Ritmos latinos e improvisados

Cumbi Bustinza, Gabriel Gavila y Tomás Cutler
Cumbi Bustinza, Gabriel Gavila y Tomás Cutler Fuente: LA NACION - Crédito: fabian marelli
Alejandro Rapetti
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29 de agosto de 2018  • 16:08

Se conocieron en 2000 en el conservatorio de arte dramático, fundaron la prestigiosa compañía Improvisa2 y enseguida se convirtieron en un referente del género, una usina teatral que a lo largo de 15 años de trayectoria hace teatro, promueve el teatro y vive del teatro, tanto en invierno como en verano, en Buenos Aires como en Mar del Plata. Un recorrido que el tiempo y la labor conjunta les valió premios, el reconocimiento del público y la crítica.

Mariana "Cumbi" Bustinza, Gabriel Gavila y Tomás Cutler, tres actores de lo mejor en el área de improvisación, se lanzaron por fin a escribir y dirigir textos propios, el fruto de una dramaturgia conjunta.

Después de Dillinger (2016); Reír (2016) y Caos (2017), acaban de estrenar Ritmos latinos, una comedia que sitúa a tres mujeres mayores en el universo dorado de un gimnasio de barrio, entre coreografías, ritmos pegadizos y la lucha que deben afrontar para sostener su espacio. "Son tres mujeres que van a una clase de ritmos latinos pero por la baja concurrencia las quieren sacar y poner zumba porque garpa más. Entonces ellas se plantan en pie de guerra para defender a capa y espada su clase", resumen la trama, escrita a cuatro manos junto al director, Sebastián Godoy. Una historia que resulta risueña desde el planteo inicial, y a medida que avanza se pone cada vez más bizarra y absurda.

Bustinza, Cutler y Gavila son Ruth, Iris y Lidia, tres mujeres de la tercera edad -aunque una de ellas no termina de aceptarlo-, que ensayan sus coreografías al ritmo de Gilda, Abba, Riky Martin o Shakira, y a través de sus personajes ponen en escena una ácida crítica a los valores tradicionales y reaccionarios de cierto sector de la clase media porteña, clasista y aspiracional.

"Antes de encontrar ese mundo fuimos acopiando cosas o personajes que teníamos ganas de hacer, y luego lo volcamos a ese universo, empezamos a improvisar y lo fuimos ubicando en ese gimnasio de barrio, de clase media, que quiere aspirar a más y no le alcanza, como las minas que van a las clases", señala Bustinza.

"En lo personal yo fui a una clase de ritmos latinos, y creo que por lo menos el 50 por ciento de lo que pasa arriba del escenario está inspirado en cosas reales: una mujer llegó y contó que tenía una enfermedad terminal; el resto lo fue a contener; lloró, y el resto la consoló; empezó la clase, dos se pelearon, una se fue ofendida, porque le ocupaban su lugar; después entraron del gimnasio a pedir que bajen la música, el resto se quejó. Todo eso en una hora", apunta por su parte Gavila.

"El humor de Improvisa2 se actualiza constantemente. No somos la copia de o la continuación de. Y quizás por eso nos constó tanto instalar a la compañía. Apenas nos probamos un saco y nos quedó bien, los sacamos y nos ponemos otro. Hay que laburar y creer en lo que estás haciendo", señala por su parte Cutler, que en noviembre saldrá de gira por San Luis con Mocumental (su unipersonal de impro), desde hace cuatro años dicta clases de actuación gratis en La Cava y es uno de los protagonistas de Gorila.

Es que además de Improvisa2, todos escriben sus propios textos y avanzan en proyectos personales. Como autora y directora Bustinza tiene dos obras cartel: Menea para mí (viernes, a las 23, en El Extranjero) y Gorila, (domingos, a las 18 horas, en el Abasto Social Club), mientras ensaya Lo que quieren las guachas, su próxima obra a estrenarse en octubre. Y Gavila, que también escribe y dirige, viene desarrollando una tetralogía performática y experimental: Chicos lindos; Chicos malos (domingos, a las 21.30, en La Sodería) y Chicos feos, a su vez dividida en dos capítulos: Volumen 1 (Intimo) y Volumen 2 (viernes, a las 23, en La Sodería).

El trió Improvisa2
El trió Improvisa2 Fuente: LA NACION - Crédito: fabian marelli

"En estos años logramos atraer a un público que nunca va al teatro, un público joven que se siente atraído por la impro, y eso es algo bueno", sigue Bustinza.

A punto de viajar a Mar del Plata, donde durante las vacaciones de invierno se presentan con su clásico espectáculo Improvisa2, la compañía autogestiva anticipa que ya está trabajando en su próxima criatura -aún sin nombre-, a estrenarse el próximo 30 de diciembre, como hacen cada año, en aquella ciudad. Fieles a su estilo, Bustinza, Cutler y Gavila trasladan lo que sucede en sus vida, arriba del escenario. Viven el teatro y promueven el teatro como su estilo de vida. Para ellos todo puede ser una escena o un sketch. Son tres amigos que juegan y se divierten a través del humor, arriba y abajo del escenario. Para festejar una década y media de la compañía, hacia fines organizarán la "Fiesta de 15", con vestido incluido.

PARA AGENDAR

Ritmos Latinos. Por la Compañía Improvisa2. Viernes, a las 21, en el Beckett Teatro (Guardia Vieja 3556). Reservas por Alternativa Teatral. Entradas: 250 pesos. Promo: 2 entradas por 400 pesos.

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