Murió Luigi Cavalli Sforza, el genetista italiano que peleó contra el racismo

A los 96 años, falleció el científico que comprobó genéticamente que la humanidad comenzó en África
A los 96 años, falleció el científico que comprobó genéticamente que la humanidad comenzó en África
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4 de septiembre de 2018  • 12:13

El genetista italiano Luigi Cavalli Sforza, reconocido mundialmente por sus aportes para combatir el racismo y sus contribuciones a la historia del poblamiento humano del planeta, falleció este sábado, a los 96 años, en la ciudad de Belluno, según informó el diario El País.

Cavalli Sforza nació en Génova, en 1922, y empezó a estudiar medicina en el difícil contexto de la Segunda Guerra Mundial, en el que el fascismo italiano había aprobado leyes raciales contra los judíos y otras minorías. Cuando empezó a interesarse por la genética, a partir de sus estudios con las moscas Drosophila, viajó a Inglaterra para aprender estadística con Ronald Fisher, el más importante referente del tema en la época.

En la combinación estadística y la genética encontró su pasión: la genética de poblaciones. Estudió las diferencias en los grupos sanguíneos de los seres humanos, como el factor Rh, y también las particularidades del cromosoma Y, que tienen en común todos los nacidos biológicamente varones. Con estos datos, logró corroborar genéticamente por primera vez la teoría de que el ser humano tuvo su origen en África y hace alrededor de 100.000 años comenzó a dispersarse por el resto de la Tierra.

El racismo no tiene fundamentos científicos

La genética de poblaciones le permitió a Cavalli Sforza armar un "árbol genealógico" con la historia de la humanidad y demostrar que desde el inicio de los tiempos, hombres y mujeres migrantes de diferentes poblaciones se mezclan y mestizan entre sí. Y que, por lo tanto, el concepto de "raza" es totalmente inadecuado para dar cuenta de esa realidad.

"El racismo es un antiguo flagelo de la humanidad", dijo en 1993 frente al Senado estadounidense el genetista italiano, para quien la clave de las diferencias que hay entre las poblaciones humanas no depende de la biología sino casi exclusivamente de la cultura.

"Los grupos que forman la población humana no son netamente separados, sino que constituyen un continuum. Las diferencias en los genes dentro de los grupos acomunados de algunas características físicas visibles son prácticamente idénticas a las entre varios grupos, y además las diferencias entre individuos son más importantes de las que se ven entre grupos raciales", escribió en su libro ¿Quiénes somos? Historia de la diversidad humana.

Una vida al servicio de la ciencia

El científico italiano tuvo una cátedra en Stanford durante más de 40 años y recibió importantes reconocimientos, como la Beca Guggenheim y el William Allan Award, que reconoce los aportes fundamentales en genética.

Aunque valoraba el rol de la ciencia para la sociedad, Cavalli Sforza también tenía una mirada crítica sobre la misma. "Pensamos que la ciencia sea objetiva. La ciencia está modelada por la sociedad porque es una actividad humana productiva que necesita tiempo y dinero, pues está guiada y dirigida por aquellas fuerzas que en el mundo ejercen el control sobre el dinero y sobre el tiempo. Las fuerzas sociales y económicas determinan en larga medida lo que la ciencia hace y cómo lo hace", escribió.

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