Una mirada crítica sobre el made in china

El documental Cotton Road, destacado en la agenda del Green Film Fest
1 de septiembre de 2018  
.

¿Cuál es el punto de contacto entre una ciudad rural de Estados Unidos y una fabril en China? La primera pregunta que aparece en el documental Cotton Road (El camino del algodón) de la norteamericana Laura Kissel funciona como preámbulo y conclusión de la trama que desnudará luego: el 98 por ciento de las 20.000 millones de prendas de vestir que los estadounidenses consumen al año fue confeccionado a más de 11 mil kilómetros de distancia.

Cotton Road, que se presentará hoy, a las 14, y el lunes a las 22 en Cinemark Palermo (Beruti 3399) en la 9na. Edición del Festival Internacional de Cine ambiental Green Film Fest, sigue el derrotero demencial del algodón -de la cosecha en Estados Unidos a los talleres en China y luego a las tiendas de Estados Unidos otra vez- para desnudar el cóctel que sostiene una industria millonaria, frenética y descartable: jóvenes precarizadas, trabajadores explotados y químicos contaminantes.

Fascinada por aquel proceso demencialmente transoceánico, Kissel documentó más de 150 horas entre siembra, cosecha y desembarco de materia prima en el puerto y luego vivió durante siete meses en Hangzhou, Changzhou y Shanghai para desentrañar cadenas de producción cada vez más crueles y complejas detrás de las cosas que consumimos.

.

Premiada y reconocida en distintos festivales temáticos del mundo, Cotton Road se suma al catálogo de documentales dispuestos a develar el verdadero backstage de la segunda industria más contaminante del mundo detrás del petróleo. Por solo citar algunos, The true cost descubre el costo social, ambiental y económico de la ropa que usamos todos los días; Made in Bangladesh expone la realidad de un país donde la única alternativa es trabajar en fábricas de tejido; River Blue sigue a un experto en agua hasta el núcleo más oscuro del sistema del textil y en Sweatshop: Deadly Fashion los blogueros de moda más importantes de Noruega visitan los lugares donde se hacen las prendas de sus marcas favoritas.

TEMAS EN ESTA NOTA