Diego Milito rompe el silencio: "Lo importante es proyectar un Racing de elite de acá a 10 años"

Diego Milito apuesta por una tarea a largo plazo en la Academia
Diego Milito apuesta por una tarea a largo plazo en la Academia Fuente: LA NACION - Crédito: Mauro Alfieri
Claudio Mauri
Nicolás Zuberman
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23 de agosto de 2018  • 09:00

Diego Milito pasa varias horas del día en las entrañas del predio que circunda al Cilindro de Avellaneda. Hay que bajar a un subsuelo y atravesar una antesala en la que trabajan cuatro scouts de la secretaría técnica para llegar al despacho del último gran ídolo de Racing . Una oficina que era una sala de kinesiología y fue acondicionada para que el exPríncipe de las canchas y actual secretario técnico de la Academia desde hace casi nueve meses piense al mejor Racing futbolístico. Una tarea que hasta aquí llevó adelante sin que la expusiera a los medios. Rompe el silencio con LA NACION. "Lo importante es proyectar un Racing de elite de acá a 10 años", es uno de sus lemas. Del mediano y largo plazo, pero también de la coyuntura del momento (Coudet, Centurión, Bou, Licha López, el empresario Christian Bragarnik, Copa Libertadores ), se explayó durante casi una hora.

-Antes de asumir, ¿pusiste en la balanza cuánto arriesgás de lo que conseguiste en Racing y que más podés ganar?

-No, no puse nada en la balanza. Siempre me llevé por las intuiciones, por lo que me dicta el corazón. Cuando volví a Racing como jugador muchos me preguntaban "¿dónde vas, estás loco?" Y ahora sentía que era el momento de poder colaborar, de dar una mano en el club. De ir detrás de un objetivo muy claro, muy claro, que es el de tratar de profesionalizar todo lo que rodea a la primera división. Eso es clave. Intentaré lograrlo, pese a que hay un montón de dificultades para imponer una herramienta que es nueva en el fútbol argentino. Para mí es natural porque la viví en Europa, sé de qué se trata. Es ni más ni menos que concientizar al club que haciendo las cosas de una determinada manera se achica el margen de error y se potencia el del acierto. Es algo que no solo se debería hacer en Racing, sino también en el resto del fútbol argentino.

-¿Qué es profesionalizar más un deporte que ya lo es?

-Es un proyecto que si bien no descuida el presente, se focaliza mucho en el mediano y largo plazo. Empezamos hace ocho meses, llevamos dos mercados de pases. El primero fue de un día para el otro. Hubo que recopilar un montón de datos y tratar de bajar el margen de error porque nos jugábamos enseguida una Copa Libertadores. Nos tuvimos que acomodar dentro de las urgencias del fútbol argentino. Eso es tiempo: ver, charlar diariamente, hacer prueba y error. Y sobre todo, persuadir y convencer a los dirigentes que es el camino correcto. Se creó una estructura con tres scouts para peinar todo el mercado sudamericano y para seguir a los que están en Europa con posibilidades de volver. Sin descuidar a las divisiones inferiores, porque como siempre digo, Racing tiene que vender, como todo el fútbol argentino. Es la realidad. Antes de incorporar tenemos que saber si ese jugador no lo tenemos en las inferiores. Cuando se trae a un jugador hay mil variables que pueden determinar que rinda o no. Detrás de esa búsqueda hacemos un estudio del puesto, de las características, de la actualidad, el historial médico. Son pautas que seguimos para decidirnos por una incorporación. Para el mercado de enero se hicieron informes de 157 jugadores para que llegaran seis. Para el mercado de mediados de este año se empezó a trabajar en febrero y se armó una base de datos de 437 futbolistas. La gente de scouting analizó 347 partidos de Sudamérica, además de torneos juveniles. Estuvimos en los Juegos Odesur y en la Copa Libertadores Sub 20 de Uruguay. Son pequeños pasos que forman parte de este proyecto.

-En este tiempo, ¿qué pudiste hacer y con qué te quedaste con las ganas?

