Para acotar el impacto del ajuste, el Gobierno amplía los fondos de ayuda social

Fuente: Archivo
Formará parte de los anuncios que hará mañana y contempla recurrir a los $13.500 millones que ofreció el FMI; ampliarían los montos para la AUH
Santiago Dapelo
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2 de septiembre de 2018  

El plan de medidas para acelerar el ajuste que presentará mañana el Gobierno tiene un capítulo destacado: se reforzará la ayuda social. Prevista en el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional ( FMI ), el presidente Mauricio Macri hará uso de la "salvaguarda" que le permite incrementar el gasto social. La decisión, que se guarda baja un estricto secreto, tiene como objetivo "inyectar dinero" entre los beneficiarios de planes sociales.

La crisis económica , que tuvo en los últimos días una marcada aceleración, prendió las alarmas de la Casa Rosada, que decidió hacer uso de la opción para atemperar la conflictividad callejera. El Gobierno busca adelantarse a los posibles desbordes. En eso trabajaron el Presidente; la ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley , y el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne , el viernes hasta última hora.

Ayer Stanley estuvo nuevamente a la tarde en Olivos para tratar el tema con Macri. Allí se analizó como la medida más concreta una ampliación de la Asignación Universal por Hijo (AUH).

El seguro para un gasto adicional "en la protección de los más vulnerables" es de hasta $13.500 millones para este año y un 0,2% del PBI para los próximos años, según el memorándum de entendimiento que suscribió la Argentina con el organismo multilateral de crédito.

"Buscamos que el aumento del dólar no impacte en la gente; los pobres siempre son los más perjudicados", describió un integrante del gabinete nacional que pasó gran parte del viernes en la quinta presidencial de Olivos. Otra preocupación es el efecto en las changas.

Según pudo saber LA NACION, en la conferencia de prensa de mañana de Dujovne, se hará hincapié en la extensión de la ayuda social. Los casi cuatro millones de beneficiarios de la AUH recibirán un aumento. Lo mismo podría ocurrir con el resto de los planes sociales. También se estarían analizando algún tipo de beneficio en el transporte y un esquema de precios sociales en cierto tipo de productos básicos.

El anuncio se hará efectivo en la antesala de la puesta en marcha del plan de acción que las organizaciones sociales implementarán a partir del miércoles, que tendrá como punto álgido una movilización el 25 de septiembre, día que eligió la CGT para un paro nacional.

El Gobierno sabe que el esquema de contención que puso en marcha con la crisis cambiaria está cerca de desbordarse, por eso apuesta a medidas de fondo para paliar las malas noticias económicas. Hasta el momento, los refuerzos de asistencialismo que ya desplegó el Ministerio de Desarrollo Social, como la ayuda alimentaria en comedores y merenderos, actuaron como un paliativo para aliviar los efectos de la tormenta cambiaria.

En lo que va del año, el tipo de cambio subió más del 100%, y eso, en parte, se trasladó a precios. La inflación, en una espiral ascendente descontrolada, es una consecuencia directa, y el impacto de esa suba golpea más fuerte entre los más vulnerables. El impacto de la crisis ya se percibe en los estratos más pobres de la sociedad, según lo reconocen en el Gobierno, movimientos sociales y la Iglesia. A eso se sumó que la actividad económica cayó 6,7% en junio y se profundizó la caída del empleo, principalmente el informal.

El cuadro de situación hizo que Macri, Stanley y Dujovne optaran por utilizar el dinero disponible. En el préstamo por 50.000 millones de dólares que acordó con el Fondo bajo la modalidad Stand-by, el Gobierno logró imponer una cláusula novedosa que protege especialmente a los sectores más vulnerables. ¿Cómo? Incluye explícitamente el monitoreo de indicadores sociales y admite un resguardo que permite subir el gasto social en caso de que el Gobierno lo considere necesario.

"El acuerdo prevé eventuales relajamientos en la meta de déficit para que sea aplicada una porción del gasto a programas sociales", dijo en los primeros días de junio, cuando se anunció el acuerdo con el FMI, el entonces presidente del Banco Central Federico Sturzenegger, uno de los eyectados del Gobierno por la crisis cambiaria que atraviesa el país desde abril.

En paralelo, ayer, la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, dispuso unos 1000 millones de pesos para contener a los sectores más golpeados por la crisis cambiaria. El foco está puesto sobre los efectos de la devaluación del peso en el conurbano, donde el índice de niños pobres alcanza al 45% de la población.

Vidal instruyó a su ministro de Economía, Hernán Lacunza, para hacer recortes en el presupuesto con el fin de destinar ese dinero a ayuda social. Como adelantó LA NACION anteayer, el gobierno provincial admite en privado que la cifra de la pobreza aumentó, al menos, un tres por ciento.

Vidal y Stanley siempre actuaron en conjunto. Desde hace meses ambas son las caras frente a los efectos de la crisis. Mientras Stanley definió aumentar la ayuda alimentaria, la mandataria bonaerense, en junio, ya había dispuesto reasignar $318 millones dirigidos a obra pública para fortalecer a los comedores sociales y ordenó la entrega de 100 tarjetas magnéticas con un importe de $5000 mensuales cada una para atender a comedores comunitarios en la compra de alimentos frescos, garrafas u otros insumos de primera necesidad.

"Entendemos que hay dificultades y gente que no la pasa bien", reconocieron cerca de Vidal, que en las últimas horas marcó alguna distancia con el discurso que emanó desde la Casa Rosada. Pese a las diferencias, desde ambas trincheras minimizaron el cruce y destacaron el trabajo en conjunto para mitigar los efectos del fuerte aumento del dólar de los últimos días. Además, como adelantó ayer LA NACION, el Gobierno presentará mañana un ajuste adicional de al menos 100.000 millones de pesos. De esta manera, la cuenta total del recorte para el año próximo será de unos 400.000 millones de pesos, lo que llevará al déficit fiscal a 0,4 por ciento, un número "sustancialmente" inferior al 1,3% que se acordó con el FMI.

Después de atravesar una de las semanas más difíciles desde que asumió, el jefe del Estado informó en un breve video que le solicitó al Fondo que le adelante los dólares necesarios para cumplir con el programa financiero hasta el final del mandato. Una medida con la que intentó llevar calma a los mercados, algo que solo logró el viernes.

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