Personas con discapacidad: cómo volver a manejar

Crédito: Shutterstock
Movilizarse en forma independiente es esencial para una persona discapacitada; cómo se realiza la rehabilitación, cuáles son los requisitos para adquirir un vehículo y qué se necesita para adaptarlo
Patricia Osuna Gutiérrez
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1 de septiembre de 2018  

Para una persona con discapacidad, manejar de nuevo significa mucho: es volver a tener confianza en una misma", afirma María Laura Méndez, que sufrió un ACV hace un tiempo y, gracias a la Clínica de Conducción del Fleni, dejó eso en el pasado y siguió adelante con su vida.

"Durante un mes, el proceso en el Fleni me permitió volver a manejar y confiar en mí. Tuve que realizar varios pasos antes de volver a la calle: me evaluaron desde lo psiquiátrico y lo cognitivo, trabajé en el simulador, realicé un test de reacción, circulé en la pista de manejo y más. Luego, saqué nuevamente el registro, con el lógico ajuste de la categoría (según indica la Ley de Tránsito Nacional 24.449, art. 19), lo que significó un gran momento. Tenía un auto mecánico y ahora tengo uno automático, con bocha en el volante. Para adquirirlo, como es más caro, averigüé por la franquicia automotor, opté y lo compré por mi cuenta; hoy, sigo con mi vida".

Rehabilitación integral

Desde 2002, la Clínica de Conducción del Fleni brinda un servicio integral de rehabilitación y "en la reinserción del paciente en la comunidad es importante contemplar la conducción de un automóvil. Es necesario evaluar si la persona tiene la capacidad de aprender a conducir o de volver a hacerlo de manera segura. Para eso, hay un programa de evaluación interdisciplinario (clínica médica, psiquiatría, neuropsicología, terapia física y terapia ocupacional), asesoramiento sobre las adaptaciones que se requieran y la derivación a la escuela de manejo del Automóvil Club Argentino (que tiene convenio con el Fleni) para también poder hacer allí el entrenamiento con el auto adaptado", señala Mariana Bonetto, terapeuta ocupacional del Fleni Escobar.

Este servicio está disponible para las personas de todo el país que quieran volver a conducir o hacerlo por primera vez y tengan algún tipo de discapacidad. Los pacientes son derivados por los profesionales que requieran una evaluación específica de conducción o que, por su discapacidad, necesitan un vehículo con adaptaciones y no han tenido una evaluación previa.

Las patologías más frecuentes entre las personas que se reciben en esta área del Fleni son: secuelas de accidente cerebro vascular (ACV), traumatismo de cráneo, lesión medular, esclerosis múltiple, encefalopatía crónica no evolutiva y amputados, entre otros.

Las prácticas de manejo se realizan en el Fleni sede Escobar (Ruta 9, km. 53), que está equipada con un simulador y un automóvil adaptado. Además de contar con la pista y el área de conducción (allí los pacientes realizan los ejercicios), donde está la "esquina porteña", que recrea las calles de la ciudad con toda la señalización.

Al dar el alta, se expide un informe al paciente o a los familiares sobre las capacidades de la persona para conducir, aclarando que solo puede otorgar la licencia de conducir el municipio en el que reside la persona.

Más allá de esto, entre los pacientes que pudieron volver a conducir, con o sin adaptaciones, hay una constante: "manejar eleva su autoestima y su confianza, pero lo más importante es que mejora su nivel de independencia y, por lo tanto, su calidad de vida", afirma Bonetto.

En esta línea, Gonzalo Vecchio, con una lesión medular, realizó un proceso de 11 meses para volver a estar al frente del volante de su auto.

"Manejé desde chico todo tipo de vehículos, hasta de competición; por eso, estaba preocupado por el manejo luego del accidente y en la Clínica tuve un parámetro de mi mismo: hice el simulador y no veía la hora de subirme a un auto, conducir y tener libertad. Ya en la pista, en el auto junto con la terapeuta, hicimos tres veces el recorrido. En ese momento tenía un grado de rehabilitación muy inferior, estaba cuadripléjico, no movía los brazos y había pasado poco tiempo desde el accidente. Faltaban cuatro meses para el alta de la clínica. En la segunda oportunidad manejé uno de los vehículos adaptados e iba pensando cómo adaptar uno para mí", recuerda.

Mil ochocientos kilómetros

Cada quien se acomoda a su situación; así, al regresar a Trelew, Gonzalo compró una camioneta Toyota, sin franquicia automotor porque la quería pronto. "Los dueños de las agencias deberían tener un poco más de predisposición para hacer la gestión. Me la adaptó un encargado de los barcos pesqueros. Mientras esperaba, mi enfermero me llevaba a hacer las fisioterapias; luego, ya con mi camioneta, me ayudan a subir y bajar mediante la tabla de transferencia; por mi lesión tengo una muñequera con la que engancho la palanca de manejo; así, freno y acelero el vehículo, está adaptado para mí y tengo confianza".

Este padre, que sale a pasear cada fin de semana con su hijo y su esposa, que lo apuntala cada día, también recuperó su pasión: la caza. "Mis amigos me prepararon un vehículo, manejé 1800 kilómetros hasta San Martín de los Andes junto con mi enfermero y, claro, volví manejando con total seguridad; ahí le avisé: aprendé a hacer mate, porque ¡no vas a manejar más!".

