María Eugenia Vidal convocó a una reunión de gabinete para evaluar el impacto de las reformas anunciadas por Mauricio Macri

Fuente: Archivo Crédito: Santiago Filipuzzi
3 de septiembre de 2018  • 21:23

LA PLATA.- La gobernadora María Eugenia Vidal convocó a su equipo a una reunión de gabinete para evaluar el impacto de las medidas anunciadas por el presidente Mauricio Macri .

La reunión surgió luego de que Vidal asistiera a la Casa Rosada para encontrarse con el jefe de Gabinete, Marcos Peña , y el jefe de gobierno de la ciudad, Horacio Rodríguez Larreta .

En provincia no habrá cambios de gabinete, ni anuncios inmediatos, se dijo tras el encuentro. Pero Vidal instruyó a sus funcionarios para que estén cerca de los sectores más vulnerables.

Hará recortes en el presupuesto por mil millones de pesos y destinará esos recursos a contener a los sectores más golpeados por la nueva devaluación del peso. La reasignación de recursos para el área social se hará en dos etapas: en septiembre y en diciembre.

El gobierno admite que ya no hay un 29 por ciento de bonaerenses pobres: la cifra se habría expandido hasta alcanzar a un 32 por ciento de la población de este territorio.

La inflación sobre los alimentos preocupa especialmente a Vidal que ya ordenó comprar reservas para tener stock en caso de faltantes.

En julio último la jefa de Estado ya había dispuesto reasignar 318 millones dirigidos a la obra pública para fortalecer a los comedores sociales. Ordenó la entrega de mil tarjetas magnéticas con un importe de 5 mil pesos mensuales cada una para atender a comedores comunitarios en la compra de alimentos frescos, garrafas u otros insumos de primera necesidad. En julio ordenó también ampliar el programa de la copa de leche, que desde este mes llega a 394.000 beneficiarios de 60 municipios. Y una suba del 15 por ciento del programa Mas Vida, que consta de 448 pesos por cada beneficiario.

Ayer, en plena corrida del dólar, Vidal visitó Fuerte Apache, en Tres de Febrero. Estuvo en un comedor comunitario.Hoy visitó otro comedor en Villa Fiorito.

Más tarde el ministro de Economía, Hernán Lacunza, recibió la orden de la Jefa de Estado de hacer los ajustes posibles para que no falten alimentos en los sectores más postergados del conurbano provincial donde el índice de niños pobres alcanza al 45 por ciento de la población.

Vidal le pidió a Lacunza focalizar todo el esfuerzo en pagar salarios y programas sociales. En particular en asistencia a los sectores más vulnerables que son atendidos por los programas Mas Vida; la copa de Leche y los comedores escolares.

En la provincia de Buenos Aires hay 1.100 beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo. Cerca de Vidal, dijeron a LA NACION: "No esperábamos este shock. Pero tenemos un colchón de absorción para este trauma. Ahora que la tasa de interés subió tanto no salimos a emitir deuda. Tenemos caja para aguantar o esperar. Este año tampoco vamos a subir impuestos".

La jefa de Estado dispuso además volver a hacer promociones con Bapro. Y mantener encuentros con Cáritas y responsables de asistencia social de cada distrito. "Evidentemente la suba del dólar va a llegar a los alimentos. Vamos a reforzar las redes comunitarias en el conurbano y en las grandes ciudades como Bahía Blanca y Mar del Plata . Queremos tener un termómetro bien aceitado. No hemos registrado situaciones de desesperación", dijo un ministro en la Casa de Gobierno. Pero admitió: "Si vemos descontento".

El secretario general de la Gobernación, Fabián Perechodnik, ayer admitió: "Entendemos que hay dificultades y gente que no la pasa bien". Y remarcó que "ante esta situación, la Gobernadora no sólo nos pide tener mayor contacto en los distritos sino que ha dado indicaciones de aumentar la ayuda social, entre otras medidas para transitar estos meses que son difíciles pero que tenemos la expectativa de que irán mejorando".

Lo cierto es que en pocas semanas, cuando se conozca el nuevo índice de pobreza del Indec , el gobierno espera un aumento sustancial en este territorio. El índice de pobreza que era del 29 por ciento de la población bonaerense en 2017, podría alcanzar al 32 por ciento de la población, según admitó un ministro que mantiene un diálogo diario con Vidal.

La provincia de Buenos Aires tiene programado este año un déficit 31.000 millones de pesos y no prevé un desvío superior para cubrir ayuda social. La orden es reasignar recursos. El presupuesto de 2019 recién se presentará en octubre cuando estén las metas nacionales.

Para el año que viene Buenos Aires deberá comprometer un recorte de 25.000 millones de pesos, como parte de la negociación con el Fondo Montenario Internacional ( FMI ). Esta cifra es poco menos que la mitad de los 60.000 millones que llegarán a este territorio como parte de la compensación por el Fondo del Conurbano. "Se vienen meses muy difíciles", admitió Vidal, que en las últimas horas volvió a visitar el conurbano