Documentales que exploran vida y obra de dos escritoras argentinas

28 de agosto de 2018  • 12:53

Dos nuevos documentales ponen el foco sobre la obra y la vida de dos escritoras argentinas contemporáneas: la poeta Inés Aráoz (San Miguel de Tucumán, 1945) y la narradora y editora Alejandra Laurencich (Buenos Aires, 1963). En ambos, las trayectorias personales de las autoras se fusionan con la historia, el paisaje propio, el amor por la literatura y la trascendencia que tienen las oportunidades que brinda la educación pública argentina en el desarrollo personal y social.

Laurencich , autora de Vete de mí , novela de 2009 por la que su trabajo se hizo popular en Eslovenia, viaja en estos días rumbo a Europa. El motivo es el estreno, en Maribor y en otras ciudades europeas, del documental Alejandra , de Vid Hajnsek. "Todavía no lo vi; lo veré cuando llegue, en una función privada antes de la primera proyección, que será en Maribor el 1 de septiembre", cuenta la escritora. Maribor fue la ciudad donde se originó el proyecto fílmico. Klemen Brvar trabajaba en la Biblioteca Pública de esa ciudad de Eslovenia cercana a Austria, donde hay mucha actividad cultural, cuando leyó en el año 2011 Vete de mí , traducida al esloveno por la editorial Studentska Zalozba como Pusti me pre miru ("Déjame en paz"). Entusiasmado, Brvar quiso conocer a la escritora argentina e impulsar la filmación del documental sobre ella, su historia familiar y los escenarios donde está ambientada la novela: la Patagonia, la ciudad de Buenos Aires y barrios de la zona norte del Gran Buenos Aires. En 2012, una vez que Brvar reunió al equipo para llevar a cabo el proyecto, se comunicó con la escritora.
Alejandra Laurencich

"Recibí un mail en inglés (yo no hablo esloveno y ellos no hablan español) con la propuesta y me pareció una reverenda locura. Me preguntaban si estaba de acuerdo y si los autorizaba a hacerlo, hablaban de llevarme a Eslovenia e Italia en gira de presentación de la novela (cosa que hicimos en 2015) y de venir a la Argentina a filmar, cosa que también hicimos en 2016", detalla la autora. Varias instituciones colaboraron en la realización de Alejandra: la Biblioteca de Maribor, la editorial Beletrina, la embajada de Eslovenia en Buenos Aires y el URAD, una institución que financia proyectos culturales.

La escritora argentina, autora además de Lo que dicen cuando callan (2013) y Las olas del mundo (2015), vio solo tres de los 58 minutos que dura el film. Hija de inmigrantes europeos, hará desde hoy el camino inverso al que hicieron sus antepasados. "Ellos tuvieron que escapar de allá por el fascismo de Mussolini, que había invadido su zona. Se decía que los arbustos típicos del lugar, que son rojos, estaban teñidos de la sangre de todos los jóvenes que murieron en la guerra, porque esa zona de Doberdob fue una de las más castigadas por los bombardeos y las invasiones". Sus familiares, como tantos otros, escaparon del fascismo, el hambre y la miseria. No podían trabajar si no se afiliaban al partido del Duce, no podían hablar el esloveno en las escuelas y debían reverenciar al invasor.

El abuelo de la autora llegó en 1929 a Buenos Aires, y uno de los primeros trabajos que obtuvo fue en los Yacimientos de Orán, en Salta. "¡Pensá esa locura! ¡Un tipo que no hablaba español! Luego, seis años después, en 1935 pudo mandar la plata para que vinieran su mujer y sus dos hijos, mi papá, Maximiliano, con 10 años, y mi tía Darinka, con 7". El padre de Laurencich nunca quiso volver a Europa y ella conoció la tierra de los ancestros dos días después de que él muriera, en 2009, como invitada al Festival Internacional de Literatura de Vilenica.

Escena del documental "Alejandra"

"Estoy asombrada. Y me siento bien, a pesar del grado de exposición que implica este proyecto, porque de alguna manera es una reivindicación para mi familia, lo que puede lograr una familia cuando un país le abre los brazos, le da un sitio donde trabajar y estudiar. Mis tres hermanos fueron a la universidad pública, yo estudié en dos Escuelas Nacionales de Bellas Artes, todo eso fue lo que Argentina le posibilitó a mi familia, y así crecimos". Ahora, ella vuelve al punto de partida, reconocida como escritora. "Todo comenzó con un libro, ¡y después dicen que la literatura no cambia a nadie!", agrega. El film está incluido en la programación oficial del Festival Nacional de Cine esloveno y se proyectará el 11 de septiembre en Portoroz. A la Argentina, llegará en 2019. Laurencich tiene una nueva novela terminada y, mientras se encuentre en Eslovenia para la presentación de Alejandra, saldrá a la calle el número 14 de La Balandra, la revista de literatura que dirige desde 2011.