-Estamos apenas comenzando, esto es infinito. Hay millones de cosas por hacer. Sabemos que los resultados del momento son importantes, son los que marcan el ambiente del club, pero no nos quedamos con eso, proyectamos un club de acá a diez, veinte años. Esa es la realidad. Queda mucho por hacer y aceitar, como extender la red de captación de jugadores. Es un déficit difícil de resolver porque todos los demás clubes también se mueven. Si bien incorporamos gente, en esa área tenemos que seguir creciendo. Todo lleva su tiempo. De la noche a la mañana no se puede hacer un club modelo, ser el Real Madrid. El club debe estar por encima de los nombres propios. Yo no vine a Racing a perpetuarme. Ese escudo que ven ahí (señala una pared de su oficina) está por encima de los nombres propios. Es instalar una metodología de trabajo que hoy desarrolla Milito y mañana puede ser Juan Pérez.

-¿Estás aplicando tu experiencia de diez años de jugador en Europa?

-No se puede trasladar a acá todo lo de Europa, pero sí se pueden aplicar algunas pautas que son sencillas. Hay otras que por nuestra idiosincrasia son complicadas de replicar. Yo me enfoco en que todo se puede profesionalizar, hay que entenderlo porque el fútbol, a nivel mundial, nos está llevando a eso. Lo vemos con la licencia de los clubes; o se amoldan o se quedan afuera de las competencias.

-¿Tenés algún modelo de referencia?

-En Europa pude ver varias metodologías de trabajo. Como hace Guardiola, soy un ladrón de ideas. Trato de copiar modelos, de leer, de viajar, de reunirme con otros directores deportivos. El que más destaco es el que llevó adelante Monchi en Sevilla; hizo un trabajo extraordinario. Leí su libro.

Chacho Coudet es así, pasional. Hablo de fútbol con él, pero trato de no ser invasivo, de no meterme en los detalles
Diego Milito

-¿Hay que imaginar a un Racing activo para el próximo mercado de pases?

-Veremos, yo creo que armamos una buena base en los últimos dos mercados de pases. Incorporamos necesidad y jerarquía. A veces es imposible conseguir lo ideal. A partir de acá puede haber alguna contratación puntual porque creo que tenemos un gran plantel. El "Chacho" Coudet está contento y conforme, el equipo está bien.

-Quizá el hincha se ilusionó con que por tus contactos en Inter de Milán, Lautaro Martínez se quedaría a jugar la Copa Libertadores.

-Era muy difícil, lo intentamos hasta último momento. Es lógico que el club comprador quiera tener al jugador, y más en el caso de Lautaro, que llegó para ser titular.

-Cuando eras jugador el hincha de Racing te idolatraba, te pedía goles, títulos. ¿Ahora qué te pide?

-Soy un eterno agradecido al hincha de Racing, lo sigo viviendo en el día a día. El cariño es recíproco. El hincha es pasional y siempre quiere tener al mejor equipo, ganar el domingo, ganar la Copa Libertadores. Es lógico y yo lo quiero tanto o más que ellos, pero no podemos alterar ningún plan, debemos ir más allá del resultado del domingo. Estamos por el camino correcto, ojalá los éxitos y los títulos lleguen lo antes posible, pero lo importante es proyectar un Racing de elite de acá a diez años. Los frutos de esto se verán más adelante.

-¿Cómo manejás los nervios y la presión ahora que te toca estar del lado de afuera?

-Es mucho más duro que cuando era jugador. Es terrible, terrible. el otro día lo hablaba con Víctor (Blanco, el presidente). Como futbolista entrás en la cancha y descargás la adrenalina. Ahora estás en un palco y te agarrás de la silla, no sabés qué hacer.

-Hace poco, irónicamente, Lisandro López te definió como un "hincha pelotas". ¿Te reconocés así?

-Me causó gracia, lo tomo como un elogio. No soy un tipo conformista, es mi manera de ser, exigente conmigo mismo y con los demás. Ya me pasaba de jugador. Prefiero eso, lo entiendo perfectamente a Licha, tenemos una gran relación desde hace años.

