Evangelina Anderson cuenta cómo tomó la decisión de donar sus óvulos

La mujer de Martín Demichelis repasa su presente en Europa junto al ex futbolista y sus tres hijos. "Mi familia es el regalo más hermoso que me dio la vida", sostiene.
La mujer de Martín Demichelis repasa su presente en Europa junto al ex futbolista y sus tres hijos. "Mi familia es el regalo más hermoso que me dio la vida", sostiene. Fuente: HOLA - Crédito: Tadeo Jones
Jacqueline Isola
(0)
5 de septiembre de 2018  • 15:01

"La felicidad de volver a Buenos Aires no se compara con nada", dice Evangelina Anderson (34) con los ojos cerrados mientras la maquillan. Tras dejar por unos días su hogar de Marbella, la modelo y su marido, el ex futbolista Martín Demichelis (37), desembarcaron en Argentina junto con sus tres hijos, Bastian (9), Lola (5) y Emma (1), para reencontrarse con sus familias. Instalada desde hace casi once años en Europa -donde acompañó al jugador en su paso por el Bayern Munich, el Manchester City y el Málaga-, Evangelina confiesa que su lugar en el mundo sigue siendo Villa Devoto, el barrio que la vio crecer. "El ritual es más o menos el mismo cada vez que venimos. Mis papás nos van a buscar al aeropuerto y nos juntamos con mis tres hermanos en Devoto. Ahí la casa es el punto de encuentro y la llenamos de gente. Después nos vamos unos días a Justiniano Posse, el pueblo de Martín en Córdoba, que a mis hijos les encanta. Y este es nuestro cable a tierra porque en Europa, a Martín lo ven como un ídolo y en cambio en su pueblo, él vuelve a ser el chico de Córdoba", explica.

La modelo junto a sus hijos mayores, Lola y Bastián. "Él es muy protector y mi cable a tierra. Siempre trae la calma en medio de la tormenta", dice orgullosa.
La modelo junto a sus hijos mayores, Lola y Bastián. "Él es muy protector y mi cable a tierra. Siempre trae la calma en medio de la tormenta", dice orgullosa. Fuente: HOLA - Crédito: Tadeo Jones

Lola es una princesa y sigue mis pasos como modelo. Eso si, trato de que sea con tranquilidad...Es importante que todavía lo viva como un juego
Evangelina Anderson

-Hace poco contaste que habías decidido donar tus óvulos. ¿Cómo fue el proceso?

-Todo empezó cuando quedé embarazada de Bastian. Como soy devota de San Ramón Nonato, patrono de las embarazadas, fui a la iglesia a agradecer por mi hijo. Y ahí me di cuenta de la cantidad de mujeres que sufren por no ser mamás. Yo viví muy de cerca la ilusión y el dolor de perder embarazos con mi amiga Mariana de Melo, que luego de su accidente de autos en 2007 le costó mucho tener un hijo. Cuando le comenté a mi obstetra, me dijo que no lo hiciera porque el tratamiento para donar era muy doloroso y, como me iban a inyectar muchas hormonas, había altas posibilidades de que aumentara de peso y se me adelantara la menopausia. Así y todo, fui a averiguar a un hospital público y en la sala de espera conocí a una chica que no podía tener hijos. Toda esa situación me movilizó mucho... En algún punto sentí que era una señal. ¿Qué importaba si iba a engordar o no? Mi familia es el regalo más hermoso que me dio la vida y creo que es una buena razón para querer ayudar a otras mujeres a cumplir el sueño de ser mamás.

-¿Cuándo te decidiste?

-A principio de este año. Una vez que lo hacés, la sensación que te queda es de mucha alegría. A mí me conmueve muchísimo pensar en las mujeres que van a poder cumplir el sueño de traer un hijo al mundo.

-¿Cómo te acompañó Martín?