Las adaptaciones se realizan de acuerdo a las limitaciones de cada usuario
Las adaptaciones se realizan de acuerdo a las limitaciones de cada usuario Crédito: Fleni

Ese derecho a tener movilidad individual ha sido el motor durante los últimos 40 años de Helena Grande Elizalde, CEO de Comandos Ortopédicos HD, que ha ayudado a más de 5000 personas a moverse con su auto. "Un comando ortopédico es el producto de apoyo que permite la conducción con un auto adaptado. Es un elemento personalizado, no de serie. Las adaptaciones se realizan en todo tipo de autos que mecánicamente estén en buenas condiciones; si son usados, con la VTV vigente. No modificamos el vehículo, ni los sistemas de seguridad activa y pasiva; se mantiene la garantía de fábrica si son 0km".

Para realizar las adaptaciones, la persona debe conocer qué necesita o tener la prescripción del médico o el terapeuta de cuál debe ser la adaptación. Si no la tiene, "hacemos una entrevista previa, evaluamos sus capacidades residuales y establecemos el tipo de comando más conveniente. Tratamos que ese comando se corresponda con su auto; pero, en algunos casos, hace falta cambiar de unidad", señala Elizalde. La instalación tarda entre un día y un mes (total autonomía). Los valores empiezan desde un elemento anatómico para el volante ($500) hasta $100.000 (íntegra).

"La licencia de conducir es propiedad de cada una de las secretarías de Tránsito-continúa Elizalde-. La evaluación médica corresponde única y exclusivamente a cada una de ellas, que son las que dictaminan, en último caso, si se aprueba o no. Recomendamos, si el caso o la patología lo requiere, acercarse previamente a la secretaría que corresponda, antes de adaptar la unidad, para no hacer un gasto infructuoso.

"En muchos países existe la franquicia automotor para comprar el vehículo y el Estado acompaña en el proceso de la adaptación. Acá debería eximirse el pago del IVA también en la adaptación del vehículo, para que la persona que lo adquiere tenga una solución completa y no a medias".

Esta empresa también ofrece y da cursos gratuitos a las secretarías de Tránsito de todo el país.

Beneficios impositivos

A partir de la Ley Nº 19.279, sus modificatorias y el Decreto N.° 1313/93 se facilitó la adquisición de un automóvil para uso exclusivo de personas con discapacidad. Este beneficio, sin embargo, es solo para quienes no pueden o se les dificulte utilizar el transporte público de pasajeros y cuya capacidad económica, acreditada por la AFIP, les permita adquirir y mantener el vehículo. También pueden pedir la franquicia impositiva instituciones sin fines de lucro u organismos estatales que se dediquen a la rehabilitación de personas con discapacidad, que pueden adquirir un vehículo con capacidad no inferior a ocho personas sentadas o transportadas en sillas de ruedas o similares. Para conocer los pasos y obtener el beneficio de la franquicia impositiva se debe ingresar en: www.argentina.gob.ar/andis, remarcan desde la Agencia Nacional de Discapacidad (AND).

El trámite para obtener este beneficio es gratuito y la AND se encarga a nivel nacional de hacerlo bajo el régimen de la Ley N.° 19.279. De hecho, las copias certificadas de la documentación a presentar pueden efectuarse de manera gratuita en el Departamento Automotores de la AND.

Esta franquicia, según el Decreto 1313/93 ( http://servicios.infoleg.gob.ar/infolegInternet/anexos/10000-14999/13647/norma.htm) debe concederse para el vehículo automotor "standard o la versión de menor precio de cada modelo", que no supere los US$23.000 FOB, en caso de tratarse de automóviles importados. En tanto, contempla la posibilidad de adquirir un vehículo nacional sin abonar el impuesto al valor agregado (IVA). "La norma prevé que el beneficio impositivo debe concederse para un vehículo 0km y estándar de la versión de menor valor de cada modelo. A diferencia del importado, el rodado nacional no posee un tope de precio", comentan desde la AND.

Destacaron que, en ambos casos, si se necesita un automóvil no estándar, el requerimiento debe encontrarse debidamente fundado y, previa evaluación del caso, la AND podrá conceder o denegar la excepción, además que las automotrices no poseen obligación de vender vehículos bajo el régimen de la Ley N.° 19.279.

Los autos adquiridos mediante la franquicia impositiva, no pueden ser vendidos, donados, permutados, cedidos, ni transferidos a título gratuito u oneroso (salvo excepciones según art. 15, Decreto N.°1313

93) y son inembargables por el término de 30 meses (nacionales) o cuatro años (de origen extranjero) desde su inscripción inicial en el Registro de Propiedad Automotor. Luego, se pide la emisión del certificado de libre disponibilidad a la AND para desafectarlo del régimen previsto por la norma.

En los últimos tres años se han otorgado 700 franquicias a particulares; así, Alejandra Frey, directora de Políticas y Regulación de Servicios de la Agencia Nacional de Discapacidad destaca que "entendemos que es necesario revisar la normativa que fue promulgada hace casi 50 años y actualizarla en consonancia con los avances tecnológicos en materia de automotores y adaptaciones, como así también, a la realidad social, económica y geográfica que se ha ido modificando por el paso del tiempo, con objeto de favorecer la autonomía de las personas con discapacidad".

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