Vidal dispuso reasignar partidas para contener a los sectores sociales más vulnerables

La inflación sobre los alimentos preocupa especialmente a la gobernadora, quien ya ordenó comprar reservas para tener stock en caso de faltantes Crédito: Prensa PBA
31 de agosto de 2018  • 18:10

LA PLATA.- La gobernadora María Eugenia Vidal instruyó a su ministro de Economía, Hernán Lacunza, para hacer recortes en el presupuesto con el fin de destinar esos recursos a contener a los sectores más golpeados por la nueva devaluación del peso .

Según fuentes oficiales, el recorte podría alcanzar los $1000 millones en dos tramos desde septiembre hasta fin de año, aunque el monto total todavía está en evaluación.

El aumento de la pobreza en la provincia se espera como correlato de la estampida del dólar. El gobierno admite en reserva que ya no hay un 29% de bonaerenses pobres: la cifra se habría expandido hasta alcanzar a un 32% de la población de este territorio.

La inflación sobre los alimentos preocupa especialmente a Vidal, quien ya ordenó comprar reservas para tener stock en caso de faltantes.

En julio último, la gobernadora ya había dispuesto reasignar $318 millones dirigidos a obra pública para fortalecer a los comedores sociales. Ordenó la entrega de mil tarjetas magnéticas, con un importe de $5000 mensuales cada una, para atender a comedores comunitarios en la compra de alimentos frescos, garrafas u otros insumos de primera necesidad. En julio, además, dispuso ampliar el programa de la copa de leche, que desde este mes llega a 394.000 beneficiarios de 60 municipios. Y una suba del 15% del programa Mas Vida, que consta de $448 pesos por beneficiario.

Anteayer, en plena corrida del dólar, Vidal visitó Fuerte Apache, en Tres de Febrero. Estuvo en un comedor comunitario y ayer visitó otro comedor en Villa Fiorito.

Más tarde, el ministro Lacunza recibió la orden de hacer los ajustes posibles para que no falten alimentos en los sectores más postergados, en particular en el conurbano, donde el índice de niños pobres alcanza al 45% de la población.

Vidal le pidió a Lacunza focalizar todo el esfuerzo en pagar salarios y programas sociales. En particular, en la asistencia a los sectores más vulnerables que son atendidos por los programas Mas Vida. Copa de Leche y los comedores escolares. Además, en la provincia hay 1100 beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo.

"No esperábamos este shock. Pero tenemos un colchón de absorción para este trauma. Ahora que la taza interés subió tanto no salimos a emitir deuda. Tenemos caja para aguantar o esperar. Este año tampoco vamos a subir impuestos", admitieron cerca de Vidal a LA NACION.

La jefa de Estado dispuso, además, volver a hacer promociones con Bapro. Y mantener encuentros con Caritas y responsables de asistencia social de cada distrito. "La suba del dólar posiblemente llege a los alimentos. Vamos a reforzar las redes comunitarias en el conurbano y en las grandes ciudades, como Bahía Blanca y Mar del Plata. Queremos tener un termómetro bien aceitado. No hemos registrado situaciones de desesperación", dijo el ministro de Desarollo Social Santiago López Medrano. Otro ministro que se reunió ayer con Vidal admitió: "Sí vemos descontento".

"Entendemos que hay dificultades y gente que no la pasa bien", dijo ayer el secretario general de la Gobernación, Fabián Perechodnik. Refirió que "ante esta situación, la gobernadora no sólo nos pide tener mayor contacto en los distritos, sino que ha dado indicaciones para aumentar la ayuda social, entre otras medidas, para transitar estos meses que son difíciles, aunque tenemos la expectativa de que irán mejorando".

Crece la pobreza

Lo cierto es que en pocas semanas, cuando se conozca el nuevo índice de pobreza del Indec, el gobierno bonaerense espera un aumento sustancial en este territorio. El índice de pobreza que era del 29% de la población en 2017, podría superar al 32%, admitió un ministro que habla con Vidal a diario.

La resignación de recursos por $1000 millones para destinar al gasto social se hará en dos tramos: $500 millones ahora. Y otros $500 millones hacia fin de año.

La provincia de Buenos Aires tiene programado este año un déficit de $31.000 millones y no prevé desvío superior para cubrir ayuda social. La orden es reasignar recursos, se destacó.

El presupuesto de 2019 para la provincia se presentará en octubre, cuando estén las metas nacionales.

Para el año que viene, Buenos Aires deberá comprometer un recorte de $25.000 millones, como parte de la negociación con el Fondo Monetario Internacional. Esta cifra es poco menos que la mitad de los $60.000 millones que llegarán a este territorio como parte de la compensación por el Fondo del Conurbano. "Se vienen meses muy difíciles" admitió Vidal en las últimas horas. Reconoció, admitió, que existió soberbia en el manejo de la crisis por parte del Estado Nacional. Y ayer, en medio de la corrida del dólar, se reunió con vecinos de Villa Fiorito, una señal para mostrarse cerca de la gente. Se volvió a diferenciar, así, del gobierno nacional, que se recluyó en Olivos.en Olivos.

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