La mujer más longeva del mundo tiene 118 y es de Bolivia

29 de agosto de 2018  • 12:00

Julia Flores Colque todavía canta con alegría en su lengua indígena quechua y toca las cinco cuerdas de una pequeña guitarra andina conocida como el charango, a pesar de una edad registrada de casi 118 años. En su larga vida, ha sido testigo de dos guerras mundiales, revoluciones en su Bolivia natal y la transformación de su pueblo rural de Sacaba de 3.000 personas a una bulliciosa ciudad de más de 175.000 en cinco décadas.

Su documento nacional de identidad dice que Flores Colque nació el 26 de octubre de 1900 en un campamento minero en las montañas bolivianas. Con 117 años y poco más de 10 meses, sería la mujer más vieja de la nación andina y quizás la persona viva más vieja del mundo.

Pero una portavoz del libro Guinness de los récords dice que no sabe que recibió ninguna solicitud y a Flores Colque no parece importarle que su registro no haya sido confirmado. Ella ni siquiera ha oído hablar del libro de referencia.

En estos días, disfruta de la compañía de sus perros, gatos y gallos. Está lúcida y llena de vida, y ama una buena torta y cantar canciones folclóricas en quechua a cualquiera que venga a visitar el piso de adobe que comparte con su nieta de 65 años.

"Si me hubieras dicho que vendrías, habría recordado todas las canciones", dijo a CBS News bromeando mientras tocaba su charango. Luego mojó un dedo en una torta, y sonrió mientras lamía el glaseado.

"Ella siempre ha sido activa, tolerante y divertida", dijo la sobrina nieta, Agustina Berna. Mientras crecía, Julia llevó ovejas y llamas a las tierras altas de Bolivia hasta que se mudó en su adolescencia a un valle, donde comenzó a vender frutas y verduras. Esto se convirtió en su principal fuente de sustento, y ella todavía mantiene una dieta saludable, aunque se entretiene con ocasionales tortas y vasos de gaseosa. Ella nunca se casó y no tiene hijos.

La persona más antigua del mundo, una japonesa de 117 años, murió a principios de este año. Nabi Tajima nació el 4 de agosto de 1900. Su fallecimiento aparentemente deja a Flores Colque como la persona viva más antigua del mundo.

Los certificados de nacimiento no existían en Bolivia hasta 1940, y los nacimientos fueron previamente registrados con certificados de bautismo proporcionados por sacerdotes católicos romanos. La tarjeta de identidad nacional de Flores Colque, sin embargo, ha sido certificada por el gobierno boliviano.

Su longevidad es notable en Bolivia, que todavía tiene uno de los niveles de mortalidad más altos de América del Sur, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, la división regional de la ONU.

TEMAS EN ESTA NOTA