Suscriptor digital

Sergio Hernández y un viaje a la pasión de los entrenadores: el talento, la táctica y el liderazgo en la alta competencia

Sergio Hernández con Julio Lamas, una de las charlas para el programa "Entrenadores", por DeporTV
Sergio Hernández con Julio Lamas, una de las charlas para el programa "Entrenadores", por DeporTV
Christian Leblebidjian
(0)
2 de septiembre de 2018  • 23:59

"Entrenadores" es como un curso gratuito que potencia las ideas. No es sencillo escuchar a entrenadores del deporte abrirse para dejar su mensaje, incluso para que ofrezcan fórmulas o métodos de toma de decisiones o que tracen un punteo de su forma de dirigir y conducir. Desde la conducción de Sergio Oveja Hernández , en cada hora intenta charlar con un colega para que, entre el intercambio que surge en cada emisión de DeporTV, le quede una enseñanza al espectador. Hernández hace algo que va mucho más allá de la entrevista: viaja directo a los conceptos que todo DT debe saber manejar: desde el juego y el entrenamiento hasta el liderazgo, desde las visiones tácticas hasta el control de los egos. Es brillante el contexto, porque es uno de los pocos lugares en donde el objetivo nunca es encontrar la fórmula del trabajo, sino que la clave está en la búsqueda de los por qué.

Cuando se sentó con Julio Lamas, con quienes tuvieron la grandeza de compartir un cuerpo técnico siendo uno segundo del otro, recordaron las enseñanzas de León Najnudel, el padre de la Liga Nacional de Básquetbol, con quien Lamas trabajó cuando tenía 22 años: "A los DT les diría: tenés que pegarte a un gran maestro, eso te levanta el techo y te apura la velocidad de mirar por los ojos de él durante algún tiempo", aconsejó Lamas, mientras que Hernández aportó una anécdota increíble en tiempos en donde hoy las prácticas se cierran como si fueran secretos de estado. "En la década del 90, León te traía los videos, los VHS, de los últimos dos partidos de su equipo. Y vos le decías: ¿qué es esto León? 'Para que veas como jugamos', te contestaba. El te daba una herramienta para que intentes ganarle. ¿Por qué? Así todos nos terminaríamos potenciando. Porque si podíamos ganarle, eso lo iba a obligar a ser mejor incluso a él".

Lamas y Hernández coincidieron en que "la autoridad del DT está en el conocimiento" y Lamas agregó: "No lidero ahora igual que hace diez o 20 años. El conocimiento es clave. Trato de liderar desde la diversidad, algunos tocando acá, acá o acá (cabeza, corazón o bolsillo), los tenés que conocer y bueno, se entra por donde está el botón de cada uno". Y en cuanto a los sistemas de juego, dice: "Los armo en función de las habilidades de los jugadores que tengo, en eso es clave los comportamientos en lo conceptual".

En la charla con Daniel Orsanic, Hernández lanzó como disparador lo que el público cree acerca de liderar a los Nº 1: "La gente me dice. ¿Se le puede decir algo a Ginóbili? ¿Se le puede enseñar algo? ¿Qué le podés decir, no? Y es al revés de lo que cree la mayoría. A esos niveles. A medida que el nivel sube, el mejor jugador es el que más requiere el liderazgo de un entrenador, el que más datos te pide, y precisos. Son los que más te piden ser dirigidos, no desde el respaldo moral o la motivación, sino desde la información".

"¿Para qué sirve el entrenamiento?", preguntó Cachito Vigil y él mismo opinó: "Para lograr conductas, patrones, acciones. ¿Quién no tiene miedo de perder una pelota en una instancia clave? Hay algo que se llama la convicción para hacerlo y que lo voy a hacer más allá de ese miedo".

