímpico para Atlético Tucumán, cómplice de la pasividad de Ezequiel Unsain, en el 1-1 contra Defensa y Justicia. Nicolás Pasquini envía un tiro libre desde la izquierda, que encuentra en el aire a Nicolás Thaller, en el definitivo 2-2 con San Lorenzo, en el Nuevo Gasómetro. Algunas postales, apenas, de la segunda fecha de la Superliga , vestida con la pelota parada, una de las consecuencias directas del Mundial. Transiciones rápidas, menos audacia y más recaudos, otras de las respuestas domésticas al factor Rusia 2018.

En la misma jornada hubo tres penales: Alexander Barboza, para Defensa y Justicia, Diego Mendoza para Huracán y Darío Cvitanich para Banfield. Si se suman estos tres remates directos a los otros cinco de laboratorio, en una jornada que tuvo 26 goles en 13 partidos, se confirma la tendencia: casi una tercera parte de los festejos se concretan -de una u otra manera- por el balón detenido. Hay menos sorpresa, menos gambeta. La fantasía quedó comprimida, como también se contempló en la máxima cita. Este juego de semejanzas no ofrece espacio para el asombro. Los protagonistas lo anticiparon en forma oportuna. Sin embargo, siempre hay sorpresas: el fútbol local suele nutrirse de esa tendencia. En estas dos primeras escalas, el pantallazo no ofrece resistencia: hay 6 máximas que la Superliga se encargó de desmentir. El previsible tricampeonato de Boca, el poder de gol de River, la opulencia de los equipos grandes, un líder que nadie esperaba, el público que no puebla las canchas y hasta un (bajo) promedio de gol que no estaba en los planes de nadie.

Boca, rumbo al tricampeonato

Sumó cinco refuerzos por más de 18 millones de dólares, puede disponer de casi tres equipos (compró a Zárate, a Andrada y en todas las líneas) y, según un estudio, el valor del plantel es el más caro de la Copa Libertadores: 111 millones de euros. Sin embargo, le ganó por un rebote -el remate de Cristian Pavón se desvía en Leonardo Godoy- a Talleres, perdió con Estudiantes por 2 a 0 y cortó una serie de 617 días como líder. En el anterior torneo, había ganado los dos primeros partidos y marcó 4 goles. Como puntero habitual, disputó 46 partidos; ganó 30, empató 9 y perdió 7. Anotó 86 goles y recibió 37.

River, el gran rival

Tiene recursos de sobra en el ataque. En el mercado de pases anterior, compró a Lucas Pratto en 11 millones de euros. Además, de su protagonismo habitual, cuenta con Nacho Scocco (hoy, lesionado), Rafael Santos Borré, Rodrigo Mora, Pity Martínez y Juan Fernando Quintero en el juego de ataque. Ante Belgrano, consiguió el 79 por ciento del balón y dispuso de 27 remates, pero hace tres partidos que no marca (dos 0-0 seguidos en la Superliga). Si se espían sus últimos siete partidos (entre amistosos y Libertadores), suma cinco 0-0.

La Superliga (no) es de los grandes

Detrás de Boca y River, San Lorenzo juega cada vez peor (dos 2-2, después de perder los dos partidos contra Temuco en la Sudamericana y pasar por un asunto reglamentario). Independiente le ganaba 2-0 a Newell's y empató, con un jugador más durante los últimos 25 minutos. Racing casi trastabilla con Atlético Tucumán después de estar 2-0 (al final, empató) y ganó con cierto sufrimiento ante Vélez. Se puede sumar a Huracán, reforzado como nunca: un empate y una derrota frente a Aldosivi, recientemente ascendido. Lucas Gamba, Carlos Auzqui, Juan Garro e Iván Rossi, entre otros, se subieron al Globo, por ahora, desinflado.

Si a Central le convierten la mitad de los goles que le hicieron el torneo pasado, entramos entre los 10 primeros; si nos meten un poquito menos, vamos a estar en la pelea
Edgardo Bauza

Un líder sorpresivo

El puntero es Rosario Central -el que le saca el trono a Boca, líder del torneo local desde el 11 de diciembre de 2016 hasta el lunes pasado-, de un reinventado Edgardo Bauza, después del paso traumático por la selección y aventuras pasajeras en Emiratos Arabes Unidos y Arabia Saudita. Volvió a su casa y logró el objetivo principal: que no le conviertan a un equipo que en el torneo pasado sufrió 41 goles en 27 partidos, solo superado por Olimpo (50), Temperley (46) y Gimnasia LP (43). Es el único equipo que logró dos victorias seguidas: 1-0 a Banfield y 1-0 a Talleres (el único éxito como visitante en 25 encuentros); además, se impuso en la Copa Argentina: 6-0 sobre Juventud Antoniana. Sólido y sorpresivo.

Canchas despobladas

El último partido de la Superliga anterior fue el 2-0 de River sobre San Lorenzo, el 14 de mayo, en el Monumental. Detrás del Mundial, no hay efervescencia en el regreso de nuestro fútbol: algunas canchas se exhibieron con poco público (Huracán con River, San Lorenzo frente a Lanús, River contra Belgrano, Aldosivi frente a Huracán, San Martín de San Juan con Patronato, entre otros escenarios) y los campos de juego están en malas condiciones. No sólo el Palacio, en el "horrible" -según la definición de Marcelo Gallardo-, campo de juego de la primera fecha; el estadio José María Minella, en Mar del Playa y el Centenario, de Quilmes, también exhibieron grietas en el césped, impropias de la pretendida nueva era codificada. La concurrencia también es un llamado de atención: una de las razones es el precio de las generales, de 350 pesos.

Pocos goles

Más allá de lo previsible (pelota parada, jugadas de laboratorio, equipos sin valentía), se marcaron menos tantos de lo previsto. Promedio de la primera fecha: 1,58 (tres 0-0 y cinco 1-0) y promedio de la segunda: 2 (dos 0-0 y tres 1-0). El promedio global del torneo anterior fue de 2.64, claramente superior. Hubo, eso sí, grandes atajadas: César Rigamonti, de Belgrano, en la noche de sábado en el Monumental, se mereció un 10.

En Europa, lógica pura: triunfos de los últimos campeones

Luego de obtener la Community Shield (un 2-0 sobre Chelsea), Manchester City, el último ganador de la Premier League, se impuso con comodidad en las dos primeras fechas domésticas. Superó por 2 a 0 a Arsenal y goleó por 6 a 1 a Huddersfield Town. En España, Barcelona, el vigente campeón, en el debut superó por 3 a 0 a Deportivo Alavés. Algo parecido ocurrió en Francia, en las dos primeras jornadas: PSG se impuso a Caen por 3 a 0 y a Guingamp por 3 a 1. En Italia, Juventus venció por 3 a 2 a Chievo, con cierto suspenso, ya que perdía por 2 a 1 y logró el triunfo en el final. De todos modos, a diferencia de nuestro medio, en las principales ligas de Europa el margen de sorpresa es mínimo. Seguramente, Bayern Munich debutará mañana en la Bundesliga con una victoria frente a Hoffenheim.

Por: Ariel Ruya