Mi vida en 20 canciones: Corvata recorre 25 años de metal moderno y poder latino

Corvata en Locro Pro, su local de ropa hardcore, 2001
Corvata en Locro Pro, su local de ropa hardcore, 2001 Fuente: RollingStone - Crédito: Gustavo Sancricca
El bajista de A.N.I.M.A.L. y Carajo cuenta las historias detrás de los temas que lo hicieron viajar por el continente
Gonzalo Bustos
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27 de agosto de 2018  • 13:57

‘Empecé a hacerme preguntas”, dice Marcelo “Corvata” Corvalán. “¿Esto es todo en la vida? ¿Esto es el éxito?” El ex bajista de A.N.I.M.A.L. y fundador de Carajo es un hombre de 46 años que hace tiempo abrazó la espiritualidad para alcanzar las respuestas que buscaba. En la cocina del búnker que Carajo tiene en el barrio de Villa Ortúzar, Corvata habla bajo y pausado, con una parsimonia en la que no hay rastros del tipo que acaba de terminar un ensayo de cinco horas a todo volumen. Rodeado de instrumentos, equipos y cuadros de rock, dice con un mate entre las manos: “Necesitaba tener un porqué para hacer las cosas, una motivación extra que encontré en Cristo”. ¶ Repasar la obra de Corvata es atravesar un camino que empieza con A.N.I.M.A.L., el grupo de metal moderno que a mediados de los 90 dio paso a una nueva generación de heavies argentinos y con el cual Corvata –junto al guitarrista y frontman Andrés Giménez– fue del barrio a Hollywood. Conoció la intensidad de las giras continentales, grabó discos en Los Ángeles y compartió cervezas con Slash y Lemmy Kilmister en el Rainbow, el mítico bar rockero de Los Ángeles. “Esa etapa fue el pico máximo de mi carrera”, dice el bajista. “Después perdimos la brújula. Era mucho del afuera y de la imagen.”

Después de reencontrarse con Andy Vilanova, que había tocado la batería en el último período de A.N.I.M.A.L., y de conocer al guitarrista Tery Langer, formó Carajo en la víspera de la crisis económica de 2001 en Argentina. El debut del grupo, con el single “Sacate la mierda”, capturó la atmósfera oscura de aquellos días turbulentos y Carajo logró capitalizar lo que A.N.I.M.A.L. había sembrado en los 90, construyendo sobre esos cimientos una carrera que lleva 16 años, acumula seguidores, discos bien recibidos por la crítica y algunos premios: estuvieron nominados a un Grammy Latino en 2011 y se quedaron con el primer Gardel a Mejor Álbum Nuevo Artista de Rock Pesado/Punk, en 2016.

Esta nueva era coincidió con la transformación interna y espiritual de Corvata. “Fue todo un proceso, algo de mí que ni siquiera yo conocía”, dice él, con una mirada suave de ojos claros y la barba chiva minada de canas. “Cristo y su palabra me ayudaron a poder hacer todo esto bien: tener una banda sin que se me suban mucho los humos, poder transmitir lo que yo creo e intentar hacer una canción universal.”

Sin embargo, de momento Carajo logró eludir el mote de “banda cristiana”, y mientras trabajan en su séptimo disco de estudio, Corvata acepta mirar al pasado y revisar su vida junto a la música en este encuentro especial con Rolling Stone. “No pretendo ser un mesías”, dice.

