Preocupación por la ola de robos y entraderas en la zona norte de La Plata

Medidas de seguridad en City Bell Fuente: LA NACION Crédito: Santiago Hafford

Los vecinos de Gonnet, City Bell y Villa Elisa sostienen que el principal peligro es cuando llegan o salen de sus casas; arman grupos de WhatsApp y contratan alarmas

27 de agosto de 2018  

LA PLATA.- La ola de delitos que golpea a esta ciudad, y que en lo que va del año ya se cobró al menos cuatro vidas, recrudece en la zona norte del distrito. Los delincuentes utilizan distintos ardides para sorprender a los vecinos de Gonnet, City Bell y Villa Elisa, que cada vez tienen más temor, pero, al mismo tiempo, se organizan y exigen mayores medidas de prevención.

En los últimos 40 días hubo varios casos violentos que grafican la problemática. El más grave fue el asesinato de Hugo Jorge Velazco, un jubilado de 88 años que fue sorprendido por dos motochorros en la puerta de su casa, del barrio Villa Castells, de Gonnet. Había salido a sacar la bolsa de residuos; un asaltante le pegó un culatazo en la cara y cuando cayó al suelo el otro le pateó la cabeza hasta dejarlo exánime, con fracturas en el maxilar y en el cráneo. Velazco murió en el hospital.

Los datos oficiales marcan un crecimiento de casi 30% en hurtos (pasaron de 1419 a 1836 hechos denunciados) y de un 3% en robos (de 2331 a 2401) con respecto a 2017. En tanto, los asaltos en la vía pública disminuyeron un 29,38% y los homicidios en ocasión de robo bajaron (cuatro en lo que va del año, contra ocho de 2017), según estadísticas del Ministerio de Seguridad bonaerense.

Vecinos de la zona norte de La Plata corroboran este panorama: consultados por la nacion, varios de ellos afirmaron que su preocupación no es tanto ser asaltados en la vía pública, sino las entraderas que pueden sufrir cuando salen de sus casas para ir a trabajar, estudiar o a buscar a sus hijos al colegio. En el centro de la ciudad, en cambio, el flagelo sigue siendo el de los "robos piraña" de bandas de chicos que atacan a peatones y en locales.

Dos meses atrás, en una entrevista con LA NACIÓN, el intendente Julio Garro aseguró que el 70% de los delitos son cometidos por delincuentes que llegan desde otros distritos y señaló que fue aprobada una ordenanza para colocar más de 1000 cámaras de seguridad. Por ahora, los robos crecieron 25% en el primer cuatrimestre de 2018 según estadísticas oficiales. "De mi boca no vas a escuchar que la seguridad es una sensación. Por supuesto que hay hechos de inseguridad, hay barrios que quizá tengan cierta complejidades respecto de otros. Lo que estamos haciendo con las fuerzas provinciales y federales es ir tratando de golpear esos lugares donde sabemos que se esconden delincuentes o se vende droga".

Medidas de seguridad en City Bell Fuente: LA NACION Crédito: Santiago Hafford

"La inseguridad en City Bell está terrible. Los vecinos nos hemos organizado: armamos grupos de WhatsApp y en muchas partes se contratan alarmas de seguridad vecinales para que por lo menos en una misma cuadra todos estén conectados y un poco más protegidos. Ya han intentado ingresar en casa forzando el portón. Reforcé las puertas, coloqué rejas y un candado de los más gruesos, de esos que usan en los camiones portaganado. Trato de no volver de madrugada y cuando lo hago dejo el auto en la puerta y entro rápido a mi casa, para evitar una entradera. La verdad es que no se puede vivir así, pendiente de todo", dijo a LA NACIÓN Gabriela Chueco.

En esa localidad, hace cinco semanas, una pareja de jóvenes se arrojó por la ventana del primer piso de su casa cuando dos delincuentes forzaron la entrada y se preparaban para robarles. La casa tenía rejas en las puertas y las ventanas y las víctimas fueron alertadas por los ladridos de sus dos perros. La mujer y su marido se refugiaron en la casa de vecinos y desde allí llamaron a la policía. Pero los delincuentes se tomaron todo el tiempo necesario para reunir el botín y huir a pie.

