El sector automotriz transita caminos llenos de desafíos

30 de agosto de 2018  
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La industria automotriz se encuentra frente a diversos desafíos para alcanzar niveles de producción y competitividad comparables a los principales actores de la región. Acciones en curso como el Plan Un Millón de Autos, el programa Operador Económico Autorizado (OEA) y el ajuste en la planificación de las transacciones internacionales en vísperas de dar cumplimiento a la Erosión de la base imponible y traslado de beneficios (BEPS, por sus siglas en inglés), pueden ser grandes impulsores para el crecimiento del sector.

Hoy las terminales se encuentran, junto a otro grupo de grandes empresas productoras, dentro de la prueba piloto del programa OEA, el cual permite a quienes certifiquen posicionarse como operadores confiables y seguros, obteniendo acceso a procesos aduaneros más simplificados, prioridad de despacho y canales específicos para agilizar los procesos.

En el marco de un evento organizado entre la Cámara de Exportadores (CERA) y Thomson Reuters, destinado a fomentar el programa, Virginia Garimaldi, líder del programa OEA en la Aduana Argentina, comentó que "el operador que decide ser parte es un socio estratégico que forma una alianza con la Aduana. En los próximos dos años estimamos llegar a 54 empresas que representan el 45% de nuestras exportaciones, y en los próximos seis años aspiramos cubrir el 90% del mercado, con alrededor de 350 operadores trabajando bajo este sistema".

Varios informes reflejan una estimación de ahorro de US$15 millones anuales para cada empresa automotriz que adhiera formalmente al programa.

Muchos de los requisitos que presenta el programa OEA formalizan algunos lineamientos que las grandes compañías vienen ejecutando desde sus casas matrices, y que tienen que ver con el compliance, una actividad que viene ocupando un espacio de importancia en las empresas y que tiene una especial preponderancia en el comercio internacional por ser una actividad que relaciona toda la cadena de abastecimiento, socios comerciales, proveedores de servicios y organismos gubernamentales.

Al respecto, Luis Fernando Peláez Gamboa, presidente de Adefa, destacó la iniciativa de las terminales automotrices de adherir al programa. "Es un camino que cuenta con resultados concretos. Por caso se puede mencionar que a través de OEA se logró eliminar el peritaje de los vehículos al momento de la importación o se implementaron trámites electrónicos y a distancia en más de una docena de procesos y ante diferentes organismos del Estado", señaló. Aquí también es donde la BEPS, iniciativa impulsada por la OCDE y el G-20 con el objetivo de combatir estrategias para eludir o pagar menos impuestos, surge como una nueva actividad de alto impacto para la industria, por su presencia global y estrecha relación con el comercio internacional en su cadena de abastecimiento. Esta serie de recomendaciones propone el cumplimiento de reportar documentación de precios de transferencia, precios internacionales y la revisión de información en el plano local de cada país y a nivel global, de carácter obligatorio para grandes compañías multinacionales.

Alcanzar el éxito en la industria automotriz actual ya no se trata exclusivamente de fabricar automóviles de la manera más eficiente. Cada vez más, ganar y perder depende de cómo las compañías logran equilibrar las demandas complejas del comercio internacional, el cumplimiento regulatorio, la disrupción tecnológica y las crecientes presiones de costos en un mercado donde las reglas del juego pueden cambiar de la noche a la mañana.

El autor es especialista en comercio exterior de Thomson Reuters

Por: Pablo Gopp

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