“Criminales de raíces”

'Acosados nuestros indios murieron al luchar' - (A.N.I.M.A.L., 1993)

Este era exactamente el tipo de canción que nos gustaba hacer en ese momento, y me hubiese gustado poder hacer más así. Ese era el sonido, la búsqueda musical que teníamos cuando arrancamos con A.N.I.M.A.L. Además, estaba nuestra identidad ahí: somos sudacas, una región colonizada por Europa con un montón de herencia autóctona y aborigen. Me atraían mucho esas cosas de convivir con la tierra y los animales; no adaptar el mundo, destruirlo y tapar todo con asfalto. Eso que venía de la palabra mapuche, “hombre de la tierra”, me parecía super valioso. Era el camino, nos agarramos de eso. Yo le mostraba las letras a [Andrés] Giménez y nos enganchamos bastante con esas cosas. También veíamos que las bandas que nos gustaban les cantaban a sus lugares. El hardcore de Nueva York hablaba de su identidad, por ejemplo. Y nosotros somos sudacas, eso que cantábamos. Todo esto terminamos de entenderlo cuando viajamos a México, en donde era habitual que los artistas incorporaran la cultura azteca al arte. Los indios y su cultura son nuestra herencia, y finalmente lo pusimos en algunos temas.

“Paz artificial”

'Acosados nuestros indios murieron al luchar' (A.N.I.M.A.L., 1993)

Era más moderna. Tenía más crítica social, más parecida a lo que escribimos ahora. Hay una herencia de Megadeth en esa cosa apocalíptica que tiene la letra. Y también algo de los collages de los Dead Kennedys. El poder ver la letra chica de las cosas y decir “ojo que nos están vendiendo humo”. Y está esa rebeldía del metal: si te gusta este estilo, tocar fuerte y la descarga, eso está ahí en vos. Vaya uno a saber por qué, pero es como normal y después se calma con los años. Pero, al principio, esa adrenalina la tenés que llevar a algún lado y nosotros la metimos en nuestras letras. Al mismo tiempo, también tratamos de ser más musicales en este tema. Que sea música pesada, pero bien tocada, un poquito más ambiciosa. Queríamos sacarle el lustre a nuestro estilo.

“Esclavo de ilusión”

'Acosados nuestros indios murieron al luchar' - (A.N.I.M.A.L., 1993)

Queríamos poder tocar algo más tranquilo, un buen lento, que esté bueno y que pudiéramos hacerlo sin perder la actitud ni el estilo. Nos gustaba la idea de hacer algo como “Cementery Gates” , el tema de Pantera. No era que apostábamos a conquistar las radios. Fue algo riesgoso en ese momento, porque estaban Riff, V8, Hermética: era animarse a tirar una medio romántica y tenía que salir bien. Este era nuestro costado más nostálgico: toda esa cosa del esclavo de una ilusión, de uno que persigue sus sueños. La canción habla de dejar cosas atrás, de los amigos, de aprender a perseverar y a trabajar. Ahí quizás hay algunas semillitas que después uno redescubre en Carajo, cosas de las que me di cuenta más adelante. Me di cuenta de que todo eso estaba en mí, es como algo común, natural, que tengo. Me pasa de reverme y decir: “Qué loco, hace años había escrito esto mismo pero de otra manera”. Uno va tirando algunas pistas y con los años eso se concreta y se desarrolla como un estilo propio.

“El nuevo camino del hombre”

'El nuevo camino del hombre' (A.N.I.M.A.L., 1996)

La escribí en México, durante una gira que hicimos de camino a la grabación del disco en Estados Unidos. Ahí ya estábamos en otra etapa de la banda, en el despegue, el momento de empezar a salir de Argentina. Estábamos con el cuchillo entre los dientes, recontra afilados. Habíamos tocado mucho en vivo, y eso nos dio otra gimnasia. Además, estábamos desarrollando una madurez como músicos, ya queríamos sacarle el jugo al instrumento de cada uno y pulir el sonido. El nuevo camino del hombre fue el disco insuperable de mi etapa en la banda. Esta canción fue el corte. Tiene un riff poderoso, gancho, un buen estribo: todo. Ahí también empezó una búsqueda en los videos. Queríamos tener directores que te elevaran la historia y con una producción un poco más grande. Esta, particularmente, sin querer tiene que ver con lo espiritual. Hay un personaje que se lleva todas esas cosas que producían dolor o algo malo en la vida de una persona. Estaba como esa cosa transformadora y de preguntarse qué se hace con nuestros fracasos. Todo eso del nuevo camino del hombre estaba relacionado con renovar la mente, y tuvo mucho que ver con nuestra salida del país, con ver que no vivíamos en un metro cuadrado.

