En su vuelta a Boca, Benedetto se disfrazó de Riquelme y solo le faltó el gol

Benedetto es decisivo también como asistidor Fuente: AP Crédito: Jorge Saenz
30 de agosto de 2018  • 19:52

Darío Benedetto era uno de los hombres más esperados en Boca. Y goleador volvió con todo en la Copa Libertadores. No solo por lo que su presencia significa, sino porque en el primer tiempo ante Libertad, en Paraguay, se vistió de asistidor, al mejor estilo Juan Román Riquelme. Primero el cedió el gol a Cristian Pavón, pese a que había quedado mano a mano con el arquero Rodrigo Muñóz. Y, al minuto y medio, volvió a asistir, esta vez a Mauro Zárate, con una "cucharita" por encima de la defensa paraguaya, que bien supo resolver el exhombre de Vélez.

El gol de Zárate

Cerca del gol

Benedetto también estuvo cerca del gol. Fue con el partido 2-2, tras un centro de Pavón. A la carrera, el goleador definió por encima del travesaño. A los 17 minutos del segundo tiempo, salió reemplazado por el colombiano Edwin Cardona, autor del cuarto tanto, de penal.

Benedetto no jugaba de manera oficial desde el 19 de noviembre del año pasado, en la derrota 2-1 ante Racing, en la Bombonera. Ese día tuvo que ser reemplazado a los 37 minutos de la segunda etapa y los estudios médicos arrojaron uno de los peores panoramas: rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha. Esa lesión no solo le impidió celebrar el bicampeonato dentro del campo de juego, sino que además lo marginó del Mundial Rusia 2018.

El delantero tuvo una buena rehabilitación y realizó la pretemporada en Estados Unidos a la par de sus compañeros. Incluso, hizo tres goles en diez minutos en un amistoso ante Miami United que culminó 7-2. Pero días después, durante el 4-2 ante Deportivo Independiente Medellín, el goleador ingresó en el segundo tiempo y pudo jugar 40 minutos: salió con una contractura en el triceps sural izquierdo, que luego se convirtió en una tendinitis aquileana que postergó su regreso.