"Amanece en la ruta", ese clásico de los 80 que retrató la vida después de la muerte

La canción de Sueter tuvo muchas interpretaciones; su autor, Miguel Zavaleta, habla de lo que él pensó al momento de escribirla
La canción de Sueter tuvo muchas interpretaciones; su autor, Miguel Zavaleta, habla de lo que él pensó al momento de escribirla
Mauro Apicella
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10 de septiembre de 2018  • 00:10

La canción puede ser testimonio de un tiempo o parte de la banda de sonido de la vida de una persona, en determinada época. Si es buena, perdura, más allá de la función específica que cumplan en determinado momento.

"Amanece en la ruta" es de esas canciones que perduran. Miguel Zabaleta la escribió a principios de los ochenta y la publicó con el grupo que lideraba, Sueter, en el disco Lluvia de Gallinas (1984).

"Hay algunos que la entendieron, otros que no. Y también están los que la usaron para bailar, cuando todavía las personas bailaban juntas", recuerda Miguel Zavaleta, a 35 años de la creación de su hit.

Sueter - Amanece en la ruta [En Vivo 2002] - Fuente: YouTube

4:30
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Muchas veces las grandes canciones dicen lo que cada uno quiere escuchar. Por eso para algunos fue una canción de amor que un DJ experimentador la pasaba en un boliche a la hora de los lentos, en la trasnoche de un fin de semana de la década del ochenta. Para otros es un tema que habla de la dictadura y están los que simplemente lo ven como un "viaje lisérgico". No es un tema de amor sino de muerte, no habla de la dictadura y no está inspirado en el fallecimiento de un familiar del compositor, aunque sí tiene una dedicatoria que así lo sugiere.

"Amanece en la ruta" habla de la experiencia de la muerte; sus versos están influidos por el testimonio de gente que estuvo clínicamente muerta. Una persona relata un sueño. Viaja por la ruta, en un auto, hasta que se da cuenta de que la descripción que hace es la de una accidente automovilístico. Finalmente no era un sueño sino un relato pos vida.

Tres décadas y media después de haber escrito la canción, Miguel Zavaleta sigue sorprendido por la repercusión que tuvo. Pero encuentra una explicación para el hecho de que haya perdurado. "Si bien también escribí historias de amor o de problemas internos, vengo de una generación que escribía historias fantásticas, algo que ya se ha perdido. Por otro lado, es cierto que «Amanece en la ruta» tiene pasajes lisérgicos. Sin embargo, es una historia muy literal. Es alguien que ve su propia muerte y cuando se da cuenta ya está camino a otra dimensión. Obviamente, no lo viví. Está basada en el sentido de entrar a lo desconocido y lo misterioso. Es un mensaje que también está en canciones de Spinetta o en «The Lamia», de Peter Gabriel".

Lluvia de gallinas es el segundo disco del grupo Sueter, que trajo éxitos como "Amanece en la ruta", "Mamá planchame la camisa" y "Vivo de noche"
Lluvia de gallinas es el segundo disco del grupo Sueter, que trajo éxitos como "Amanece en la ruta", "Mamá planchame la camisa" y "Vivo de noche"

Zavaleta se refiere a uno de los temas que Gabriel escribió para el disco conceptual del grupo Génesis, The Lamb Lies Down On Broadway (1975). Una de las estrofas de "The Lamia" dice:

Cada paso que da, los perfumes cambian / Desde una fragancia familiar hasta sabores extraños. / Una magnífica cámara se encuentra con su ojo./ En el interior, una gran piscina de agua de rosas está cubierta por una fina neblina./ Caminando en el silencio húmedo, con una cálida brisa él es besado suavemente".

Si querés estar en el mainstream hablar de la muerte es un tema prohibido. Tenés que hablar de vida, de plata, de amor, de sexo y de grandes logros
Miguel Zavaleta

"Él" es el protagonista de la obra conceptual y se llama Rael. Zavaleta no le puso nombre a quien relata la historia en ese auto que se prende fuego; simplemente no lo tiene. No está inspirado en nadie en particular. Sin embargo, cuando terminó la canción se la dedicó a su primo Julio Zambrano, que falleció en un accidente en la ruta. "Amanece en la ruta no es la historia de mi primo, aunque cualquier referencia a un accidente me recuerda a él. Era mi primo salteño que vivió un tiempo acá, conmigo, que estudió acá y cuando estaba volviendo a Salta con su título de abogado tuvo el accidente".

Fabiana Cantilo - Amanece en la ruta

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En la vida cotidiana no es fácil asociar la belleza con la muerte. Solo es posible en ese plano fantástico de una canción bella. "Lo que pasa es que si querés estar en el mainstream hablar de la muerte es un tema prohibido. Tenés que hablar de vida, de plata, de amor, de sexo y de grandes logros. Pero la muerte está ahí, en el arte. Siempre me impresionó la zamba «Quiero ser luz", que Daniel Reguera escribió sabiendo que se iba a morir". "Se me esta haciendo la noche / en la mitad de la tarde. No quiero volverme sombra,/ quiero ser luz y quedarme.", entona Miguel.

Era 1983, Sueter había publicado un primer disco, el año anterior, que había dejado muy conforme a Miguel Zavaleta. Pero había que ir por más. El cantante comenzó a componer temas para un nuevo álbum que finalmente se publicó en 1984 como Lluvia de gallinas.

"La música de «Amanece en la ruta» ya la tenía y para la letra, al principio sólo imaginé que iba por la ruta y que después de una subida salía el sol. Parece una frase bastante jinglera. Después vino todo lo demás. Al principio no la tenía para grabar sino de reserva; era solo un demo. Pero un día la escucharon [el ingeniero de sonido] Amilcar Gilabert y Charly García y los dos me dijeron que la pusiera en el disco".

"Amanece en la ruta"

Amanece en la ruta,

no me importa dónde estoy.

Me he dormido viajando, he soñado tan intenso.

Y en ese sueño yo me veía en ese auto pero no,

no era el mismo porque estaba todo roto en su interior.

Este paisaje es tan extraño,

se parece al de un tren eléctrico.

Estos árboles tienen contornos,

darme cuenta es algo hermoso.

Y en ese sueño yo me veía en ese auto pero no,

no era el mismo porque tenía fuego en su interior, en su interior.

A medida que aceleramos

mis recuerdos se estremecen,

y en un soplo veo proyectado

como un film toda mi vida.

Ya no se si el cielo esta arriba,

abajo o dentro de mi.

Y aunque el paisaje sea tan extraño,

creo haber estado aquí.

¿Dónde voy, dónde estoy, quién soy yo, qué hora es, dónde estaré?

Si afuera no es noche,

tampoco es de día.

No hay tristezas, tan solo alegrías, en mi corazón''.

Y ahora todo es una luz tan clara que a mi lado ya no hay nada.

Sólo alegría, paz y armonía y esa luz que es tan tibia.

Y ahora comprendo que eso no era un sueño, en ese auto estaba yo,

y ese auto estaba roto y con fuego en su interior.

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