Si miro para atrás, hoy estamos hablando de un Racing muy diferente al que viví en infantiles e inferiores. Estamos atravesando por un gran momento, pero yo siempro quiero más
Diego Milito

-Deportivamente, ¿el semestre pasado terminó en decepción por la eliminación en la Copa Argentina y no conseguir la clasificación a la Copa Libertadores 2019?

-Tristeza sobre todo, porque habíamos hecho un semestre extraordinario y erramos en el partido contra Colón, que nos podía dar la clasificación a la Copa Libertadores. La decepción fue la Copa Argentina. Sin desmerecer a un rival del Federal A (Sarmiento de Resistencia), Racing es mucho más, tendríamos que haber ganado ese partido. Asumo la autocrítica por haber jugado el partido en esa época (17 de mayo). Veníamos con un envión y pensábamos que era bueno pasar una fase de la copa. Perdimos de vista que nos quedaba mucho tiempo por delante.

-Coudet hizo una autocrítica muy dura después de ese partido. ¿No fue demasiado lejos?

-Lo conversamos, está claro que Racing no puede permitirse quedar afuera con la jerarquía que tiene en comparación con la del rival. Hubo cosas que hablamos con el Chacho que quedan en la intimidad.

-¿Te gusta cómo juega Racing?

-Me gusta, el Chacho le dio una idea de juego agresiva. Por momentos nos imponemos a todos los equipos; en otros, por la manera de jugar sufrimos cuando no estamos finos físicamente. Estamos contentos con la idea de juego, el equipo viene por buen camino. Hablo de fútbol con el Chacho, pero trato de no ser tan invasivo, de ir al mínimo detalle.

-¿El desquite con River es el partido del semestre?

-Es muy importante, está claro, tenemos depositadas muchas ilusiones. Quizá esta sea la Copa Libertadores más difícil de los últimos años, hay muchos campeones. En esta competencia hay que reducir a lo mínimo el margen de error. Cuando hay grandes equipos, cuentan los detalles, es todo muy parejo.

-¿Bou puede alcanzar el nivel que tuvo cuando formó el ataque con vos en el campeón de 2014?

-Sí, lo creo y lo deseo. Gustavo maduró mucho, tiene una gran mentalidad. Él mismo dijo que le vino bien su paso por México para corregir errores. Es un jugador determinante para nosotros, por eso lo fuimos a buscar.

-¿Cómo es ahora la relación con jugadores que fueron compañeros?

-Es muy buena. Necesito también mucho de la inteligencia de ellos para que entiendan que ya no soy un compañero. De hecho, lo hablé con ellos. El diálogo es bueno y la predisposición es la mejor. Saben que estoy para ayudarlos, para ser el nexo con los dirigentes.

-Chacho Coudet, en una conferencia de previa al comienzo del torneo, dijo que tenías que salir a hablar.

-Chacho es así, pasional. Hay que entenderlo como un lindo personaje. No puedo ir detrás de cada cosa que digan los demás, trato de ser frío, de pensar y de dar a conocer el trabajo que hacemos.

-¿Cuándo va a ser visible el trabajo que hace la secretaría?

-De a poquito se va viendo. Lo hemos visto en los dos últimos mercados de pases, en los que se erró menos de lo que se venía errando.

-¿Podemos decir algún nombre propio?

-Muchos. Por poner algún caso, nosotros en enero fuimos a buscar a Donatti y a Sigali porque coincidíamos con el cuerpo técnico en que necesitamos ser sólidos atrás con jugadores experimentados. Desde ahí nosotros nos pudimos hacer fuertes y construir un muy buen equipo. La frutilla del postre fue Centurión. Muchas veces la oportunidad te la ofrece el mercado, como en el caso de Neri Cardozo, que quedó libre del Monterrey después de jugar un año fantástico; sabíamos que para la Copa Libertadores nos podía venir bien, que nos podía dar la pelota parada para beneficiar a los centrales que traíamos, además de que había ganado en todos los equipos que jugó. Sabe lo que es ganar.

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