Boca se floreó ante Vélez, goleó 3 a 0 y quedó a tres puntos del líder, Racing

Argentina Superliga
  • 3
Boca Juniors

Boca Juniors

  • Cristian Pavón /
  • Edwin Cardona /
  • Sebastián Villa
  • 0
Vélez Sarsfield

Vélez Sarsfield

Claudio Mauri
(0)
2 de septiembre de 2018  • 20:00

Guillermo Barros Schelotto festejó el centenar de partidos oficiales en Boca con uno de esos triunfos tan habituales de su campaña. Sin cautivar desde del juego, pero haciéndose respetar desde el resultado y el poder de fuego. Goleó con menos del 40 por ciento de posesión. Tiró de su catálogo de nombres y fue agujereando el voluntarismo de Vélez .

El filo ofensivo ya se había despertado el jueves en Asunción por la Copa Libertadores y anoche volvió a ser letal con Pavón , Cardona y un apellido más que se agrega a las variantes de ataque: el colombiano Villa , que corre como un wing y sobre el final del partido definió con la potencia de un centro-delantero.

El gol de Pavón

No necesitó demasiado la pelota ni ocupar masivamente el campo rival. A Boca le alcanzaron el contraataque y los destellos de Pavón para hacer la diferencia en el primer tiempo. No es la primera vez que Boca ejerce más el mando desde el resultado y la contundencia que a partir del juego. El impetuoso Vélez lo llevó a agruparse a su campo, a esperar y especular con los espacios que podía encontrar en terreno rival.

Boca llegaba un segundo más tarde e iba un metro más atrás en la mayoría de las jugadas. Vélez salió a imponer condiciones, quiso la pelota y no se quedó quieto ni un momento. Desbordaba energía el equipo de Heinze, pero se nublaba cuando llegaba al área local. Cuando le tocaba pensar o descubrir la opción más clara, se atragantaba en el embudo central que le tendía Boca. Quizá el "Monito" Vargas, el jugador con más inventiva y habilidad, quedaba un tanto desperdiciado al estar abierto sobre la izquierda.

El gol de Cardona

Como Vélez no escatimaba piernas ni pulmones, la hinchada de Boca se hizo oír al cuarto de hora para espabilar al equipo: "Para salir campeones, hay que poner más huevos, huevos.". El colombiano Barrios era el más predispuesto al cuerpo a cuerpo que demandaba el desarrollo. El resto, demasiado contemplativo, discontinuo, como si estuviera oteando las posibilidades que iban a aparecer.

Al mayor despliegue de Vélez, Boca le respondía con serenidad y oficio. Seguramente no pretendió que el conjunto de Liniers se le animara tanto,

pero gracias a eso tomó nota de que por el lado del lateral izquierdo Ortega, un juvenil de 19 años y 15 partidos en primera, había un filón que la velocidad de Pavón podía explotar. Después, aunque Tevez, Cardona y Ábila jugaran en cuentagotas, una ocasión les puede bastar para hacer daño.

Vélez, por su postura adelantada, no podía permitirse perder la pelota a la salida del círculo central. Cuando cayó en ese error, lo pagó: Cardona conectó con Ábila, que puso una asistencia a la espalda de Ortega; Abram no estaba para el cierre y Pavón sacó una definición de categoría con un derechazo cruzado.

El gol de Villa

Vélez ponía la dinámica y Boca a los jugadores decisivos. Firme atrás, quirúrgico arriba. También agradeció la rigurosidad de Echenique para sancionar una supuesta falta de Giménez a Tevez, asistido por Pavón, ahora a espaldas del otro lateral, Gastón Díaz.

El penal lo ejecutó con mucha seguridad Cardona y Boca, en diez minutos, sacaba una diferencia de dos goles, una renta altísima, repleta de pragmatismo.

Para Vélez pudieron ser dos golpes demoledores, pero siguió luchando y yendo al frente. Derrochó voluntad, anduvo escaso de profundidad y jerarquía. Boca siguió a lo suyo, expectante, midiendo el desgaste rival. No quería hacer una de más, como lo demostró Tevez, cuando intuyó que en una corrida lo podían alcanzar y prefirió una emboquillada que Domínguez desvió tras estirarse todo lo que podía.

Tras la grave lesión, reapareció Benedetto en la Bombonera, recibido con una ovación. Estuvo a punto de retribuir el afecto con un tremendo remate que entre una mano de Domínguez y el travesaño evitaron que se transformara en gol. La rúbrica la puso Villa. Al final no ingresó Mauro Zárate. El Mellizo celebró sus 100 partidos con una goleada y sin morbo.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?