Tras la polémica, Megatlon organiza una charla abierta con Estela de Carlotto

Crédito: Megatlon
Daniel Gigena
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30 de agosto de 2018  • 20:27

Después de la indignación que causó el tuit de una ejecutiva de la red de clubes Megatlon luego de la muerte de María Isabel "Chicha" Chorobik de Mariani, una de las fundadoras del organismo de derechos humanos Asociación Abuelas de Plaza de Mayo, la empresa emitió un comunicado que desacreditaba la desafortunada frase de la gerenta de Administración y Finanzas, Mariela Dallocchio. Además, anunció que el próximo lunes habrá una charla abierta con la titular de la asociación, Estela de Carlotto .

Al retuitear una información sobre la muerte de Mariani, la gerenta de Megatlon había añadido "Una menos" a su propio tuit. De ese modo, agregaba una nota que podía ser leída de manera irónica sobre un lema de esta época. "Ni Una Menos" se transformaba en "Una Menos". A los pocos minutos, esa publicación en Twitter se viralizó y ella debió pasar su cuenta de pública a protegida a causa de la cantidad de respuestas airadas que recibió.

No solo Dallochio recibió mensajes vía Twitter. También Megatlon tuvo que "gerenciar" el traspié de la gerenta y, con buenos reflejos corporativos, publicó dos mensajes en su cuenta de Twitter para calmar los ánimos de muchos socios de la empresa, que exigían la desvinculación inmediata de la contadora.

Un día después de la muerte de Mariani, se publicó un tuit de pésame en la cuenta de Megatlon: "Lamentamos el fallecimiento de Chicha Mariani, fundadora de Abuelas de Plaza de Mayo, luchadora por los derechos humanos y repudiamos el tweet de una de nuestras colaboradoras. Sus palabras no representan en lo más mínimo nuestro sentimiento y pesar". Y a continuación, ese mismo día, se posteó uno referido a la situación de Dallocchio: "Megatlon comunica a sus socios que el día de mañana elevaremos a RRHH y al Directorio el caso de la colaboradora que se expresó de forma repudiable sobre el fallecimiento de Chicha Mariani, luchadora por los derechos humanos". Ambos fueron "faveados" y retuiteados por millares de usuarios.

Fernando Storchi, fundador y CEO de Megatlon contó a LA NACION que al día siguiente del triste episodio pidió una reunión con la comisión directiva de Abuelas de Plaza de Mayo . El jueves 23 fue recibido por Estela de Carlotto y otras integrantes de la asociación, varias veces nominada al Premio Nobel de la Paz. "Le dije que, además de repudiar cualquier mensaje irrespetuoso o violento, quería que resignificáramos lo que había pasado y ella sugirió que se podía dar una charla a la comunidad de Megatlon", señaló Storchi. Agregó que la titular de la asociación se había mostrado muy generosa y cálida en el encuentro, y en absoluto enojada con Dallocchio.

El caso de la ejecutiva se puede considerar un exabrupto más en esa red social. A diario, muchas personas expresan ideas y sentimientos de manera hostil con aquellas personas e ideologías con las que no concuerdan. El supuesto diálogo de la tribuna digital es todavía una utopía. "Hay que bajar los niveles de violencia", remarcó Storchi.

Así, el máximo directivo de Megatlon decidió dar otro paso en el rumbo de la convivencia democrática al programar para el lunes próximo, a las 18, una charla abierta con Estela de Carlotto, presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo; Pablo Gaona Miranda, nieto restituido en 2012, y Lorena Battistiol, nieta integrante de la comisión directiva de Abuelas. La charla "Abuelas de Plaza de Mayo: una labor histórica" estará moderada por Julián Weich y tendrá lugar en el Teatro de la Comedia (Rodríguez Peña 1062), en la planta baja de la sede de Barrio Norte de Megatlon.

Si bien se la designó como una charla abierta, solo podrán participar socios y trabajadores de la empresa que se hayan inscripto previamente. Desde Megatlon, confirmaron que Dallocchio mantendrá un encuentro con Carlotto. Ambas expresaron el deseo de conocerse, conversar y acaso trabajar juntas. "Es una invitación a la reflexión para nuestros socios y empleados", concluyó el directivo de la empresa fundada en 1999.

Mariani, que falleció el 20 de agosto, no pudo conocer a su nieta Clara Anahí, que permanece desaparecida desde el 24 de noviembre de 1976. Ese día su madre, Diana Esmeralda Teruggi, murió asesinada en un operativo de las fuerzas de seguridad de la dictadura. "Sé que hay mucha gente que sabe dónde está. Y no solo mi nieta, sino también todos los chicos que están desaparecidos. Y no lo dicen. El miedo no justifica el silencio", declaró Mariani en una entrevista con el diario Perfil.

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