Los candidatos gastaron varias veces más de lo que declararon

Fuente: Archivo
Según revela el libro La raíz, Macri superó once veces lo que informó y Scioli explicitó $108 millones, pero erogó más de $2000 millones
Hugo Alconada Mon
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2 de septiembre de 2018  

El equipo de Mauricio Macri gastó más de $ 1760 millones durante la campaña presidencial de 2015, más de once veces lo que declaró ante la Justicia Electoral. Pero eso no fue todo: durante la recta final de la contienda que lo llevó a la Casa Rosada, solventó parte de la candidatura de Sergio Massa porque le restaba votos a su principal rival, Daniel Scioli , según testimonios del equipo de Cambiemos que dialogó con este autor durante los últimos dos años.

Scioli no se quedó atrás. Sus gastos de campaña fueron aún más altos, apoyado en fondos del Estado nacional y de la provincia de Buenos Aires. Los más arrojados estiman que superó los $2000 millones, aunque la cifra final permanece en las sombras, pero muy lejos de los $108,7 millones que informó a la Justicia Electoral.

¿De dónde salió todo ese dinero negro que jamás blanquearon ni Macri ni Scioli? De los empresarios, muchos de ellos protagonistas este año de los llamados "cuadernos de la corrupción", y del propio Estado, usando la maquinaria oficial para fines partidarios o recolectando el "diezmo" de sueldos de funcionarios y empleados públicos, entre otras opciones.

El equipo de Scioli también sondeó financiar a rivales electorales que pudieran morder entre los potenciales votantes de Macri. Le ofreció ayuda al equipo de Margarita Stolbizer , que la rechazó. ¿Por qué? Porque a cambio le pidió que callara sobre los actos de corrupción del kirchnerismo. En particular, sobre el " caso Hotesur ".

Las revelaciones son parte del libro La raíz de todos los males. Cómo el poder montó un sistema para la corrupción y la impunidad en la Argentina, una investigación basada en veinte años de trabajo, dos años de sistematización y miles de fuentes y documentos cotejados. Entre otros, sobre las interacciones espurias entre políticos, empresarios, jueces, periodistas, fiscales, sindicalistas y los servicios de inteligencia.

Consultados de manera oficial por la nacion, cerca de Macri, Scioli y Massa negaron esos montos y esas prácticas. "Cambiemos gastó lo informado oportunamente ante la Justicia Electoral por las autoridades partidarias", indicaron desde la conducción de Cambiemos, que ahora afronta varias investigaciones por los aportes truchos a la campaña 2017.

El nuevo libro de Alconada
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Desde Cambiemos también negaron haber financiado parte de la campaña de Massa, al tiempo que despegaron a Macri del dinero para la contienda de 2015. "Su participación en las campañas era otra y no la planificación de la financiación de los gastos, que corresponde a autoridades partidarias", indicaron.

Junto a Scioli, en tanto, reafirmaron que solo gastaron $108 millones e indicaron que "los tramos de diputados nacionales, Parlasur, diputados y senadores provinciales, intendentes y concejales" se rindieron por otro lado, mientras que los gastos para publicidad televisiva y radial corrieron, según lo impone la ley, por cuenta del Estado. "Si se cuantificara -indicaron-, sería un monto aún mayor al de referencia", en alusión a los $2000 millones. También adjudicaron a una "versión malintencionada" que Scioli le pagó las boletas a Stolbizer, ya que solo hicieron lo que imponen una ley y un decreto provincial, tal como el Estado nacional también solventa un piso mínimo de boletas para los candidatos nacionales.

Eso choca, sin embargo, con la visión de Stolbizer. Consultada, indicó que ella "nunca" recibió un pedido "explícito" para que moderara sus críticas a los Kirchner o sobre el "caso Hotesur", aunque sí afrontaron "episodios" singulares. "En la provincia de Buenos Aires, por ejemplo, pagaron la impresión de las boletas electorales de todos los partidos, como impone la ley, pero las nuestras no, por lo que tuvimos que iniciar un reclamo administrativo. Y la Nación repartió la plata, prevista por ley, y de nosotros 'se olvidaron'", ironizó.

Los mayores gastos de cualquier campaña con pretensiones serias de llegar a la Casa Rosada son la impresión de boletas electorales -es decir, las que debe imprimir cada candidato, además de las que le solventa el Estado para prevenir su robo- y las operaciones mediáticas, ya sea para acceder a entrevistas en programas de televisión y radio, o menciones en textos, ya sea a favor o en contra del rival. El espacio más caro, en 2015, costó $400.000, unos US$42.000 al tipo de cambio entonces vigente. Hay una máxima no escrita que marca que una campaña consistente por la presidencia cuesta US$100 millones. Del mismo modo que pelear el año próximo por la intendencia de La Plata insumirá $10 millones, como mínimo, según vislumbran los candidatos.

Entre los empresarios, "el aporte promedio fue de unos 2,2 millones de dólares por cabeza", confió alguien que sabe mucho de aquella campaña de 2015. "La mayoría pagó en cuatro o cinco tramos". Y otros, en especie. Es decir que las empresas de telefonía celular aporten celulares gratis. Y quien tenga un avión que lo facilite.

Ahora, con sus confesiones en la causa derivada de los cuadernos de las coimas, numerosos empresarios admiten lo que era un secreto a voces. Rocca, Eurnekian, Calcaterra, Roggio, Pescarmona y muchos otros financiaron una infinidad de campañas. Incluso colaboraron con varios contendientes en el mismo ciclo electoral, como si fueran carreras de caballos en cualquier hipódromo.

Sin embargo, Macri sí le impuso una línea roja a su equipo recaudador. Les prohibió que fueran a pedirle dinero al banquero Jorge Brito por una pelea que viene de años atrás.

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