También en el centro

Para Walter, otro vecino de City Bell, que tiene dos hijos, la situación en la zona norte no es tan crítica como en el centro de la ciudad. "Me interesa el tema. Veo las estadísticas y sé que los asesinatos han disminuido, pero que los robos aumentan en la provincia. Para mí, hay cierto grado de inseguridad en City Bell, pero es mucho menor que en La Plata. Quizás es una percepción mía porque yo vivo acá desde hace cuatro años y la gente que vivió toda la vida aquí siente que antes estaba más tranquila. Lo que veo es que hay temor a un robo cuando uno no está en la casa. Las familias tienen perros y ponen alarmas", dijo.

Leticia Massarini confirma esa idea. "City Bell era un barrio muy tranquilo, donde uno circulaba sin mucho recaudo; ahora resulta imposible sentirse seguro sin tomar precauciones a la hora de ingresar a la vivienda, que es como mayormente escuchamos que suceden los robos de la zona. La inseguridad se ha vuelto moneda corriente, con zonas aparentemente liberadas y sin un gobierno o fuerza de seguridad que dé respuestas a pesar de los múltiples reclamos", contó.

Fuentes del Ministerio de Seguridad dijeron a LA NACIÓN que se trabaja "en todas las líneas" para llevarles mayor tranquilidad a los vecinos. "La zona norte tiene una geografía especial, que es propicia para el delito: hay acceso por la autopista Buenos Aires-La Plata; los caminos Centenario y Belgrano, y el tren. Sabemos que hay muchos delincuentes que vienen de la zona sur y otros que son propios de esta ciudad. Por eso estamos haciendo controles en accesos y egresos a la ciudad. Se están llevando adelante muchas detenciones, secuestros de armas y allanamientos relacionados con robos, hurtos y otros tipos de delitos", dijo el superintendente de la Región La Plata, Marcelo Corbalán.

Y agregó: "Nos ayuda mucho el nuevo sistema de registro de denuncia SID (sistema informativo de denuncias), donde las actuaciones son cargadas en tiempo real".

Si bien los vecinos reconocen la tarea de la policía, les preocupa por la ola de delitos. En Gonnet organizaron una marcha de velas para pedir seguridad y reclamar justicia por el crimen del jubilado Velazco. "La verdad es que vivimos cada vez peor. La semana pasada intentaron entrar en mi casa, no pudieron y le entraron a mi vecina. Fue con una maniobra de engaño que usan habitualmente acá y que los vecinos ya sabemos cómo actúan: tocan varias veces timbre y esperan para saber si hay alguien en la casa. En mi caso respondí; mi vecina, no. Saltaron la reja y entraron al patio de su casa, pero había gente, y cuando vieron que llamaban a la policía huyeron por los fondos", contó a LA NACIÓN Eugenia, una flamante mamá que vive en el barrio Villa Castells.

En el casco urbano de La Plata, la inseguridad sigue preocupando a los vecinos, tal como viene informando LA NACIÓN. Todavía está fresco el horror desatado por el homicidio de Sabrina Antonioli Ango, joven martillera de 33 años asesinada a mazazos supuestamente por un albañil, que está detenido. Los investigadores judiciales sostienen que "se trató de un intento de robo".

Discusión y muerte a puñaladas

Esta madrugada, Nicolás Aguirre, de 22 años, bebía y escuchaba música con un grupo de amigos en 602 entre 6 y 6 bis, en el barrio Aeropuerto, en la zona sur de La Plata, cuando mantuvo una discusión con un joven de 21, por motivos aún no esclarecidos. En la pelea recibió una cuchillada en el abdomen; Aguirre fue trasladado al Hospital San Martín, donde murió. En tanto, la policía detuvo al agresor, al que se le incautó una cuchilla de 25 centímetros de hoja.

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