Freelancers de las app y el fin de la relación de dependencia

4 de septiembre de 2018  • 02:50

La relación de dependencia como modalidad de empleo está agonizando. Arrastra una herida de muerte y lo más llamativo es que la mayoría de la gente no lo sabe o quiere ignorarlo.

Lo que antes se consideraba natural hoy es parte del pasado. Los últimos avances tecnológicos generaron cambios abruptos en el mercado laboral y el auge de las finanzas personales como materia que ya no se puede ignorar.

En la columna de hoy analizaremos el nuevo paradigma con el objetivo de encontrarnos mejor preparados para lo que se viene en materia laboral y en el campo de la generación de ingresos.

La patronal invisible

La oferta de trabajo de la nueva era viene del exterior y no requiere de búsquedas en el diario o en páginas web de recursos humanos. Las entrevistas de selección de personal no existen. Hoy uno no sabe a ciencia cierta cuánto va a cobrar por mes. No hay aguinaldo ni vacaciones pagas. No hay obra social cubierta ni aportes jubilatorios. Tampoco hay un lugar físico adonde ir ni horarios que cumplir. Uno se comunica con sus superiores a través de una app instalada en su celular. No les ve las caras. No necesita hacerlo. Hacer gala de estudios y cursos ya no es necesario. Basta con describir el vehículo (auto, moto o bicicleta) a disposición, un certificado de antecedentes penales y un CBU.

Los empleadores son empresas multinacionales como Uber (estadounidense) o Glovo (española) que, en plena expansión global, ya están contratando gente en la Argentina.

En contextos económicos como el actual, donde la desocupación va en in crecendo y el costo de vida no para de aumentar, el éxito de estas empresas, especialmente entre adolescentes y desempleados formales, es arrollador.

Negar o regular

Los gobiernos de distintos países difieren en las estrategias que utilizan para acomodarse a los cambios que el capital tecnológico plantea. Como estas empresas suelen ser bastante agresivas a la hora de comenzar a operar en un país y suelen no pedir permiso para hacerlo, algunas autoridades optan por intentar rechazarlos buscando motivos legales para prohibir su actividad. Sin embargo, les cuesta cada vez más porque se trata de servicios que reducen notablemente los costos de los clientes y aprovechan a fondo la última tecnología para brindar una atención más rápida y eficaz. La comodidad hoy vale oro.

Otros gobiernos, a mi juicio más inteligentes, no intentan prohibir estos servicios sino regularlos. Deciden soportar las presiones de sindicatos de taxis o repartidores tradicionales de comida, por ejemplo, que ven en riesgo sus fuentes de ingresos y acusan a los políticos de desprotegerlos. Uber y Glovo son solo la punta de lanza de una nueva modalidad de trabajo que no entiende mucho de fronteras ni de leyes. Ante su avance firme, bien vale la máxima: "Si no puedes vencerlos, únete a ellos".

Algunos tips financieros para los "freelancers de las app"

De un lado del mostrador están los consumidores, felices con la nueva oferta de servicios. Del otro, quienes trabajan para estas multinacionales. Son los "freelancers de las app", quienes deben lidiar con situaciones que la relación de dependencia no presentaba. A continuación, algunos tips para ellos:

Reserva financiera. Ya no están en relación de dependencia. Esto significa que si se enferman no trabajan y no cobran. En consecuencia, resulta vital contar con una reserva financiera para hacer frente a las contingencias. Esa reserva debe equivaler a por lo menos tres meses de ingresos. El ideal son seis meses de ahorros para "casos de tormenta". Pensar en términos de ingresos trimestrales. En relación de dependencia les pagan un sueldo fijo todos los meses. En esta nueva modalidad, cobran las horas que trabajan. Ni más ni menos. Pero no todas las horas se pagan igual: los días feriados, de lluvia o de aumento de demanda por distintos motivos, el valor de la hora trabajada aumenta considerablemente. Por lo tanto, a veces un mes puede no ser representativo del ingreso a percibir a lo largo de un año. Conviene comenzar a sacar conclusiones luego de tres meses de trabajo. Prolijidad de registro. Cuando trabajamos en relación de dependencia, desde el departamento de recursos humanos nos entregaran un recibo de sueldo donde está discriminado lo que corresponde a sueldo neto, aportes, jubilación, etc. Por otro lado, la misma empresa seguramente cuenta con departamentos contables encargados de asentar los ingresos, egresos, márgenes de ganancias y demás. El freelancer de las app no cuenta con ninguna de estas bondades y muchas veces tiende a ignorar la importancia de llevar un registro prolijo del dinero que entra y sale de su bolsillo, lo que puede llevarlo luego a tomar decisiones equivocadas en materia de salud financiera. La recomendación pasa por anotar todos sus movimientos, por insignificantes que parezcan.

Tener en cuenta gastos y amortización de la herramienta de trabajo: ya sea auto, moto, ciclomotor o bicicleta, la herramienta de trabajo propia que pongamos a disposición tiene sus costos fijos y derivados, así como también su amortización (deterioro en términos de valor económico producto del uso y el paso del tiempo). Todo esto es necesario contemplarlo en la planilla de los gastos al momento de calcular los ingresos netos de dinero a nuestra cuenta.

Conclusión

Que quede claro: no pensamos que esta modalidad laboral sea la panacea ni mucho menos. Simplemente, reconocemos su existencia como única fuente de ingresos posible para un grupo cada vez más amplio de personas expulsadas de un mercado laboral rebuscado y exigente.

Por otra parte, cabe decir que esta nueva ola de trabajo que hoy vemos ramificarse evolucionará en formas más avanzadas. Mientras ello ocurre, miles y miles de personas la elegirán para vivir, aunque sea con lo justo y necesario. Si es con orden y buenos consejos financieros, quizá pueda resultar mucho mejor.

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