“Lejos de casa”

'El nuevo camino del hombre' - (A.N.I.M.A.L., 1996)

Esta canción está directamente relacionada con el lugar en el que fue compuesta. Estábamos en México y eso significaba encontrarse en un lugar lejano y extrañar a los amigos. En esa época no había celular, nada. Era ir, llamar y ver si te atendían. Quería tener a alguno de mis amigos ahí, para que vivieran todo eso conmigo. Me metí en el Chopo, que era como la feria de Parque Rivadavia, pero la más grande de tu vida, y pensaba en que íbamos al parque con los pibes a comprar discos. Era muy emocionante todo, y en el momento de estar solo extrañás como los nenes cuando salen de su casa. Fue una canción honesta que se convirtió en un hit inesperado. En en el video quisimos seguir eso de potenciar la historia e intentamos representar algo a partir de la composición. El blanco y negro funcionando como los pensamientos, los chicos corriendo y eso de lo importante del lugar y de la familia… En ese momento empezó a nacer esa cosa urbana del barrio; el tema ya no eran los indios. Ahora éramos nosotros escribiendo nuestro presente, identificándonos con nosotros mismos.

“Chalito”

'El nuevo camino del hombre' - (A.N.I.M.A.L., 1996)

Fue una especie de bonus track. Habíamos terminado de grabar la última canción como a las 12 del mediodía y quedaba todo el día libre. Pero teníamos el estudio pago y lo queríamos usar. No era que nos íbamos a poner a componer, era que queríamos hacer algo, nada más. Nos fumamos uno y empezamos a zapar. Yo empecé a tocar un riff, estábamos boludeando, arranqué a rimar y fue saliendo. Martín Carrizo ya había desarmado su batería. Ya estaba llamando al rental y al asistente, para que viniera a buscar las cosas. En ese momento puso el bombo, el tacho y le dio así, de parado. Me parece que ni un platillo tenía. La grabamos en vivo y después la canté arriba. Todo ese agite que se escucha son los pibes que estaban ahí. Amigos, chicos argentinos que habíamos conocido en Estados Unidos. Estábamos todos ahí, meta “eh, eh”. Pero tiene esa cosa que es auténtica. Me parece increíble cómo algo así de espontáneo llega y transmite. A veces, con lo metódico, lo calculado, le robás la gracia al tema. Es una canción divertida de adolescentes.

“Poder latino”

'Poder latino' (A.N.I.M.A.L., 1998)

Creo que en este disco perdimos el barrio. Mucho espejito de colores, i r a Hollywood, andar con zapatillas importadas. Quizás perdimos de vista lo importante que es tocar y estábamos muy metidos en lo estético, en la postura, en decir la palabra justa. Algo que es normal y pasa. Nos quisimos hacer más los chetos de lo que éramos. Estábamos sin Carrizo, que ya se había ido, y lo grabamos con Jimmy DeGrasso como sesionista en la batería. Yo había dicho de parar y rearmar la banda. Pero ya estaba alquilado el estudio. Quisimos seguir el ritmo y no se podía. Fue como medio tirado de los pelos todo eso. Después, en Usa toda tu fuerza, intentamos revivir todo lo que habíamos perdido, pero yo había quedado golpeado, cansado. Andy [Vilanova], que recién había entrado, estaba desilusionado porque no estaba tan bueno ser parte de una banda famosa. Ahí se había perdido la honestidad; teníamos el jeite pero era una cosa plástica para el momento. Así y todo, sacamos lo mejor que pudimos, siempre tirando para adelante. Pero ya habíamos perdido eso de ser una banda y componer todos juntos.

