José Pekerman conmueve en Colombia y el eco llega hasta la AFA

La Argentina siempre estará alrededor de la vida de Pekerman
5 de septiembre de 2018  • 00:30

Siempre estará la Argentina alrededor de la vida de José Pekerman . Porque fue el líder de la refundación más trascendente del fútbol albiceleste en el último cuarto de siglo. Porque asumió en Colombia después de una derrota del seleccionado cafetero ante la Argentina y porque acaba de desvincularse precisamente cuando la AFA busca entrenador. Especular con una nueva asociación se vuelve natural, tras su fantástico legado entre 1994 y 2006. Pero una fuente de la AFA, muy cercana al presidente Claudio Tapia , apenas se conoció la situación de Pekerman, le confió a LA NACION: "De ninguna manera es candidato". Puede ser cierto. Puede ser una estrategia para no presionarlo ahora. Desde la AFA, por estas horas insisten con que nada los ocupa más que seguir delineando el proyecto 2018-2028. "Nunca hablamos de nombres para la selección", subrayó ayer Daniel Angelici. La credibilidad se derrumba cuando el propio Tapia aceptó que sondearon a Pep Guardiola. En realidad, llegó a su entorno y recibió un "no" por Whatsapp, como reveló LA NACION el 11 de agosto.

Después de semanas de negociaciones, Pekerman se marcha de Colombia dejando una huella. Los números indican que dirigió 78 partidos, con 43 victorias, 17 empates y 18 derrotas. Con 127 goles a favor y 64 en contra. Devolvió a Colombia a los mundiales después de 16 años y entre Brasil 2014 y Rusia 2018 construyó sus dos mejores actuaciones históricas. Más valioso aún, incorporó a Colombia a la élite sudamericana y logró que se codease con las potencias.

Las últimas palabras de José Pekerman al despedirse de la selección colombiana - Fuente: Twitter

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La noticia, ayer lo paró ante los medios. Cualquier mención sobre su futuro sacó el costado más visceral de Pekerman. Inusualmente combativo, se sintió ofendido al verse bajo sospecha. "¿Cómo voy a saber qué voy a hacer si yo no duermo desde que terminó el Mundial, solamente pensando en qué iba a hacer Colombia? En este proceso perdía a mi madre, perdí a mi hermano y no pude verlo en su momento crítico, y ahí casi no pude continuar", respondió. Y subió el tono: "Yo no me ofrezco a ningún lado cuando estoy sin trabajo. Mi asistente [se refería a Pascual Lezcano, su representante] no atiende a nadie cuando estoy con trabajo, porque si atiende le corto la mano. Estuve en Bogotá desde que terminó el Mundial, salvo cuatro días, y me han puesto en todos los lugares del mundo pero nunca salí de acá. La cantidad de mentiras y barbaridades que se han dicho, pocos países lo hacen. Es una decepción muy grande", disparó contra los rumores que lo vinculaban con otros clubes y selecciones.

Pekerman cumplió 69 años el lunes pasado. Y quiere seguir dirigiendo, no lo atrapa la idea de ser manager o secretario técnico. Mientras se dilató su definición, es cierto que se acumularon propuestas de todo el mundo. Tan cierto como que no le prestó atención a ninguna, pudo confirmar LA NACION.

Pekerman abandona la selección de Colombia - Fuente: AFP

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"No voy a decir por qué renuncié, y menos a la cadena de ustedes", le respondió a un cronista de Caracol radio. Pekerman siempre fue resistido por un pequeño sector de la prensa colombiana. El presidente de la Federación, Ramón Jesurún, descartó rispideces: "No hubo ningún motivo diferente a una decisión personal del profesor. No tocamos temas económicos ni cuestionamientos a Pascual Lezcano. Simplemente, da cumplido un ciclo altamente exitoso". ¿Y por qué se marchó? Tras Rusia quería quedarse, de lo contrario se hubiese ido en ese mismo instante, como le comunicó a Julio Grondona en el vestuario de Berlín, en 2006. Intuyó desconfianza de una federación que no creyó en él apenas terminó el Mundial. Como sí apostó Alemania con Löw, por ejemplo. Se sintió destratado con los manejos de una federación que utilizó la dilación para distraer un escándalo por la reventa de entradas camino a Rusia.

"Siempre la prioridad fue la selección. En cada gol o en cada triunfo yo decía que quería abrazar a cada uno de los colombianos. Le pido disculpas a mi hija colombiana, que debe de estar llorando", amplió. Se refería a Vanessa, su hija mayor, que nació en Medellín, cuando en los 70 Pekerman jugaba en el Independiente. Ella tuiteó: "Gracias por todos los mensajes! No sólo está en mi brazo [en la foto lucía el mapa de Colombia bordado en su vestimenta], es mi sangre. Visitaré pronto!". Ivana, su otra hija, también se sumó en las redes: "Triste por la noticia pero eternamente agradecida por # Colombia que hizo de su país un hogar para mi flia. Siempre en mi corazón".

Conocida la desvinculación de Pekerman, enseguida se desataron sucesivas muestras de gratitud y afecto. Una avalancha de elogios. En Twitter estalló el hastag #GraciasDonJose, el diario El Tiempo escribió "Gracias al argentino más colombiano" y, por ejemplo, el alcalde de Barranquilla, Alejandro Char, tuiteó: "Profe Pekerman, gracias por hacernos vibrar, por las alegrías, por sudar hasta el final la camiseta de nuestra Selección Colombia. Barranquilla es la casa de la Seleccion y será por siempre tu casa". En un reciente sondeo on line, Pekerman había alcanzado el 78% de adhesión a su tarea. Los jugadores no se demoraron: "Me has hecho creer que soy mejor de lo que pensaba. Serás siempre mi mejor maestro", escribió James Rodríguez. Pekerman se va por la puerta grande, un sello de sus gestiones. También para Colombia, extrañarlo será inevitable.