El fiscal pidió condenar a Julio de Vido a nueve años de prisión por la Tragedia de Once

El segundo juicio por la Tragedia de Once está llegando a su etapa final Fuente: Archivo Crédito: Emiliano Lasalvia
22 de agosto de 2018  • 19:21

La fiscalía pidió que el exministro de Planificación y diputado Julio de Vido -preso por corrupción en otras causas- sea condenado a la pena de nueve años de prisión por la tragedia de Once, en la que murieron 52 personas y hubo más de 70 heridos el 22 de febrero de 2012.

El pedido de pena fue realizado por el fiscal Juan García Elorrio, que acusó a De Vido por el delito de administración fraudulenta en perjuicio de la administración pública, en concurso real con el de estrago culposo agravado. Son delitos graves y en concurso real, es decir que las penas podrían haberse sumado para llegar a un máximo de 15 años. El fiscal pidió nueve.

Es una pena muy severa que es de cumplimiento efectivo, en caso de ser aceptada por el tribunal oral a cargo de los jueces Pablo Bertuzzi, Néstor Costabel y María Gabriela López Iñiguez.

Para el fiscal del juicio, De Vido era consciente del estado de deterioro de los trenes que determinó la tragedia de Once y no hizo nada para evitarlo a pesar de las alertas que había enviado la Auditoría General de la Nación.

El fiscal García Elorrio tuvo en cuenta que De Vido creó un peligro para la seguridad pública porque no intervino para que la empresa trabajara para evitar el accidente. El resultado era previsible, insistió el fiscal, porque las condiciones del tren eran conocidas por el ministro De Vido. El estado del tren resultó un elemento que incrementó el riesgo y se concretó en la tragedia.

Indicó el fiscal, además, que la extensión del daño y el peligro causados, y la educación y situación social de De Vido deben considerarse para mensurar los pedidos de condena.

Las circunstancias personales, argumentó, hacen que el exministro de Planificación tuviera una fuerte conciencia de que lo que estaban cometiendo era un delito y, por lo tanto, tiene una mayor culpabilidad.

Como agravantes, el fiscal consideró la educación de De Vido, su extenso paso por la función pública y el tiempo que dejó que los trenes circularan en extremo peligro.

El único atenuante que encontró el fiscal en su dictamen es la falta de antecedentes penales.

Este segundo juicio por la tragedia de Once está entrando en su etapa final y restan ahora los alegatos de los acusados, De Vido y Jorge Gustavo Simeonoff, para quien el fiscal pidió una pena de cuatro años de cárcel.

Tras el primer juicio por la tragedia de Once y la revisión de la Cámara de Casación fue condenado Ricardo Jaime a una pena de siete años de prisión, pero como el exsecretario de Transporte tiene otras condenas anteriores el tribunal lo terminó condenando a una pena única de ocho años. También fueron sentenciados Juan Pablo Schiavi, a cinco años de prisión, y Claudio Cirigliano, uno de los dueños de la empresa TBA, a nueve años de cárcel, pero la Casación le bajó la pena a siete años.

En el caso del maquinista Marcos Córdoba, quien conducía el tren chapa 16, que se estrelló contra el andén 2 de la estación de Once, la pena fue de tres años y tres meses.

El otro dueño de TBA, Mario Cirigliano, fue absuelto en el juicio oral, igual que Antonio Eduardo Sícaro y Pedro Ochoa Romero, exinterventores de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT).

De Vido no estaba incluido en el primer juicio y por eso fue necesario hacer este segundo proceso, que está llegando a su fin. La Oficina Anticorrupción había pedido una pena de diez años de prisión para el exministro, luego de incorporar a la causa documentación para probar que estaba al tanto de las graves irregularidades que se estaban produciendo en la gestión de la línea Sarmiento.