"¿Qué significa poner huevo en el voley?". Poner huevo es también estar tranquilo, saber manejar la situación y que la situación no te maneje a vos", acotó Julio Velasco, el mejor entrenador de voley argentino de todos los tiempos y agregó: "Tener mucho no significa solo tener a Messi, Agüero o Di María. Tener mucho es tener juego, orden, estructura, tener las cosas claras, generar un ambiente ganador", y yendo a las generales del deporte aporta: "Tengo un amigo en Italia que dice: no hay cosa que traiga más mala suerte que jugar mal".

Carlos Chapa Retegui citó a los japoneses: "El talento vale un montón, pero sin disciplina no vale nada". Y se preguntó: "¿Competir para ser campeón o para ser el mejor equipo del mundo?". Se considera un técnico exigente y al referirse al éxito en el hockey, comentó: "Tras los Juegos Olímpicos de 2016, en Holanda hicieron un congreso para estudiar el Método Leones. Cómo fue que hicieron en un equipo que estaba 11º para ser campeón en cuatro años. El reconocimiento de tus pares, y sobre todo si es un país de vanguardia en nuestro deporte. El éxito está ahí".

Marcelo Loffreda, padre de la gesta deportiva más grande del rugby argentino y el coach de aquel tercer puesto de los Pumas en el Mundial 2007 de Francia, explicó: "Estaba en nosotros preparar la cabeza de los jugadores para que tomen las mejores decisiones. Y eso se hace entrenando, mostrando videos. Y para eso influye cómo nos comunicamos con los más experimentados, aquellos que resuelven o toman la mayor cantidad de decisiones durante un partido. Y si vos hacés contacto con una persona, es mucho más importante que comunicarte", y agregó: "El liderazgo, más allá del conocimiento, es tratar de lograr -desde las reglas y que vos propongas de cumplimiento o incluso desde el aspecto específico que es el juego- que logres que los jugadores den el máximo que tienen".

Velasco aportó una mirada interesantísima en cuanto a la técnica de partido: "La técnica es la parte más fácil. La técnica base de un deporte, con repeticiones, se puede lograr, pero la técnica aplicada al juego, cuando tenés el adversario y la situación te cambia constantemente, tenés que interpretar. Y si tengo que interpretar, algunas veces el entrenamiento va a salir mal. Durante muchos años los entrenadores de vóley querían que los ejercicios salgan bien. Hay un sitio en EE.UU. que pide como provocación: entrenefeo.com. La idea era que el entrenamiento salga feo pero que siempre exista la dificultad de interpretar una situación de juego, elaborar una solución y hacerla bien. Yo hago así, porque si yo dirijo todo el entrenamiento paso por paso, el poder lo tengo yo. Si creo situaciones en donde los jugadores tienen que resolver interpretando, mi poder es relativo".

Cada vez que está por comenzar un capítulo del programa (con la idea y dirección de Damián Cukierkorn y Mana García), se escucha la voz de Hernández: "Trazar un plan, pensar las formas, establecer una identidad, reconocer el talento, darle libertad, potenciarlo; saber atacar, saber defender; asumir riesgos, pensar el partido una y mil veces, conocer el juego y vivir para él, lograr que un grupo se transforme en un equipo, exigir, motivar, inspirar, ser líder, ser maestro, ser entrenador". De eso se trata el programa. De charlar de colega a colega haciendo preguntas y ampliando el conocimiento.

Hay una anécdota de cuando los dos ya eran entrenadores consagrados en 2008 y por primera vez (y llamativamente para muchos, aunque luego invertirían los roles en Londres 2012), Lamas aceptó ir de ayudante de Hernández para los Juegos Olímpicos de Pekín. Lamas reconoció que le fue difícil incluso desde la primera charla en la cual el DT principal (Hernández), en la cancha de Newell's y frente a Uruguay, pidió el primer minuto de toda la preparación. Lamas reconoció que casi no sabía dónde ponerse. Se ubicó en un costado. De repente, alguien apareció por detrás ( Manu Ginóbili) y le preguntó al oído:

-¿Cuesta?

Lamas lo mira: -¿Qué cosa?

-Ceder el liderazgo. ¿Cuesta?

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?