La CGT convoca a una huelga general para el 25 de septiembre

El triunvirato de mando de la central obrera define un plan de lucha en rechazo del rumbo económico del Gobierno
El triunvirato de mando de la central obrera define un plan de lucha en rechazo del rumbo económico del Gobierno Fuente: LA NACION - Crédito: Fernando Massobrio
Nicolás Balinotti
(0)
29 de agosto de 2018  • 12:29

En un plenario de secretario generales en el que hubo grandes ausencias, el triunvirato de la CGT cerró filas para avanzar en una huelga general que se realizaría el 25 de septiembre próximo. Será en rechazo al rumbo económico de la gestión de Mauricio Macri y en oposición al acuerdo con el Fondo Monetario Internacional ( FMI ).

Se acordó, además, un documento titulado "Una peligrosa deriva", en el que los gremios advierten sobre el incumplimiento de las promesas de la campaña electoral y en el que advierten sobre la caída del empleo, la escalada de la inflación y el impacto de la reforma previsional.

La fecha fue anunciada por Juan Carlos Schmid , uno de los tres referentes. "Para mí el 24 de septiembre hay que ir a un paro nacional", anunció el portuario. Luego, se rectificó y dijo que la medida de protesta será el 25. La huelga será de 24 horas y sin movilización.

La hoja de ruta de protestas se debatió en un plenario que se desarrolló en el gremio de La Fraternidad. El encuentro escenificó como pocas veces la división sindical, ya que no asistieron los sectores disidentes, a los que se sumó Hugo Moyano , al retirar el lunes a los camioneros del consejo directivo de la CGT.

El gremio de Moyano se sumó a los reclamos que anunciaron hoy las dos CTA, que también impulsaron un paro, aunque de 36 horas y con movilización a la Plaza de Mayo. La protesta de las centrales que encabezan Hugo Yasky y Pablo Micheli será el 24 de septiembre.

El triunvirato de mando de la CGT resolvió con cierta urgencia la fecha de la huelga para evitar más fugas como la de Moyano. Será el cuarto paro general contra el gobierno de Macri.

En los alrededores al teatro Empire, donde se realizó el plenario sindical, aparecieron afiches con la leyenda: "No al acuerdo con el FMI. La CGT de la traición". Leando Fabre, dirigente gremial de la Anses, firmó los mensajes.

Fabre fue el blanco de las críticas de sus colegas: "Que ponga esa plata que gasta [en los afiches] en ollas de los trabajadores", lo cruzó Schmid.

Durante el plenario, entre los dirigentes que oficiaron de oradores hubo una gran mayoría que se inclinó por apurar la medida de fuerza. Pero hubo algunas excepciones, entre ellas, el ferroviario Omar Maturano, que se jactó un tanto vanidoso de que la CGT es la garante de la "gobernabilidad" y de que "continúe la democracia".

El paro tal vez unifique fugazmente a los cinco sectores en los que está hoy dividida la CGT. Un primer paso en ese sentido dio hoy la Unión Obrera Metalúrgica (UOM). Antonio Caló, su jefe, asistió al plenario y anunció que su gremio regresará a la central. En su discurso, además, fue crítico del Gobierno. "La calle está tan difícil que ahora hasta los ateos van a pedir a las iglesias. Hagamos un paro y después nos volvamos a sentar para ver cómo seguimos con el plan de lucha".

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.