Sir Bryn Terfel: la voz de un auténtico caballero en el Teatro Colón

El bajo barítono galés interpreta las músicas que marcaron su vida musical en el recital que ofrece esta noche junto a la pianista rusa Natalia Katyukova
El bajo barítono galés interpreta las músicas que marcaron su vida musical en el recital que ofrece esta noche junto a la pianista rusa Natalia Katyukova Fuente: LA NACION - Crédito: Silvana Colombo
Helena de Brillembourg
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5 de septiembre de 2018  • 00:10

Hace un año, este cantante nacido en Gales recibió una carta en la que le comunicaban que la reina Isabel II le otorgaba el título de caballero. Una distinción reservada solo a aquellas personas cuyas vidas han contribuido a engrandecer el nombre de ese país. Para Bryn Terfel, quien anteriormente había recibido también la orden de Comandante del Imperio Británico y la Medalla de Música de la Reina, este nombramiento le sirvió para sentarse a analizar cuales habían sido las razones para merecer tal reconocimiento. Allí se dio cuenta que el gran esfuerzo de tantos años quedaba encerrado en ese Sir que de ahora en adelante precedería su nombre. Y para esta ocasión en la que viene a presentarse por primera vez en el Teatro Colón , hoy a las 20, en un único recital junto a la pianista rusa Natalia Katyukova, quiso hacerlo con un repertorio que de alguna manera represente un recorrido a través de la música que marcó su vida y que contribuyó a convertirlo en el prestigioso bajo barítono que es hoy.

"Este será un viaje por el mundo de los recuerdos, todo lo que voy a cantar tiene una conexión completa entre sí. Es el camino geográfico recorrido para situarme en donde hoy me encuentro. Por eso tengo que comenzar cantando canciones galesas y en galés. Son canciones que representan mi tierra y mis tradiciones y tienen una carga emocional muy fuerte para mí, especialmente la del granjero, porque representa el oficio a lo que se ha dedicado mi familia por generaciones", explica Terfel.

Afirma haber escuchado en su juventud la misma música de sus pares adolescentes, y era especialmente fanático de Pink Floyd. Le gustaba cantar y sabía que tenía buena voz, pero no tenia idea lo que necesitaba para desarrollarla, así que resolvió audicionar en la prestigiosa Guildhall School of Music, en Londres, en donde fue aceptado. "Fueron cinco años maravillosos. Allí estudié con un profesor de canto que me obligó a memorizar los ciclos de canciones de compositores como Schubert, Schumann y Brahms. El reto era aprender dos canciones nuevas cada semana. Él decía que era la etapa perfecta para hacerlo, ya que después estaría concentrado únicamente en aprender roles de óperas. Por esto las traigo aquí, ya que estas fueron las canciones que marcaron mi formación".

Este será un viaje por el mundo de los recuerdos, todo lo que voy a cantar tiene una conexión completa entre sí. Es el camino geográfico recorrido para situarme en donde hoy me encuentro

Durante su último año como estudiante fue el ganador de la medalla de oro en esa universidad, un premio muy importante dentro de esa institución y, además, quedó de finalista en el prestigioso concurso de Cardiff. Esto fue un trampolín en su carrera y lo ayudó a conseguir dos roles ( Così fan tutte y Las bodas de Fígaro) en la Ópera Nacional de Gales. Luego de esto, comenzaron a llegarle invitaciones a cantar en Sydney, Milán, Paris y su carrera se abrió en un sentido que nunca pensó. "Por eso tengo también que cantar ópera en este recital y en este teatro. No podía dejar de hacerlo. Jonas Kaufmann afirmó que era el de mejor acústica en todo el mundo y no podía perderme la oportunidad", dice.

Con "La balada de Mackie El Navaja" de La ópera de los tres centavos y "Es el espíritu que niega" de Mefistofele, dará una muestra de esa versatilidad que lo ha llevado a pasearse por los más prestigiosos teatros líricos del mundo interpretando numerosos roles que van desde Mozart hasta Wagner. Los especialistas coinciden que aparte de su magnífica voz, su otra fortaleza se encuentra en su calidad como actor. "A pesar de que es algo más difícil, también puedes conmover a la audiencia en un recital. Tienes que sentir y disfrutar lo que cantas, por eso es tan importante el repertorio que seleccionas. En este sentido, me gusta terminar con algo que eleve el alma y el espíritu. Algo que me haga divertir a mi también. Y me conecté con estas canciones maravillosas del famoso barítono americano John Charles Thomas", afirma.

Su agenda ya está copada durante los próximos cinco años y para Terfel, lo positivo de esto radica en poder concentrarse mejor en planificar su futuro. "No creo que vuelva a cantar El Anillo de nuevo, no está en mi calendario por los próximos años y creo que a los cincuenta y siete, la ópera seguramente irá disminuyendo y otras cosas tomarán protagonismo. Me gusta pensar que voy a poder realizar trabajos de oratorio y también de a poco ir haciendo más cosas en Gales para el final de mi carrera. Tengo una fundación que seguro irá creciendo con la cual me he propuesto ayudar a jóvenes cantantes e instrumentalistas, pero exclusivamente en sus años de estudiante, época en la que la necesidad es mayor. Me siento un afortunado, he cantado junto a Muti, Abbado, Levine, Gardiner, he trabajado a las ordenes de grandes directores y grabado numerosos discos. A veces todavía me pellizco para creerme lo lejos que llegué".

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