Plataformas digitales: las herramientas de modernización de las aulas

La interacción con la tecnología dinamiza las clases y los aprendizajes Crédito: Gentileza Colegio Carmen Arriola de Marín
1 de septiembre de 2018  • 02:04

"Bee bot es una abejita muy simpática que tiene funciones adelante, atrás, derecha e izquierda", dice Laura Naranjo, docente de informática del nivel primario del colegio Carmen Arriola de Marín, de San Isidro- sobre el pequeño robot con el que interactúan los alumnos de jardín de infantes. Y agrega: "Le damos a los chicos desafíos que pueden ser armados con legos o manualmente y la cuestión es que la abejita llegue a destino sana y salva. Usamos plantillas en el piso o las preparamos nosotros con números, letras, las partes del esqueleto".

El uso de las plataformas digitales también se extiende a todos los niveles educativos de ese establecimiento con diversas actividades acordes a las edades de los chicos. En 2° y 4° grados de la primaria ya trabajan con "la hora de código", una iniciativa mundial para dedicarle una hora del día a programar, y el " Scratch", un lenguaje de programación visual. "El contacto de los más chicos con las plataformas es muy natural. Ellos nacieron con esta nueva era con celulares, tablets y notamos que muchos alumnos no saben manejar el mouse porque saben más sobre la pantalla táctil", explica Naranjo.

Aulas virtuales, boletines digitales, exámenes online y hasta programar robots son algunas de las funciones que pueden utilizar muchos alumnos gracias a la implementación de las plataformas digitales en sus escuelas. "La tecnología nos marcó un diferencial en la propuesta pedagógica", dice Lucina Silvestri, docente de Lengua y Literatura del colegio Edison de Mendoza, que usa una red social de Podcast donde los estudiantes cargan en un archivo de audio las lecturas que realizan semanalmente y la docente hace un seguimiento de los trabajos.

App para videos

Este año también implementaron el uso de una app donde los alumnos suben videos de hasta dos minutos expresando su opinión sobre un tema literario o relacionando un aspecto de las obras con la vida cotidiana. "Los desafía el hecho de tener que armar un video y tener que mejorar su calidad de lectura porque saben que está siendo subidos a las redes y que cualquiera puede acceder a lo que ellos están haciendo, entonces es parte de la construcción de su identidad digital", señala Silvestri que da clases en el colegio hace 9 años. A su criterio, uno de los beneficios de tener wifi en toda la escuela es que puedan compartir archivos de lectura al instante, descartando excusas como que no anduvo la fotocopiadora o no consiguieron el libro.

El uso de la tecnología en la metodología de enseñanza avanza junto al desarrollo de los softwares que se utilizan según la edad de los alumnos, las necesidades de cada asignatura y la disponibilidad informática del colegio. En sus sedes de Belgrano y de Almagro, todos los alumnos de la escuela ORT disponen de una computadora. En los niveles primario, secundario y terciario tienen acceso al campus virtual que funciona tanto para la búsqueda de archivos como para ampliar las posibilidades de interacción y aprendizaje de los alumnos.

"Hay dinámicas que facilitan el modelo pedagógico 2.0 y también está lo tradicional donde hay un material de clase, una guía que puede ser digital o puede ser un libro y enriquece el proceso completo en función de la estrategia que quiera implementar cada docente", plantea Sebastián Frydman, coordinador del Centro de Recursos para la Enseñanza y el Aprendizaje (CREA) de la sede de Almagro. Disponer de una computadora les permite a los alumnos hacer una gran cantidad de actividades multimedia. Si no contaran con esa herramienta en el aula, no podrían desarrollar tantos proyectos. Pero no es la única forma sobre las que se basa el proceso de enseñanza y aprendizaje. "Y no es la computadora o el libro sino que se trata de reforzar con diferentes tipos de propuestas", añade Frydman.

