Del Potro, en el US Open: la "batalla" con Zverev por el N° 3 y la combinación que necesita para alcanzar el N° 2

Del Potro debuta en el US Open, con la mira en el ranking
Del Potro debuta en el US Open, con la mira en el ranking Crédito: US Open
José Luis Domínguez
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26 de agosto de 2018  • 23:59

NUEVA YORK.- Los raquetazos se escuchan por todos los rincones del complejo Billie Jean King. Así como decenas de trabajadores recorren cada rincón para dejar todo listo para los espectadores, los tenistas se entrenan hasta último momento para completar la puesta a punto. El US Open se apresta a comenzar, y hay mucho en juego, por eso cada uno está atento hasta en el mínimo detalle. Y, aunque todavía falta bastante para el final de la temporada, la lucha por el número 1 tendrá un capítulo crucial en este Abierto de los Estados Unidos.

Más allá de la fortuna que recibirá el campeón (US$ 3.800.000), para los principales jugadores la meta está en el ranking, en llegar a lo más alto. Un espacio al que no es fácil trepar. Desde febrero de 2004, solo cuatro jugadores estuvieron en la cima: Roger Federer, Rafael Nadal, Novak Djokovic y Andy Murray. Apenas cuatro nombres en más de 14 años son prueba contundente de la vigencia de los mencionados, que se repartieron 49 de los últimos 54 torneos de Grand Slam. Si alguno cedió su lugar en algún momento, más tarde o más temprano recuperó terreno, tal como sucede en estos momentos con el escocés, en proceso de reinserción luego de una lesión en la cadera que lo tuvo un año fuera de las canchas.

Nadal es quien ocupa el trono en este momento, y sobre sus hombros recaerá también la responsabilidad de defender el título conquistado hace doce meses aquí. Al zurdo se le irán los 2000 puntos sumados entonces, pero podrá asegurarse la continuidad en el primer lugar si llega a las semifinales y Federer no es el campeón. En todo caso, Rafa ya se encargó de adelantar tarea: los 1000 puntos que sumó como ganador en Toronto hace unas semanas le permitieron tomar una buena distancia; no definitiva, pero necesaria para encarar la parte final de la temporada con otra dedicación.

Nadal ha decidido cuidar al extremo su calendario, y sobre todo, su físico. Tras ganar en Canadá, decidió no jugar en Cincinnati y prefirió hacer una puesta a punto en Bahamas, con la idea de ganar velocidad y resistencia. Podría haber aprovechado las paradisíacas islas para relajarse, pero el esfuerzo está en su ADN: "Fui allí a prepararme. Descansé de la competencia, pero no de los entrenamientos". Metódico y obsesivo, Nadal fue uno de los primeros en desembarcar en Flushing Meadows la semana pasada para practicar. Y tiene muy en claro que este año hay varios aspirantes al título en Nueva York, por eso ha planificado todo para continuar en lo más alto.

Si bien abundan los nombres con chances al título, sólo uno puede quitarle al español el número 1: Roger Federer. El suizo tiene un historial particular aquí, donde fue campeón durante cinco años seguidos, de 2004 a 2008, pero luego de perder aquella final contra Juan Martín del Potro, no pudo consagrarse de nuevo en Nueva York. Ya instalado aquí, el actual número 2 del mundo recordó ese encuentro: "Fue una pena no haber podido ganar en 2009. Me hubiera gustado volver a jugar ese partido. Pero Juan Martín demostró allí el gran campeón que era". Ahora, Federer se muestra confiado. "Rara vez me ha ido mal aquí, porque me gusta jugar en Nueva York. Creo que la velocidad de la superficie es buena para mí", agregó. Su estreno será mañana, contra el japonés Yoshihito Nishioka. Con algunas chances de volver a la cima -debe ser campeón y que Nadal no llegue a semifinales-, también tiene casi asegurado continuar como número 2, salvo que pierda en primera o segunda rueda, y Del Potro (debutará hoy, cerca de las 22, en el Armstrong ante el local Donald Young) o Alexander Zverev ganen el título.

Justamente, el argentino y el alemán afrontarán un duelo palmo a palmo por el tercer escalón. Separados por muy pocos puntos, la ecuación es sencilla: el que mejor termine el torneo se quedará con el número 3. Zverev es posiblemente el líder de una nueva generación que intenta hacerse escuchar en la mesa grande, pero que todavía necesita un gran resultado: ganar un Grand Slam. Ese es el desafío para los jóvenes. Y por último, pero no por eso menos importante, por allí asoma Novak Djokovic. Desde su sexto escalón en el ranking, el serbio llega con la potencia de una locomotora. Recuperado de una operación en el codo, y de la frustración que sintió en sus primeros torneos de regreso, Nole asoma como uno de los jugadores del momento, sobre todo después de consagrarse en Wimbledon y en Cincinnati. Ya sabe lo que es ganar en Nueva York, como lo hizo en 2011 y 2015. Si la lógica se impone, Djokovic podría cruzarse en cuartos de final contra Federer. Y a nadie debería extrañarle que se quede con el premio mayor. Dependiendo de los resultados, puede llegar a irse de Nueva York con el 3 del ranking: tiene todo por sumar y nada por defender. Con la confianza recuperada, el serbio es peligrosísimo. Y aunque las cuentas no alcancen ahora, más tarde o más temprano, también irá en busca del número 1.

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