Aranguren defendió su gestión y recibió algunas críticas

Bastos, Aranguren, Cruces, Bossio y Navajas
Bastos, Aranguren, Cruces, Bossio y Navajas Fuente: LA NACION - Crédito: Ignacio Sánchez
Destacó la inversión en energía renovable y no convencional; dudan de la eficiencia del plan
Sofía Diamante
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23 de agosto de 2018  

El exministro de Energía Juan José Aranguren reapareció públicamente ayer, en una conferencia de la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT) , y defendió su gestión, al indicar: "El próximo presidente [de la Argentina] encontrará un sector energético mucho mejor posicionado del que nosotros recibimos".

De traje y corbata, Aranguren compartió su disertación en la conferencia "La política energética en los primeros 30 meses de Cambiemos" junto con Carlos Bastos, secretario de Energía entre 1991 y 1996; el diputado opositor Diego Bossio , y Fernando Navajas, economista de la consultora FIEL, que criticó las medidas llevadas adelante por el exministro, al decir que se trató de llegar al punto de equilibrio entre la oferta, la demanda y los subsidios de la manera más rápida posible. "Sería difícil vender nuestro caso al exterior como un caso de estudio", comentó. El panel fue coordinado por Juan José Cruces, de la UTDT.

Aranguren le respondió que a él no lo habían convocado "para generar un caso de estudio, sino para solucionar el problema de política energética", y señaló que a partir de 2021 la Argentina va a ser un país exportador neto de energía.

"La única verdad es la realidad", había comenzado su disertación Aranguren, citando a Aristóteles. Y enumeró la herencia que recibió su gobierno: "Desabastecimiento, demanda insatisfecha, precios distorsionados, inversiones en sus mínimos históricos y 15 años en situación de emergencia pública".

"Luego de años de energía barata, abundante y exportable, la Argentina tuvo que pasar a importar. Hoy en día estamos importando el 25% del gas que necesitamos. Hubo una caída en la calidad del servicio, donde además se redujo el gas para la industria. Las tarifas se mantuvieron irracionalmente por debajo del costo de producción y la inversión que se hizo no fue ni transparente ni inteligente", comentó sobre la política durante el kirchnerismo.

En cuanto a lo que dejó su gestión, el exministro indicó que fomentó la inversión en energías renovables, con la adjudicación de 147 proyectos, y en la producción de no convencionales. "El 33% del gas natural y el 12% del petróleo en la Argentina son no convencionales", señaló.

Por su parte, Navajas criticó la política tarifaria, al indicar que "se relativizó el desequilibrio externo y el tipo de cambio de partida y se dio una comodidad que no iba a durar". Luego comentó que de entrada se calculó mal la reducción de subsidios que debía hacerse, ya que "no era el 3% del PBI, sino el 5%", porque no se tuvieron en cuenta los impuestos que debían pagarse por esos aumentos de tarifas.

"Este 5% del PBI de transferencias de recursos de la demanda a la oferta lo iban a pagar mitad las empresas y mitad los hogares. Luego, el Gobierno decidió llevar adelante un esquema de tarifa social, pero eso hizo descargar todas las transferencias en los sectores medios, que van a pagar una cuenta que está exagerada por la escalera de tarifas que esencialmente se armó, y que además exageró los shocks inflacionarios, contaminando la inflación núcleo", dijo el economista de FIEL.

Respecto de la estrategia sectorial, dijo que "vino diseñada con la idea de reflejar los costos de la energía. En economía, que algo refleje costos no quiere decir nada. Para que haya eficiencia hace falta además que los costos sean los mínimos posibles. Si los costos son cualquier cosa, no estoy haciendo eficiencia", opinó Navajas, que remató: "Todos nos preparábamos para un esquema de precios que iba a converger a los precios de frontera, pero que no iba a ser con un tipo de cambio alto. El esquema se complicó porque estuvo basado en la idea de que doña Rosa iba a subir por esa escalera mecánica del precio del gas, mientras tanto la industria y los generadores pagaban otros precios. Finalmente, era doña Rosa quien financiaba Vaca Muerta", concluyó.

Por último, Aranguren se refirió a la "famosa escalera" que fijaba el precio de gas en boca de pozo, que actualmente está en US$4,68 por millón de BTU (medida inglesa que se utiliza en el sector). "Esa escalerita, que llegaba a US$6,80 el millón de BTU, tenía una sensitividad en US$8 y en US$6 por millón de BTU, atendiendo la circunstancia de un potencial desajuste del tipo de cambio, o un potencial incremento de la producción que lograra que los precios en la Argentina estuvieran más bajos, o un potencial desaceleramiento de la producción que provocara que tuviéramos que importar más. Nosotros ya sabíamos, aun antes de que yo dejara de ser ministro, que la escalerita que teníamos prevista en el caso de la electricidad no iba a ser factible de trasladarla a la tarifa y que por lo tanto el subsidio iba a aumentar", indicó.

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