Los alumnos desarrollan sus propios diseños de tecnología Crédito: PRENSA MARÍN

Aplicación práctica

Con 26 años de experiencia docente, Eduardo Baratta vivió los cambios que la tecnología trajo en el modo de enseñar y la utilidad a la hora de aplicarla en las materias de informática, matemática y ciencia que tiene a su cargo en el Marín. "Hay chicos que la capacidad de abstracción les resulta complicada pero, teniendo la parte gráfica desde la tablet se puede avanzar y trabajar en área, perímetro. Les puedo presentar un plano o diseñamos una casa donde el simulador da esa imagen tridimensional que necesito para que los chicos puedan visualizarla desde la computadora y hacer diferentes tipos de cálculos", explica Baratta que solía hacer los planos en cartulina pero hoy, con los programas disponibles en las computadoras puede avanzar a otra velocidad y con mayor precisión sobre los cálculos que necesitan realizarse.

Entre los temas que se tratan en las clases de ciencia se encuentra la huerta donde los chicos junto a Baratta no solo realizan trabajos en la tierra sino también utilizan la tecnología para investigar cuestiones vinculadas con el suelo y el clima, favoreciendo de este modo el crecimiento de determinadas especies. "La medición del PH se hace con una aplicación que tenemos en las tablets, lo mismo que la estación meteorológica que permite obtener información de nuestra área sobre condiciones de viento, humedad de terreno, temperatura y rocío que son aspectos a tener en cuenta para saber que sectores de la huerta pueden crecer más y qué menos", detalla el docente que da clases desde 6° grado del primario hasta el secundario.

Para llevar adelante el proyecto de alfabetización "conciencia fonológica" que usan en el nivel primario del colegio Cardenal Pironio, de Tigre, instalaron un software por medio del cual los chicos arman las palabras y los sonidos que van aprendiendo en sus clases de inglés. "Tener un buen equipo ayuda mucho. Los alumnos se sienten más cómodos aprendiendo así porque son nativos digitales y es a lo que están acostumbrados", expresa Samanta González, docente de inglés de ese establecimiento. Remarca que hay que utilizar la tecnología con lógica y responsabilidad y marcarles a los chicos el tema del plagio para que no tomen como propios trabajos que descargaron de Internet. "Está en el docente hacer un buen uso, enseñarles cómo utilizarlo y sacarle jugo a esa herramienta de la manera en que corresponda, que editen y que hagan algo utilizando sus palabras. Son maneras de aprendizajes", finaliza González.

A prueba de paros

Alrededor de 187 colegios del país usan plataformas digitales a través del sistema web de GoSchool una iniciativa que nació como un nexo en la comunicación entre la escuela y las familias en donde los padres recibían por correo electrónico las asistencias, las notas y la agenda de exámenes de sus hijos. Con el avance tecnológico incorporó entre sus nuevas funciones la comunicación interna del colegio, el aula virtual y la interconexión con otras plataformas.

"El aula virtual de GoSchool le sirve como soporte al docente para las metodologías pedagógicas más modernas como el aprendizaje basado en proyecto (ABP) que es una metodología un poco compleja para nuestras escuelas del siglo XIX porque cuando comienzan con un proyecto, a los 40 minutos suena el timbre y los alumnos salen al patio", argumenta Lisandro Rabida, ingeniero técnico en electrónica y cofundador de Goschool. El experto remarca que una de las facilidades del aula virtual es que el docente puede acercarle proyectos educativos a los alumnos para que los trabajen en otros ámbitos.

Educar utilizando la tecnología también brinda la posibilidad a muchos chicos de no dejar de realizar actividades escolares que harían en el aula pero que, por los conflictos gremiales, se ven impedidos de asistir a clases: "Con el problema actual de las universidades, hay docentes que llevan casi un mes de paro. Pero por medio de GoSchool, los docentes siguen dando clases, por ejemplo, en las escuelas preuniversitarias que dependen de la Universidad Nacional de Cuyo", explica Rabida.

La plataforma también cuenta con una aplicación para el teléfono celular que les permite a los estudiantes resolver al instante desde sus dispositivos un examen que el docente envía con opciones de verdadero o falso o con preguntas de opciones múltiples. Las distintas funciones digitales también son utilizadas por los colegios bilingües que preparan a sus alumnos para los exámenes internacionales que se rinden de manera online y pueden hacer simulaciones de la prueba practicando a través de la plataforma digital.

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