Imágenes de la poeta huidiza

Inés Aráoz, la poeta de las imágenes del agua y la solidez porosa de los árboles, la burladora de las musas y creadora de un registro sensual del paisaje, protagoniza un documental escrito y dirigido por otro escritor tucumano. Entre marzo y junio de 2013, Fabián Soberón y el equipo conformado por Carlos Isas (director de fotografía), Puny Beltrán (guionista y productor), Lucas García (a cargo de cámara y edición) y Máximo Mena (guionista e investigador) filmaron Luna en llamas. En 2018, Leandro Herrera y Soberón dieron el corte final del documental, con música de Agustín Espinosa. En la película, que fue estrenada en Tucumán y se exhibió hace pocas semanas en Buenos Aires, en el ciclo de poesía que organiza Osvaldo Bossi, El Rayo Verde, la poeta aparece como una figura elusiva.

"Cuando conocí a Inés, era una persona huidiza, tímida, que solía rechazar las entrevistas y las exposiciones públicas. Su poesía circulaba más allá de su posición personal. Precisamente por ese misterio que la rodeaba, quise bucear en el proceso de creación, en su modo de pensar la poesía", cuenta Soberón. El documental asume la forma de un thriller. "La única respuesta a un enigma es otro enigma, dijo Severo Sarduy. La película rodea el mito de autor y plasma un perfil posible, utópico de Aráoz", concluye el director. Sin embargo, la escritora que aparece en Luna en llamas es la que conocen los lectores de su obra poética, una mujer risueña, irreverente y alejada de cualquier especie de hermetismo. El título del documental proviene de un poema de Aráoz, "Ache Efe", dedicado al escritor tucumano Hugo Foguet, que fue pareja de la poeta.

Escena del documental sobre Inés Aráoz

Aráoz vive en una casa-barco en la calle Italia, rodeada de objetos rescatados por ella y en compañía de seis galgos bautizados con nombres rusos. La autora de La ecuación y la gracia, Pero la piedra es piedra y Agüita, por mencionar tres títulos de su luminosa poesía, intenta acortar la distancia infranqueable que existe entre palabras y cosas. "Entiéndase por intersticiales la hendedura entre un mundo y otro, los huecos del sentido, los espacios que median entre una y otra letra en la palabra, entre dos palabras, entre textos; los silencios de Beethoven, lo que cabe en la sinapsis pero mucho más simplemente, el exceso de luz que filtran los desgarrones y tisaduras del toldo precisamente frente a mi mirada ya cansada de curiosear los disparates de las nubes que a veces pasan por esta sala, mientras se espera", escribió Aráoz en 1986.

Trailer de Luna en llamas - Fuente: YouTube

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Luna en llamas indaga las relaciones posibles entre poesía y cine. "La complejidad de la poesía de Aráoz, con sus sucesivas etapas, no puede ser desplegada en las imágenes cinematográficas. Poesía y cine implican dos modos de concebir el tiempo y Luna en llamas procura resolver la tensión entre instante y despliegue narrativo a través de una historia que estructura la pieza audiovisual. Se trata de la búsqueda de un personaje mítico: la poeta Inés Araoz. En un documental, la poesía no está en el verso sino que puede estar en un plano, en una imagen lograda", resume el director.

En pocas semanas, la Editorial de la Universidad Nacional de Tucumán publicará la obra reunida de todos los libros de Aráoz, incluso las traducciones de poemas de Anna Ajmátova y Marina Tsvietáieva dadas a conocer en Rojo torrente de fresas. En el libro de Edunt, un tesoro para cualquier biblioteca, no figura en cambio Todo estaba diseñado para que el caballo rozase apenas la montaña con su cola, que acaba de publicar Leviatán. Consultada sobre el documental, Aráoz hace honor a su fama de persona reservada. "Me es difícil opinar sobre algo en lo que estoy involucrada, más allá de que hasta ahora su proyección haya sido siempre ocasión de alegría, empezando por su estreno durante las VII Jornadas de la Red Interuniversitaria de Estudios de las Literaturas de la Argentina, en mi querida Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Tucumán, donde fui testigo del caluroso aplauso de la audiencia en un salón colmado".

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