La devaluación mejora exportaciones de las automotrices pero golpea las ventas internas

Para setiembre la mayoría de las terminales levanta las suspensiones. Fuente: Archivo
28 de agosto de 2018  • 15:15

CORDOBA. La devaluación, si bien mejoró la ecuación exportadora de las terminales automotrices, también implicó recalcular hacia abajo los números del sector para este año. No se llegará al millón de autos como se preveía y para el que se prepararon las empresas haciendo stock, por lo que la caída de ventas tiene un correlato no sólo en la producción sino en lo financiero. Para septiembre no se esperan, en la mayoría de los casos, suspensiones.

Martín Zuppi, director general de FCA Automobiles Argentina , describe a LA NACION que la devaluación "mejora temporalmente la competitividad" para la exportación pero la inflación en los costos y la baja en los reintegros "diluyen" ese efecto. "En el mercado local afecta negativamente dado que la devaluación no se puede trasladar a precios", dice.

En el caso de FCA, su nuevo modelo, el Cronos, implicó un impulso importante este año. El 1 de este mes la planta cordobesa -la única que lo fabrica para el mundo- alcanzó las 40.000 unidades producidas, de las cuales el 64% se exportó. En los primeros siete meses del año, 25.590 autos se vendieron al exterior, principalmente a Brasil.

El promedio diario de producción en julio fue de 327 unidades; en Ferreyra ( Córdoba ) no hay suspensiones, y se trabaja en un turno diario. En lo que va del año, la fabricación creció 68% internanual y las exportaciones se cuadruplicaron.

Para la conducción de Peugeot , los efectos de la devaluación "tan intensa, están lejos de ser beneficiosos". Sostienen que "se hace difícil realizar cualquier proyección en el tiempo, y se producen resultados como los que hoy se reflejan en el mercado local".

En referencia al proceso productivo en sí, "si bien se puede pensar que nos hace más competitivos, a la vez genera otros efectos secundarios que atentan contra la competitividad, como el incremento de precios en los diferentes eslabones que conforman los costos de producción por el efecto inflacionario".

Las recién inauguradas instalaciones de Nissan en Santa Isabel -en Córdoba comparte planta con Renault - tiene una capacidad de producir 70.000 pick ups Frontier al año. La marca espera alcanzar ese volumen en 2019 y exportar la mitad.

Diego Vignati, director general de Nissan Argentina, señala que hay una "desaceleración" de los números proyectados a principios de año por "la devaluación, la suba de tasas de interés y la crisis en Brasil".

Sin embargo, entiende que en los próximos meses la situación se estabilizará y el 2018 cerrará para la firma "con un gran crecimiento en término de volumen". La Frontier, apunta, dará un "fuerte impulso" en el mercado nacional, además de la instrumentación de ofertas de financiación a través de CrediNissan.

Por la baja de los reintegros las terminales resignarán unos $9000 millones. El conglomerado representa, según los datos del Ministerio de Producción, el 49% del total de los pagos a las manufacturas de origen industrial (MOI).

El presidente de la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa) y de Renault , Luis Peláez Gamboa, planteó hace unos días que las ventas registran bajas de entre 25% y 30%. Se pasó de unas 3500 unidades diarias a 2500 o 2800. No sólo pegó la devaluación sino la suba de las tasas de interés que impacta en los esquemas de financiación.

En el caso de Renault -que este mes trabajará 14 días, con ocho de suspensiones- en septiembre retoma su régimen habitual. Este año, confirmaron voceros de la empresa, esperan producir 51.000 unidades

Fuentes de la planta de General Alvear ( Rosario ) de General Motors -donde por ahora no hay suspensiones como las que se dieron en otros meses y se trabaja en dos turnos- afirmaron que la devaluación está "impactando en los precios como viene ocurriendo a lo largo del año". El 80% del modelo Chevrolet Cruze que se produce allí se exporta, y su principal destino es Brasil .

A la fábrica de cajas de velocidad de Volkswagen en Córdoba -que exporta el 90% de su producción- la mejora del tipo de cambio la benefició. Según cuentan en la empresa, lo que deja en el mercado interno va a la Suran. En este escenario, mantienen la inversión de US$150 millones para el proyecto MQ281, que no sumará nuevos puestos de trabajo.

Desde Smata confirmaron a LA NACION que acaban de firmar con la empresa la prolongación de las suspensiones de la casi totalidad del plantel (1200 personas) por todos los lunes hasta noviembre, en un proceso que "lleva dos años".

Hernán Vázquez, presidente de VW en Argentina, insiste en que las tasas vigentes son "insostenibles" para la industria y que la devaluación, más profunda de la esperada, genera "incertidumbre" para hacer negocios. En la planta de Pacheco en los primeros siete meses del año, la producción creció 11,8% interanual y se exportó 42,5% más.

Desde Ford se excusaron de opinar porque "todos los ejecutivos que podrían dar una respuesta" están "en un viaje de negocios en USA". Toyota trabaja con normalidad y exporta el 75% de su producción argentina.

En Iveco , del Grupo CNH Industrial, siguen las suspensiones. Desde Smata -la empresa no dio datos- aseguran que la "situación es complicada" y que hay camiones "acumulados en la playa".