Con mayoría en la Legislatura, Larreta avanza en un amplio plan de reformas

Impulsa cambios electorales, en el espacio público, en la Justicia y en la edificación urbana; la oposición lo atribuye a sus ambiciones políticas Fuente: LA NACION Crédito: Alfredo Sabat
28 de agosto de 2018  

Con mayoría en la Legislatura porteña , Horacio Rodríguez Larreta avanza sigilosamente en una nutrida agenda de reformas que cambiarán las reglas de la ciudad de Buenos Aires. Con la orden de generar la mayor cantidad de apoyos de la oposición, el jefe de gobierno porteño busca marcar su impronta. Y con ese objetivo impulsa reformas en matera política, de convivencia en el espacio público, judicial y en las habilitaciones para construir, a través de través de nuevos códigos electoral, procesal penal, contravencional, de habilitaciones, urbanístico y de edificación. En algunos casos, avanzará incluso en cuestiones en las que su predecesor, Mauricio Macri , siempre chocó contra paredes inquebrantables.

Según la oposición y hasta aliados, el objetivo de fondo del alcalde radica en su intención de amoldar una plataforma que le permita mostrar su perfil de gestión ante futuras aspiraciones, no solo durante la campaña para su reelección el año próximo , sino también para un eventual lanzamiento para suceder a Macri en 2023 si el presidente resulta reelegido. Cerca del jefe de gobierno, sin embargo, buscan quitarles sentido político a los cambios. "De ninguna manera", contestan rápido cerca del funcionario cuando se hace mención de su aspiración nunca confesada en público para llegar a la Casa Rosada. "No es que quiere dejar una impronta, sino que la ciudad quiere ir para ese lado", aseguran.

Desde la oposición lo acusan de estar "más preocupado en el marketing y en los focus groups que en los problemas de los vecinos.

Por su parte, en el radicalismo porteño (que hace menos de un mes acordó conformar Cambiemos junto a Pro y la Coalición Cívica) creen que los nuevos códigos no son una respuesta a la situación actual de los porteños y ponen en duda que todas las iniciativas prosperen.

"Hubo un gran jefe de gobierno que cuando fue presidente no respondió como debía y salió muy caro", dijo a LA NACION Guillermo de Maya, presidente de la UCR porteña, en referencia a Fernando de la Rúa. "Todos tienen la vocación [de competir por la presidencia] y es legítimo, pero es peligroso tomar la ciudad como trampolín", agregó.

Las reformas

El proyecto más avanzado cambia las reglas para las elecciones del año que viene. El oficialismo prevé que el nuevo Código Electoral se debata en la Legislatura a fines del mes próximo.

De aprobarse la iniciativa que se está discutiendo en las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Reforma Política, Rodríguez Larreta tendrá el año que viene la potestad de decidir la fecha en la que se realizarán los comicios, pudiendo unificarla con la elección presidencial.

El proyecto contaría con amplio apoyo de los legisladores, salvo por el radicalismo, que considera que unificar la elección es un ataque a la autonomía de la ciudad.

El cambio también contempla la obligatoriedad del debate de los candidatos y una reforma del financiamiento de las campañas. No hubo acuerdo aún en cuanto a la incorporación de un nuevo sistema de votación.

El jefe de gobierno también avanzará en reformas que Macri quiso imponer durante sus ocho años de mandato en la ciudad, pero que terminaron en intentos fallidos.

El proyecto para reformar el Código Contravencional endurece las sanciones y agrega nuevas faltas. Según el plan del macrismo, en territorio porteño deberán estar totalmente prohibidas actividades como "brindar servicios de estacionamiento sin autorización legal" o "limpiar vidrios de vehículos en la vía pública".

Para el caso de los "trapitos", el proyecto prevé entre uno y cinco días de arresto, una multa de hasta $2000 o entre uno y dos días de trabajo de utilidad pública. Las sanciones se endurecen a más del doble cuando la actividad se lleva acabo cerca de eventos masivos. Las sanciones son similares para los limpiavidrios, salvo por la multa, que llegaría a $400.

En tanto, los cambios del ámbito urbanístico y de edificación apuntan a rezonificar la ciudad para permitir la mixtura de usos. Es decir, que en una misma zona los vecinos puedan vivir y trabajar debido a la descentralización de oficinas y comercios. Además, el jefe de gobierno impulsará un proyecto de ley de "plusvalía urbana", que contempla la incorporación de un nuevo impuesto que responderá a los cambios en los valores del suelo. Los desarrolladores deberán pagar una tasa sobre la base del rédito que obtendrán a partir del nuevo código. En cuanto al ámbito judicial, por su parte, Rodríguez Larreta presentó un anteproyecto para modificar el Código Procesal Penal para preparar el terreno para el traspaso de la Justicia nacional a la ciudad.