“Loco Pro”

'Poder latino' - (A.N.I.M.A.L., 1998)

“Loco Pro” es como la segunda parte de “Chalito”. Vimos que eso había estado bueno. Estaba buena la rapeada y dijimos de hacerlo de nuevo, pero bien. Queríamos meter esa cosa de rap-metal, como los Beastie Boys, el rap blanco que no tiene nada que ver con el hip-hop, una onda Rage Against the Machine. Rap-rock. Y ahí me descubrí esa faceta de rapear y tener esa facilidad con las rimas. En este tema estuvieron los Control Machete, que grabaron en México, porque la compañía no los dejó ir al estudio, pero ellos quisieron hacerlo igual. Entonces nos mandaron las voces por correo. “Loco Pro” viene porque cuando algo nos gustaba decíamos que era “re pro”, una jerga que viene de los skaters cuando firmaban con una marca y pasaban a ser profesionales. Entonces teníamos el eslogan. Era decir: “Somos los locos, pero somos re pro”. Somos re locos, tatuados, con style, que hacemos bien las cosas: somos locos pro. Era como tratar de explicar que éramos locos bien. Para nosotros era raro ir a tocar con tatuajes, dreadlooks y bermudas. Los heavies clásicos te miraban como diciendo: “¡¿Y estos culocagado quiénes son?!”. Era como competir con Ricardo [Iorio] y esa imagen. Y nosotros éramos más como: “Relájense, no hay que estar enojados todo el día. Somos heavies, pero riámonos”.

“Highway to Hell”

'Usa toda tu fuerza' - (A.N.I.M.A.L., 1999)

Este cover de AC/DC lo grabamos con Lemmy Kilmister. Eso fue en medio de todos estos viajes a Estados Unidos. Lemmy iba mucho al Rainbow, nos lo presentó una amiga periodista, María José Cuadra, que vivía allá y nos ayudó mucho. Después de conocerlo empezamos a ir a verlo, lo fuimos a ver tocar varias veces en recitales pequeños en Los Ángeles. Un día tuvimos la chance de preguntarle si podía tocar en un tema de Usa toda tu fuerza, que lo estábamos grabando. Dijo que sí, pero que nos cobraba. Era Lemmy, no iba a tocar con los pibes porque éramos Corvata y Giménez. Le pagamos 3.000 dólares. La anécdota es que la noche anterior había estado de gira. De gira él, no con la banda... Y se vino derecho al estudio a grabar con nosotros. Cayó sin dormir.

“Familia”

'Usa toda tu fuerza' - (A.N.I.M.A.L., 1999)

Este es como el “Lejos de casa 2”. Nosotros teníamos un montón de fans que se terminaron haciendo amigos. Varios de ellos participaron del video. Eran amigos que nos venían a ver desde el 92, los que estaban primeros en las colas, entraban gratis a todos lados, nos ayudaban a cargar el flete, venían al estudio, eran como nuestros barras personales. En ese momento ya eran amigos, pero empezaron siendo completos desconocidos. Por ejemplo, con Guada, que es la chiquita que está en el video lavando los platos, hay una amistad y yo soy el padrino de su primera hija. Y su marido, Pato, es nuestro stage de guitarra desde hace más de seis años. Imaginate lo importante que eran esos pibes para nosotros, que nos hicimos así de amigos. Todo eso que vivíamos está en esa canción.

Corvata en 2007. "¿Esto es el éxito?", se preguntó antes de abrazar la espiritualidad
Corvata en 2007. "¿Esto es el éxito?", se preguntó antes de abrazar la espiritualidad Fuente: RollingStone - Crédito: Inés Auquer

“Sacate la mierda”

'Carajo' (Carajo, 2002)

