6 reglas de oro para enseñarle a tu bebé a dormir toda la noche

Ningún bebé nace noctámbulo, es cuestión de acomodar los hábitos para que tarde o temprano se acostumbre Crédito: Pixabay
4 de septiembre de 2018  • 13:12

Quien repite la frase "dormir como un bebé ", claramente nunca tuvo que lidiar con las primeras semanas -o meses- de una criatura que no duerme más de tres horas seguidas.

Cuando los hijos son tan pequeños, cuesta ver la luz al final del túnel de noches sin descanso. Pero, como pasa con casi todo, a dormir también se aprende.

¿Y cuándo enseñarles? La mayoría de los expertos, según recopila el sitio BabyCenter, aconsejan arrancar cuando el bebé tiene entre 4 y 6 meses, ya desarrolló un ciclo de vigilia-sueño regular y no come tanto de noche.

Para Liliana Bellomi, sensitive sleep consultant, el momento para comenzar es "cuando los padres consideran que las dificultades de sueño que presenta el bebé atentan contra su descanso y el del grupo familiar". Existen varios métodos de "sleep training", pero estas claves pueden valer para todos:

1. No llevar al bebé dormido a su cuna

Es el primer consejo que les da a los padres Bellomi: "No enseñen al bebé a dormir en brazos, ni en el pecho, ni hamacándolo, para luego pasarlo a la cuna o al moisés totalmente dormido".

Aclara que el bebé debería llegar a su camita somnoliento, y hay que asistirlo para que se duerma allí. Acostarlo cuando está casi dormido, porque si no se va a despertar y no va a reconocer el lugar.

2. Hacer un pequeño relax antes de dormir

"Llevar a la cama a un bebé relajado es un pasaporte para una noche de calma", afirma la experta. Para esto, tener una rutina es fundamental. Esta debería durar menos de una hora, puede incluir o no el baño, la comida y un rato de juego tranquilísimo y relajado, en un ambiente agradable con luces bajas, sin televisión, ni tablets, teléfonos o computadoras.

Pregunta típica: ¿cuándo empezar a marcarle la rutina a un bebé? Se puede arrancar desde las 6 semanas, aunque solo consista en ponerle el pijama y cantarle una canción. Lo principal será la consistencia y la repetición, para formar hábitos.

3. Saber que el baño no siempre es fundamental para ayudarlos a dormir

Contra lo que se cree, no es imprescindible para ayudar a los bebés a conciliar el sueño. "Hay muchos que se activan con un baño", avisa Bellomi.

4. Desterrar el mito: "Para dormir más y mejor de noche, evitar las siestas"

"Para una buena noche, es clave el manejo de horarios de sueño no solo nocturno, sino diurno", aclara la especialista.

Los bebés hasta los 6 meses suelen hacer 2 ó 3 siestas de 30 minutos a 2 horas cada una. De los 6 a los 12 meses, las siestas suelen ser dos y, hasta los 3 años, es común que hagan una sola siesta, de 1 a 3 horas, especifica el sitio KidsHealth de la Fundación Nemours.

Los chicos que llegan a la cama descansados suelen dormirse más fácilmente que los "pasados de rosca", afirma la Fundación. A estos les cuesta más tranquilizarse y son más propensos a despertarse durante la noche.

5. Se despierta a la noche y llora: no ir enseguida

Primero, no hay que pensar que cada vez que se despierta de noche es por hambre. Segundo, conviene esperar un ratito antes de acudir, "para darle la oportunidad de volverse a dormir sin ayuda, y también para darnos la oportunidad de entender la causa del llanto y actuar en consecuencia", explica Bellomi.

6. "Mi hijo es un búho y no duerme de noche"

Muchas madres y padres estarán pensando en este momento que sus hijos son decididamente noctámbulos sin remedio. Para su consuelo, Bellomi asegura que, en general, todos "tarde o temprano responden a las medidas correctas para ayudarlos a dormir".

Las excepciones pueden darse con bebés que tienen algún tema de salud, alergias respiratorias o alimenticias, temperamento muy irritable, o que los padres actúen con un alto nivel de ansiedad o inseguridad, al intentar aplicar los métodos de sueño, concluye.

TEMAS EN ESTA NOTA