La reforma electoral expone diferencias en el Cambiemos porteño

La UCR porteña pone reparos a los cambios que impulsa Larreta, quien insiste en unificar los comicios con la Nación Fuente: Archivo
29 de agosto de 2018  

La creación del Código Electoral que Horacio Rodríguez Larreta impulsa en la ciudad de Buenos Aires pondrá a prueba la solidez de la flamante rama porteña de Cambiemos y ya hay partes del anteproyecto que recibieron el rechazo del radicalismo.

La UCR local, representada en el bloque Evolución -cuyo referente es Martín Lousteau -, no acompañará la intención del jefe de gobierno de unificar las elecciones porteñas con las nacionales. El proyecto del código prevé en uno de sus artículos otorgarle al Poder Ejecutivo la potestad de decidir la fecha en la que se celebren los comicios. Hoy, el distrito debe adecuarse a lo estipulado por el Código Electoral nacional.

"Va en contra de la autonomía de la Ciudad", dicen en el radicalismo. "No hay muestra de autonomía mayor que permitirle a la Capital elegir cuándo hacer las elecciones", responden en el macrismo.

La eventual unificación de las elecciones de 2019 representaría un espaldarazo a la candidatura para la reelección de Mauricio Macri , pues tanto el Presidente como el jefe de gobierno mantienen buenos números de imagen en el distrito, cuna de Pro y principal bastión electoral, que permitirían arrastrar votos al compartir la boleta.

En Cambiemos, sin embargo, evitan ratificar la hipótesis y aseguran que en el proyecto se duplicará el plazo de la convocatoria "para que no sea especulativo". En vez de llamar a elecciones 90 días antes, de aprobarse el código, el gobierno porteño deberá anunciarlas con 180 días de anticipación.

El oficialismo porteño espera tener dictamen de comisión en la primera quincena de septiembre y que llegue al recinto antes de finales de ese mes.

"No sé de dónde estarán contando los votos como para creerlo así", dijo a LA NACION Juan Francisco Nosiglia, legislador de Evolución, quien la mentó que "no hubo mucha apertura" de parte del oficialismo para incorporar cambios propuestos por el espacio que integra, que a su vez presentó su propio proyecto.

Aunque la iniciativa viene negociándose e incorporando cambios desde abril, el artículo que permitiría unificar las elecciones no logra acercar las posiciones de Pro, la Coalición Cívica y el radicalismo porteño, que hace menos de un mes firmaron el acta constitutiva de Cambiemos en la ciudad, el único distrito del país donde el oficialismo aún estaba dividido.

Ese día, quizás previendo las tensiones que puedan surgir a partir de ahora con los proyectos de Rodríguez Larreta, el radicalismo advirtió que los bloques de la Legislatura no se fusionarán. Vamos Juntos (Pro y la Coalición Cívica) y Evolución continuarán separados. La intención del macrismo de crear la Universidad de Formación Docente también generó roces en las últimas semanas, pero la iniciativa pareció ralentizarse hasta que se encuentren puntos en común.

"Los radicales son los únicos que se oponen. El resto de los partidos, hasta el socialismo, lo aceptan", remarcan los macristas de la Legislatura sobre las diferencias existentes con la UCR.

Pese a las diferencias internas en Cambiemos, sí hay consensos en la oposición sobre otros puntos del proyecto, que responden a exigencias de la sociedad civil que estaban pendientes. El código genera apoyos de todos los espacios, según el macrismo, sobre la paridad de género, la creación de un registro de observadores electorales nacionales y extranjeros y la obligatoriedad de que haya debates durante las campañas entre los candidatos a jefe de gobierno y a comunero. Se está negociando, también, extender el requerimiento a los candidatos a legislador.

En otros puntos, por su parte, aún hay negociaciones entre los presidentes de las comisiones de Reforma Política y de Asuntos Constitucionales, Natalia Fidel y Diego Marías, respectivamente, con la oposición para que el proyecto sea aprobado con la mayor cantidad de votos posibles y reforzar la legitimidad del código. El macrismo ya tiene mayoría.

Uno de los puntos que generaron más efervescencia en el debate es el del sistema de votación y la incorporación de tecnología. El macrismo aspiraba a mantener la línea que inauguró en 2015 con la boleta única electrónica, pero la oposición se disputaba entre el rechazo absoluto (como el Frente para la Victoria) y la desconfianza sobre la seguridad de ese sistema, que ya generó dudas en la última elección.

En caso de que no se llegue a un acuerdo en las próximas semanas, no se descarta que se opte por mantener vigente la ley actual, que dice que se debe utilizar boleta única papel y que se permite incorporar tecnología. Si se unifican las elecciones, sin embargo, la ciudad deberá votar, como en 2017, con el sistema que rija a nivel nacional.

Las diferencias

Horacio Rodríguez Larreta, jefe de Gobierno porteño

El jefe de gobierno porteño confía en que la Legislatura vote el proyecto del Código Electoral en septiembre. Además de la posibilidad de unificar comicios, prevé una serie de regulaciones

Martín Lousteau, líder de Evolución

Evolución no acompañará puntos del Código Electoral que impulsa el macrismo, como la posibilidad de unificar las elecciones con la Nación. Afirman que el oficialismo no acepta propuestas de la UCR