Una casa que se eleva para tener vistas abiertas al Río de la Plata

23 de agosto de 2018  

De cara al horizonte más amplio de la ciudad, testigos de los caprichos del viento y bañados de luz: así son los días de una familia -conformada por un matrimonio y sus tres hijos- que hizo realidad el sueño de vivir mirando al Río de la Plata.

Mientras esperaban que surgiera esa posibilidad, iban pensando cómo sería esa casa: despojada, con ambientes generosos en los que dialogaran sin trabas exterior e interior, y materiales como hormigón, vidrio y madera expresados en su estado más simple y natural.

Llegó el día en que el viento sopló a favor y apareció ese terreno tan buscado sobre la primera línea de la costa. Ya sabían muy bien qué querían, y el Estudio Afra supo interpretar sus ideas y su lenguaje. El resultado es esta casa que está a la altura del río, geográfica y conceptualmente.

El primer piso es el corazón de la casa porque es desde donde mejor se contempla la inmensidad del río. Crédito: Santiago Ciuffo

Frente a la chimenea con placas de aluminio compuesto (Alucobond), dos sillones de cuero (Mercado de Pulgas). La mesa que vemos en la foto de abajo era alta y tenía una base de acero inoxidable. La dueña la reemplazó por una de madera para ubicarla en el living, rodeada por sillones ‘Pastilla’, clásicos modernos de Eero Aarnio.

Somos como los sastres que hacen los trajes a medida; no imponemos nuestra colección
Arq. Pablo Ferreiro, de Estudio Afra

La contundencia del hormigón y el cemento alisado se modera gracias a la madera de cedro boliviano. Detrás de esta pared, todo es espacio de guardado. Crédito: Santiago Ciuffo
De un lado, madera y aluminio negro; del otro, Tarquini oscuro y el tono dorado de la obra de la artista plástica Natalia Preiti. Impecable. Crédito: Santiago Ciuffo

Deliberadamente, el piano se ubicó junto a la ventana, y se le acercó una lámpara ‘Tolomeo’, regalo de casamiento, para iluminar las partituras.

"El hormigón permite generar un sistema estructural con pocas divisiones, muros o columnas. Como es un material bastante frío, buscamos otros que lo equilibraran".

Una particularidad de la casa es que se repiten –rítmica y coherentemente– materiales y muebles, como los sillones ‘Pastilla’ que están en el living, el patio y la terraza. Crédito: Santiago Ciuffo

Desde la planta baja, las escaleras totalmente limpias y net marcan una atractiva circulación vertical. En torno al patio interior –un generoso pulmón de aire y luz que atraviesa la casa y también es un reparo del viento–, se organizan los espacios que más se usan todos los días.

"Gracias al patio, los ambientes respiran en doble orientación, un recurso indispensable en casas con superficies extensas. ¿Lo mejor? Las puertas de vidrio se abren y los espacios se unifican.

Al área cubierta de la terraza, que convida refrescante sombra, se le hicieron dos huecos que dejan pasar la luz. Crédito: Santiago Ciuffo

La casa se elevó para lograr visuales largas sobre el horizonte y para enfrentar crecientes. En el jardín, los sillones BKF de hormigón (Estudio Doberti) reflejan el interés y el gusto de los arquitectos y los dueños de casa por el mobiliario urbano. En la terraza, cautivante mirador que recupera la dimensión oceánica del paisaje, mesas bajas unidas a las que los dueños les pusieron ruedas.

La mesa es de cedro boliviano con patas de acero inoxidable (las que antes sostenían la mesa del living). La acompañan sillas ‘S33’ (Mart Stam). Crédito: Santiago Ciuffo
Del lado del comedor diario, una columna blanca (que es mueble) tiene disimulada la puerta de un toilette. Crédito: Santiago Ciuffo

Amantes de los espacios sin vueltas, los dueños de casa no compraron muebles especialmnente para este nuevo hogar. Y también se aseguraron de tener suficiente lugar de guardado y casi nada a la vista.

Debajo del ventanal con cortinas roller, un mueble con puertas push bajo una larga y gruesa mesada de cemento. En la zona de los fuegos, alzada y mesada de acero inoxidable. Las líneas curvas de las lámparas colgantes (Damián Giorgiutti) vuelven al ambiente más dinámico.

En el hall de entrada, dromedario intervenido por una amiga de la dueña de casa. Crédito: Santiago Ciuffo

Desde este espacio se accede al playroom, con parrilla y zona de estar, otro de los ambientes más concurridos, sobre todo por los chicos.

En el living, mesa redonda entre dos sillones ‘LC2’ de tres cuerpos, un hit de Le Corbusier. Sobre uno de ellos, manta tejida en lana cruda (Plain Textiles). Crédito: Santiago Ciuffo

Con tiraje bien calibrado, la parrilla repite la combinación de madera color caramelo y hierro negro de la chimenea del living. Al lado, mesa de líneas rectas y las famosas sillas de Robin Day. El sistema de iluminación es uniforme: lámparas led embutidas. Son muchas, claro, y el efecto es espectacular. Un elegante quincho con ventilación inmediata.

"Enfrentarse al Río de la Plata es un desafío. Hay que mediar entre la escala de los ambientes y la dimensión de un paisaje sublime".

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En el dormitorio principal, varios cuadros apoyados en el piso entre los que sobresale, por su formato, la obra de María del Carmen Firpi. Crédito: Santiago Ciuffo

Absolutamente minimalista, la decoración deja en primer plano la pureza de los materiales y acompaña la esencia racional de la casa. La cama ocupa el centro de la escena, con almohadones pintados (Plain Textiles). El ambiente cuenta también con una silla Luis XV, de herencia familiar, pintada y retapizada; un sillón, regalo de un amigo; un y telescopio.

Como en toda la casa, en este dormitorio infantil hay apliques de iluminación escolares. Crédito: Santiago Ciuffo

El escritorio de madera, diseñado por el Estudio Afra, parece flotar sobre el estante de hormigón. Debajo, espacio para juegos y juguetes. Idea de la dueña de casa, una de las paredes es un gran pizarrón. Se sumaron una silla ‘Eros’ (Kartell) y almohadones pintados (Plain textil).

Texto: Viviana Álvarez.
Esta nota forma parte de nuestra edición de noviembre de 2018.