Punto por punto, las claves del acuerdo alcanzado por México y Estados Unidos

El país latinoamericano esquiva la cláusula de terminación y limitaciones a los productos del campo, pero admite la ausencia de Canadá y cambios en la industria automotriz

30 de agosto de 2018  
México evita que su economía, altamente dependiente del sector exterior, se vea golpeada por no alcanzar un acuerdo con EE.UU., con o sin Canadá Fuente: Reuters

México limita daños. El acuerdo comercial alcanzado el lunes con el gobierno estadounidense esquiva el escenario más temido para el país latinoamericano -la ruptura con su principal socio comercial- y las exigencias de máximos planteadas por Donald Trump a cambio de cesiones en las nuevas normas que regirán en un sector clave, la industria automotriz, y en los mecanismos de solución de controversias. El no acuerdo no era una opción real para México, que salva en parte su economía altamente dependiente del sector exterior.

"Lo fundamental es que se evita la ruptura. También que no haya una cláusula de terminación automática ni requisitos de estacionalidad en agricultura, pese a los cambios en la industria automotriz", apunta Luz María de la Mora, exjefa de Negociaciones Comerciales Internacionales del país latinoamericano. Una apreciación en la que coinciden Luis de la Calle -uno de los artífices del Tlcan actualmente vigente- e Ignacio Martínez -coordinador del Laboratorio de Análisis en Comercio, Economía y Negocios de la UNAM-. Es, como reza el último informe para clientes del mayor banco de México, BBVA Bancomer, "el mejor acuerdo posible bajo las circunstancias actuales". "El juego era limitar daños y, considerando eso, no ha estado mal", agrega el economista jefe de la entidad, Carlos Serrano.

México prometió que el tratado sería trilateral o no sería: pronto se sabrá si finalmente es así o si Canadá, aislada de la negociación en las cinco últimas semanas, acaba aceptando lo pactado.

Con la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Tlcan), Estados Unidos, México y Canadá crearon, hace casi 25 años, la mayor área de libre comercio del mundo y una cadena de suministro muy bien sincronizada. El sector de la automoción y el agrícola son los ejemplos más claros de esta integración: durante el proceso de fabricación, un vehículo producido en América del Norte cruza varias veces la frontera, y cada día toneladas de alimentos (frutas y hortalizas, cereales y carne) pasan de un país a otro sin tener que pagar aranceles. Concesiones mediante, el libre comercio seguirá vigente entre el sur y el norte del río Bravo. Estos son los principales puntos del pacto bilateral alcanzado, que debería firmarse, con o sin Canadá, antes de que termine el año:

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