Estábamos con casi todo el disco terminado y Alejandro Vázquez, nuestro productor, decía que nos faltaba un tema. Así salió esta canción. Fue en un descanso del ensayo que estábamos mirando la televisión y se veía toda esa crisis de diciembre de 2001. Salimos a mirar por la ventana y estaba pasando todo ahí abajo. Avenida Rivadavia estaba cortada, había gases, gente corriendo, queriendo robar un supermercado. Dijimos: “¿Qué onda? Está pasando”. Era una revolución. Ahí tenés lo que escribiste toda tu vida, la gente tomando el poder, reclamando lo que es suyo, sin callarse, saliendo a luchar. Creo que acá está el resumen de todo. Lo que empezó con “Chalito” y continuó con “Loco Pro”. Acá lo tenés: una canción seria, de verdad, que marcó una historia para todos los argentinos que vivimos ese momento. Tiene todo y hasta el día de hoy es una canción actual. A veces es difícil en un primer disco dar en la tecla y decir que esto sintetiza bien lo que somos: nuestro mensaje, nuestro sonido. Y tiene esa cosa espontánea que te moviliza. Éramos nosotros como generación viviendo una crisis. Teníamos que responder cómo nos plantamos ante eso nosotros, que somos artistas. Entonces hicimos esa canción.

“El vago”

'Carajo' - (Carajo, 2002)

Tiene un poco eso de volver al escenario, volver a grabar un disco con Carajo, empezar de nuevo con todo. Esas cosas que me hicieron sentir otra vez un fan de la música. Volver a empezar como si fuera mi primer disco. Todavía se mantenía la costumbre de ir a volantear a la puerta de los recitales, golpear puertas en radios, llevar tu disco a los conocidos. Es inevitable que todo lo que vos cantás te lo cantás a vos mismo. Vos te identificás con eso que cantás. Lo que vivís, lo que sentís, lo que pensás, es lo que terminás cantando. Yo ya había viajado por el mundo, había conocido a todos. Pero entonces me di cuenta de que esto es el rock: divertirnos, disfrutar de un ensayo, tener tu disco que lo pudiste hacer de manera independiente. Nosotros haciéndola de cero, algo que decís: “Mirá que lindo esto”. Estaba todo cargado de esa segunda adolescencia, que también se dio por esa juventud que tenían los chicos en ese momento. Andy [Vilanova] y Tery [Langer] tenían como 22 años, era su primer disco propio y yo me contagie de esa energía.

“Ironía”

'Carajo' (Carajo, 2002)

Quizás este sea el tema más espiritual que tiene el disco. Tiene más poesía que otras canciones y también algunas respuestas. “Quien aprende a mirar qué hay en su corazón, sabrá bien que este también te puede engañar”, dice. O sea que a veces uno es su propio enemigo y no todo lo que te dicta tu corazón es bueno. Años después, tres o cuatro más tarde, descubrí que la Biblia dice que el corazón de un hombre es engañoso. Como que vos te tenés que autoexaminar todo el tiempo porque las pasiones son pasiones, pero hay que buscar de dónde viene eso. Esa letra viene de lo irónico de la frustración. “Conseguir lo que buscás puede ser lo peor.” Te chocás contra una pared, el éxito es tu propio fracaso, a veces buscás, buscás y ahí lo tenés, pero ahora qué. Es una cosa de madurar. Y tiene algo tanguero para mí, esa cosa de aprender de las derrotas. Mucho de eso también se lo da Tery, que musicalmente estaba pelando esa parte melódica: ser sutil y a la vez pesado y violento sumando el groove de Andy. El tema tiene la profundidad del rock pesado moderno, que es heavy pero agradable para escuchar. Creo que es una de las más representativas del disco.

