Condenan a un hombre que intentó asesinar a su exmujer y quiso hacerlo pasar como un suicidio

Tribunales de la calle Talcahuano al 500
Tribunales de la calle Talcahuano al 500 Crédito: Archivo
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23 de agosto de 2018  • 15:46

Un hombre que intentó asesinar a su expareja y que tenía planeado hacerle creer a todo el mundo que la mujer se había suicidado fue condenado por la Justicia porteña a 12 años de cárcel. Uno de los agravantes tenidos en cuenta es que el hecho fue cometido en presencia del hijo de la pareja, en la casa que ambos compartían en el barrio de Parque Avellaneda.

El juez Hugo Cataldi, subrogante del Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional Nº16, condenó al acusado, de 47 años, por "homicidio agravado por haber sido cometido contra una persona con la que se ha mantenido una relación de pareja y por haber mediado violencia de género , en grado de tentativa". Fernando Fiszer, titular de la Fiscalía General Nº16 ante los Tribunales Orales Criminales y Correccionales, había pedido, en su alegato, una condena a 13 años y cuatro meses de prisión.

Según publicó el portal del Ministerio Público Fiscal, el 15 de diciembre de 2017 el hombre se levantó a las cinco de la mañana; 35 minutos después envío un mensaje a su empleador en el que le decía que estaba enfermo y que no iría a trabajar. En la casa vivía el acusado, pero unas semanas antes su expareja había comenzado a quedarse a dormir allí por la cercanía que había con su trabajo. Él salía temprano hacia su trabajo y ella se quedaba unas horas más, hasta que llegaba la niñera que cuidaba al pequeño hijo de ambos.

A las seis de la mañana de ese día, y después de haber cambiado y alimentado al niño, el hombre fue hasta donde dormía su expareja, tomó su muñeca derecha y con una trincheta le produjo varios cortes profundos. La víctima se despertó e intentó pedir ayuda, pero él le dijo que no gritara y le tapó la cara y parte de su cuerpo con una colchoneta, según publicó el sitio web Fiscales.gob.ar.

A las 6.45 llegó la niñera; según consta en la causa, el hombre le pidió que se llevara al chico porque la madre "se había querido suicidar". Poco después, una vecina y compañera de trabajo de la víctima pasó a buscarla, pero el acusado le dijo que no iría a trabajar. Acto seguido, volvió adonde estaba la mujer, se le tiró encima e intentó asfixiarla. Además, le puso una pastilla en la boca y la obligó a tragársela.

Luego de haber estado brevemente desvanecida, la mujer logró pedir ayuda a través de la ventana; la asistieron una vecina y dos jóvenes, que llamaron a la policía. Los uniformados tuvieron que derribar la puerta para poder ingresar dado que el dueño de casa les impedía el acceso.

En la audiencia ante el juez, la mujer dijo que debió pasar internada varios días y que uno de los cortes sufridos en su mano derecha le provocó una lesión permanente.

En su indagatoria, en tanto, el acusado admitió que mantenía con su exmujer una relación conflictiva y que hubo varios periodos en los que habían estado separados. No obstante, insistió con que ella había intentado suicidarse.

Pero el fiscal desacreditó esa teoría con un elemento singular: encontró, en uno de los dos teléfonos celulares del acusado, un mensaje de texto en el que le contaba a su anterior esposa que su expareja había intentado quitarse la vida. El asunto es que se lo escribió un día antes del hecho.

El fiscal sostuvo que estaba claro que la intención del acusado fue matar a la mujer y hacerlo pasar por un suicidio. "Él decidió que nadie pudiera ayudarla, callaba sus gritos, le puso una almohada sobre su cara, obstaculizó el paso de la policía. Decidió el plan, lo desplegó, lo preparó y lo ejecutó", sostuvo Fiszer, quien precisó que la mujer se salvó por la ayuda de las demás personas y no por el acusado.

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