El financista Clarens convenció al fiscal y vuelven a considerarlo un "arrepentido"

Clarens, al llegar a los tribunales de Comodoro Py, el 17 de agosto pasado
Clarens, al llegar a los tribunales de Comodoro Py, el 17 de agosto pasado Fuente: Archivo
Se trata de quien manejó el dinero de los Kirchner; Stornelli había pedido su arresto; ayer declaró ocho horas y empezó a "colaborar"
Hernán Cappiello
(0)
4 de septiembre de 2018  

Las últimas 72 horas pasaron para Ernesto Clarens, el financista de los Kirchner, como si estuviera montado en una montaña rusa. La semana pasada declaró como arrepentido ante el fiscal Carlos Stornelli , pero sus aportes a la causa de corrupción que se le sigue a Cristina Kirchner no alcanzaron para que el juez Claudio Bonadio lo considere un imputado colaborador y le asegure los beneficios de la libertad.

Así el viernes pasado el fiscal Carlos Stornelli le puso presión: pidió al juez su detención. El fin de semana Clarens se dedicó a reflexionar.

Y recapacitó. Ayer estuvo ocho horas en los tribunales de Comodoro Py 2002 ante Stornelli. Al cierre de la jornada firmó un acuerdo de colaboración, que deberá ser nuevamente puesto a consideración del juez Bonadio. Si lo homologa, Clarens se asegura seguir libre durante la investigación y eventualmente una reducción de la pena al final del proceso.

Clarens es considerado una pieza clave en el mecanismo de recaudación ilegal que describió el chofer Oscar Centeno en los cuadernos de las coimas.

Hasta ahora Clarens había admitido que actuaba como un engranaje en el mecanismo de recaudación ilegal. Dijo que era él mismo el que cobrara los sobornos y, en ocasiones, quien recibía el dinero que cobraban los empresarios por los certificados de obra en pesos y los convertía en dólares. Y que percibía un porcentaje por ello.

Luego esos dólares terminaban en manos de Daniel Muñoz, fallecido exsecretario de Néstor Kirchner, que los recibía indistintamente en el departamento de la calle Juncal y Uruguay o en la quinta de Olivos.

De hecho la Justicia analiza las coincidencias en los viajes que realizaron los mismos días Clarens y Muñoz a Uruguay. Supuestamente fueron por separado y regresaron del mismo modo.

Al mismo tiempo, otros empresarios describieron el rol que tenía en la maniobra, con lo que al mencionarlo lo obligaron a que se presentara a declarar para evitar ser detenido. Los arrepentidos lo señalaron como el intermediario de los cobros de coimas.

Incluso el empresario de la construcción Juan Chedicak relató que Clarens en persona le fue a cobrar una coima a su casa del Tortugas Country Club.

La información que dio la semana pasada le aseguró unos días de libertad, pero no convenció al juez Bonadio, que a medida que pasan los días se pone más estricto y demandante con la información.

Causa de los cuadernos: ¿qué puede negociar Bonadio con los arrepentidos?

5:10
Video

Confidencial

En este nuevo acuerdo, Clarens brindó información sobre sus gestiones para mover dinero del kirchnerismo, pero no se conocen los detalles dado que la declaración es confidencial.

Abogados que rondan el expediente judicial, donde hay casi medio centenar de imputados, especulaban ayer con que Clarens es dueño de datos claves sobre el mecanismo de fuga de dinero que supuestamente utilizaron funcionarios kirchneristas para poner sus fondos a buen resguardo en el exterior, y conoce las claves de los bancos y números de cuenta por donde pudieron haber circulado esos fondos.

Por lo pronto su nombre aparece ligado al movimiento de los fondos de Lázaro Báez en la causa en que está preso por lavado de dinero producto de la corrupción, que se conoce como la ruta del dinero K.

En esa causa se estableció que desde su financiera transfirieron fondos supuestamente de Báez a cuentas extranjeras de sociedades offshore.

Según un informe de Clarín, sobre un total de 220 viajes que hizo Clarens, la mayor parte tuvo a Uruguay como destino: 164 veces. Estados Unidos, adonde se le adjudican varias propiedades, fue su segundo lugar predilecto, con 41 viajes. Aunque a Uruguay también fue en ferry, Clarens cruzó a Carmelo, en embarcaciones privadas con las que llegaba al barrio privado El Faro. A Uruguay fue 91 veces.

Clarens no aparece mencionado en los cuadernos de las coimas. Sin embargo tres personas que declararon en el expediente lo mencionaron, lo que precipitó su presentación para evitar una detención.

El financista es, además, el nexo entre la causa Odebrecht y las coimas pagadas por la financiera en la Argentina en la causa de los cuadernos.

Empresarios brasileños que se acogieron al programa de delación premiada mencionaron a Clarens como Ernesto, el financista del fallecido Néstor Kirchner desde sus tiempos de gobernador de Santa Cruz.

Clarens aparece en la causa como un gestor que destrababa los pagos a los contratistas de las obras públicas cuando desde Vialidad Nacional se endurecían los pagos. Aceitarlos implicaba el cobro de un soborno.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.