“De frente al mar”

'Atrapasueños' - (Carajo, 2004)

El video de ese tema lo grabamos en Cuba. Diego Pernía, el director (un tipo que nos abrió el balero un montón), se tomó sus vacaciones cuando estábamos allá para poder ir a filmar. Ninguno de nosotros conocía Cuba y pudimos ir después de tres años de mandar carpetas de prensa. Al final, cuando se hicieron unos festivales, nos invitaron oficialmente, porque sin el sello del anillo no podías ir. Lo terminamos de lograr en 2006. Fuimos de la primera camada de música joven, de origen anglo, digamos, en ir a tocar allá. Era algo que hasta ese momento no había pasado. La letra del tema es sobre la cosa más mágica y maravillosa que tiene la creación, que es el mar. Es un homenaje a la creación y a esa sensación de ver el mar por primera vez. La letra la escribí en Santa Teresita con unos amigos a los que siempre voy a visitar en el verano. Es un lugar en el que me siento bien recibido, más que nada por la amistad, no porque sea la mejor playa del mundo. Fue una canción que surgió de estar componiendo los temas justo ahí, en la playa, viendo el paisaje, y diciendo: “Qué lindo que es esto”. Es un poco como sentir eso que deben sentir los que dicen: “Largo todo y me voy a vivir a la playa”.

“El error”

'Atrapasueños' - (Carajo, 2004)

Acá ya estábamos en una cosa más autocrítica y el video, que también lo hicimos con Pernía, lo demuestra totalmente. Surge de la idea de la lupa que se posa sobre el ser humano. No es una crítica a la sociedad, a lo político ni al otro. Es reconocer que, si el mundo está como está, es por nuestra culpa también. Cada uno desde su lugar tiene la chance de hacer un cambio. Tenía que ver con esa toma de consciencia que creo que se dio a nivel mundial en esa época. En la primera parte de los 2000, mucha gente joven empezó a tener más claros sus valores: el ambientalismo, no comer carne, buscar la espiritualidad o todo lo que se empezó a mover en el mundo antiguerra y antiviolencia. Todo eso que hoy termina con una apertura de lo espiritual, lo moral, lo sexual. Son nuevas generaciones que vienen con otro chip. “El error” habla un poco de eso: de ser consciente de uno mismo. De que para que las cosas cambien también tenés que cambiar vos.

“Chico Granada”

'Inmundo' - (Carajo, 2007)

La letra habla un poco de la modernidad. De las drogas como el paco, que se empezaban a ver en ese tiempo, de la inundación de la televisión e Internet y esto de que sean algo normal las familias partidas, los chicos que nacen con sus padres separados. No solo eso, sino de estar tan solos, a la deriva, en la calle y sin tener a una familia presente. La letra salió de ver a amigos y chicos conocidos. Historias que un poco vienen de nuestro tiempo en la iglesia, de conocer tantos chicos que se criaron sin padres y, al estar todo el día en la calle, entraron en el mundo de las drogas, la delincuencia y la violencia. Cuando los ves, te das cuenta de que son víctimas. Habla de eso la canción, de las víctimas, del chico víctima que termina explotando. Pobre. Además, termina marginado en la vida, señalado como si fuera su culpa. Esos chicos son el resultado de una nueva sociedad, de tanto capitalismo y de mostrarte lo que nunca vas a tener. Es uno de los primeros temas del disco que salió como corte y casi queda afuera, porque teníamos 30 canciones. Fue el disco para el que más canciones hicimos. Después se usaron algunas más adelante.

“Ácido”

'El mar de las almas' - (Carajo, 2010)

Por este tema estuvimos nominados a un premio Grammy Latino en 2011. Creo que resume un poco toda la búsqueda que fuimos teniendo con Carajo en cuanto al ritmo, la contundencia, el riff y el sonido. Y la letra tiene la parte social y personal de Carajo, en este caso hablando de que el mundo te puede volver loco. Está todo resumido en nuestra manera de ver el mundo y joder con la frase del ácido, que te lo inyectan. Es algo medio al estilo La naranja mecánica. Creo que la canción quedó muy bien, funciona, se entiende. Tiene lo que debe tener toda buena canción: que sea coherente el sonido con relación a las palabras, que esté bien tocada, que te sorprenda. Además, tiene un buen estribillo, un buen gancho y grandes momentos musicales en los que hay que pelar. Fue el primer corte de El mar de las almas. En este disco puedo hacer un paralelismo con El nuevo camino del hombre: fue nuestro momento, como llegar a ese punto caramelo que es difícil de superar. Quizás con Carajo la historia fue diferente, fuimos mejorándonos, seguimos haciendo grandes discos. Pero este fue el momento en el que se dio todo. Como el Disco Negro de Metallica, ponele.

