Ya sin Ezequiel Carboni como DT, Lanús piensa en Luis Zubeldía y Pablo Lavallén

Carboni dejó de ser el técnico de Lanús Fuente: FotoBAIRES
26 de agosto de 2018  • 09:16

Ezequiel Carboni parecía sentenciado en Lanús. La eliminación de la Copa Sudamericana, primero; de la Copa Argentina, después, y la ausencia de triunfos en las tres primeras fechas de la Superliga resultaron demasiado. La acumulación de seis partidos sin victorias (ante Douglas Haig se había impuesto recién en la definición por penales) hizo explotar ayer, tras la derrota frente a Aldosivi, un descontento que no frenaba su escalada.

El hombre que vistió la camiseta granate en más de 200 oportunidades entre 1998 y 2005 se hizo cargo de la dirección técnica a la vuelta de la etapa más gloriosa en la historia del club, la del ciclo de Jorge Almirón. Después de haber alcanzado la final de la Copa Libertadores, la decisión institucional fue acomodar sus números con un plantel más modesto, con menos jugadores consagrados y una fuerte presencia de juveniles. Así, la elección de Carboni resultó lógica: conocía las divisiones formativas y estaba a cargo de la Reserva.

Pero después del gran protagonismo en el plano local y el ámbito internacional, a los hinchas de Lanús les costó asumir que ahora los objetivos deportivos no serían demasiado pretenciosos. Sin embargo, la herida que nunca cerró entre los hinchas fue la que se abrió cuando Carboni se vistió de verde y blanco. Nunca le perdonaron aquel paso por Banfield en el final de su carrera como futbolista. Los reclamos lo tenían en el centro de la escena.

La caída ante Atlético de Rafaela había dejado en jaque a Carboni. Después de quedar afuera de la Copa Argentina frente a un equipo del ascenso, recibir a Aldosivi encerraba la obligación de ganar. Y fue muy poco lo que Lanús pudo hacer frente al equipo marplatense, que entendió cómo aprovechar el nerviosismo rival, insostenible después de gol de Matías Pisano a los 14 minutos del primer tiempo.

Los empates con Defensa y Justicia y San Lorenzo ya habían expuesto la ciclotimia de Lanús, oscilante entre un juego de buenos movimientos y la parálisis repentina. Conseguía generar ataques profundos, pero en defensa los problemas se multiplicaban. Contra el equipo marplatense las virtudes fueron espasmos y los defectos lo hundieron. La sonora reprobación en el final hacía presagiar el desenlace, que se conocerían en el vestuario local.

Matias Pisano celebra su gol ante Lanús, atrás lo sufre Sara Fuente: FotoBAIRES

Nicolás Russo, presidente del club, aseguró que tanto la dirigencia como el plantel intentaron convencer a Carboni para que continuara, pero que la decisión que había tomado el entrenador era inquebrantable. El próximo viernes, ante Argentinos Juniors, en la Paternal, el equipo estará interinamente a cargo de Rodrigo Acosta (hasta ayer, uno de los colaboradores de Carboni), acompañado por Lucas Pagano y los preparadores físicos Cristian López y Fabián Galucci.

Hubo dos nombres que ayer se escucharon en Guidi y Arias cuando el alejamiento de Carboni ya era una certeza, los de Pablo Lavallén y Luis Zubeldía, quien tuvo un fuerte contrapunto con el presidente Russo al dejar el cargo en 2010. Sin embargo, pese a ese alejamiento con algunas diferencias, la prioridad del Granate será intentar contratar al director técnico que recientemente se desvinculó de Cerro Porteño, de Paraguay.