“Luna herida”

'El mar de las almas' - (Carajo, 2010)

Una canción que nace de un momento difícil para nosotros, como fue la muerte de la madre de Tery. Fue algo repentino. El domingo a la noche habían cenado juntos, y a la madrugada siguiente llegó el llamado. Fue muy loco también que la novia de Tery nos llamó y nos dijo: “No sé por qué los llamo a ustedes, pero por favor vengan”. Me sentí útil. Me estaban pidiendo que fuera y yo sabía por qué. Confiaban en lo espiritual. Sentí que podía ser un apoyo moral, psicológico, espiritual. Estar ahí, abrazar, callar, decir cuando era necesario. Poder contener, poner un hombro. Fue como algo que nos marcó a todos. La primera muerte cercana del grupo. Ella falleció durmiendo y fue como que se quebró la Luna en ese momento. Si hay una muerte ideal, me parece que puede ser esa.

“La venganza de los perdedores”

'Frente a frente' - (Carajo, 2013)

Nosotros ya veíamos venir que el tema iba a explotar. Fue una composición de Tery, que la trajo prácticamente redonda. ¿Viste cuando decís: “Guau”? De alguna manera, planteaba una continuidad. Era como seguir hablando de ciertas cosas a las que ya nos habíamos referido en “Ironía” o en “El error”. También está ese juego de palabras que dice: “La venganza de los perdedores”. Los perdedores que, justamente, buscan venganza. Esa cosa de querer perseguir tu propia cola porque sos un boludo. La idea del video era mostrar esas situaciones en las que tomás una cucharada de tu propia medicina. Tu propio error te lleva a meter la pata. Son cosas que uno va redescubriendo y vuelve a escribir sobre eso. Una de las frases más grandes del rock la escribió Led Zeppelin: “The song remains the same” [“La canción sigue siendo la misma”]. Uno escribe siempre la misma canción, solo que todavía sentís que no te salió bien. Y decís: “¡Ahora sí!”, y después te das cuenta de que le faltó algo también a esa, y la volvés a componer. En algún momento pasa que hay un inconformismo que te lleva a hacer la siguiente canción. Al fin y al cabo, uno escribe siempre sobre las mismas cosas: la vida, el amor, la muerte, el dolor, la alegría, la mujer que te ama, la que no, los hijos. Siempre vas a estar escribiendo sobre lo mismo desde diferentes ángulos. Una cosa es la vida a los 18 años, y otra muy distinta es la vida a los 30, o a los 40. Siempre vas a tener nuevas maneras de cantar sobre lo mismo.

“Cicatriz”

'Hoy como ayer' - (Carajo, 2016)

Es un metal que nos salió perfecto y tiene el extra de que no lo canto yo, así que puedo estar un poco más libre en el bajo. Al haber otro cantante me siento mejor como bajista. Hacía años que no disfrutaba ese rol de bajista que solo se involucra en los coros, que nada más mete el bocadillo justo. La idea de esas canciones que grabamos para este DVD era ser un trío musical y traer un cantante. Eso fue algo que pedí, así me liberaba de cantar; también quería ver qué cantaría otra persona. Nosotros hicimos la música de esas canciones y se las dimos a los invitados para que les pusieran la letra. En esta canta el Knario Compiano de [la banda hardcore] Plan 4, que tiene un grito parecido al de Lemmy, o al de Max Cavalera. Lo elegimos a él porque nos encanta como cantante de metal. La letra también nos gusta porque, sin ser un integrante de Carajo, él escribió algo re carajero. La gente no cree que es de él, porque en su banda no escribe así.

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