-A él le pareció hermosa mi decisión.Creo que mucha gente no se imagina que esto es posible y la verdad es que uno dona células, no hijos. Al día siguiente, Martín me mandó un mensaje: "No me sorprende este acto que hiciste, estoy orgulloso de la mujer que elegí para mis hijos". Y yo siento que ya gané, me gané el hombre más bueno del mundo, el mejor padre que los chicos podrían tener. El otro día se lo dije: "Hace once años que estamos juntos y lo que me sigue enamorando de vos es tu amor por nuestros hijos".

Evangelina abraza a su "abrojito", como llama a la más chiquita de la casa.
Evangelina abraza a su "abrojito", como llama a la más chiquita de la casa. Fuente: HOLA - Crédito: Tadeo Jones

Cuando donás tus óvulos, te queda una sensación de mucha alegría. Es lindo pensar en las mujeres que van a poder cumplir el sueño de ser mamás
Evangelina Anderson

Un recuerdo del día de su casamiento con Martín Demichelis, el 11 de julio de 2015.
Un recuerdo del día de su casamiento con Martín Demichelis, el 11 de julio de 2015. Fuente: HOLA - Crédito: Tadeo Jones

-¿Cómo es tu vida en España?

-Vivimos en Marbella y Martín trabaja en Málaga, a media hora de casa. Él se retiró el año pasado del fútbol profesional pero ahora está estudiando para ser director técnico: le faltan dos años y se recibe. El plan es seguir trabajando allá, por lo que nos quedaremos un tiempo más en Europa.

-¿Quiénes son tus amigas argentinas allá?

-Hicimos un grupo muy lindo en la Selección. Me llevo bien con Antonela, la mujer de Messi; con Jorgelina, la de Ángel Di María; con Lucía, la esposa de Willi Caballero; y con Celeste, la de Nicolás Otamendi.

-¿Se ven seguido?

-Ahora es más difícil porque estamos viviendo en ciudades distintas. Pero el lugar donde mejor la pasé fue en Manchester, porque los maridos se juntaban a entrenar y nosotras hacíamos karaoke en casa. Organizamos un montón de programas. A Karina (la Princesita), cuando estaba de novia con el Kun, la llevamos de shopping una vez. Fuimos con ella y con Lucía Caballero, que estudió asesoría de imagen, la ayudamos y la asesoramos con el maquillaje también. Otra cosa que hacíamos cada tanto era montar una especie de salón de belleza en casa: contrataba una chica que venía a hacernos las uñas y nos ponía pestañas postizas; otra nos arreglaba el pelo, nos hacía el color... ¡era un programón y nadie faltaba! Nos encantaba y charlábamos de todo, nos sacábamos las ganas porque afuera, el mundo era en inglés.

-¿Cuál es el desafío de vivir en otro país?

-Para mí son muchos. Recién te conté cosas divertidas, pero la realidad es que en el día a día no siempre las cosas son color de rosa. A mí me costó mucho vivir en Alemania, no hablaba el idioma, no tenía amigos, todavía no había sido madre. Sentí una soledad terrible. Me acuerdo que Martín no estaba nunca en casa porque entrenaba y yo me iba al súper para hablar con la cajera. Sé que vivo en un lugar muy lindo pero la realidad es que no tengo a mi familia para que me banque con los chicos o con lo que pase en el momento. Es dura la distancia. A veces tengo miedo de que les pase algo a mis padres y estar lejos.

-¿Qué te gusta de cada uno de tus hijos?

-Bastian, el más grande, es muy protector. Es un chico que trae la calma en medio de la tormenta. Por ejemplo, si pierdo las llaves del auto, enseguida me dice: "Tranquila, mamá, que ya la vas a encontrar". Es generoso y caballero. Lola es una princesita delicada, femenina, inteligente. Ella va a danza, a equitación y natación. Y le encanta sacarse fotos: en Marbella hace muchas campañas gráficas. Y Emma es lo más dulce que hay; es mi "abrojito" y siempre me hace reír.

Evangelina es la fan número uno de sus dos príncipes. "Estoy con el hombre más bueno del mundo... El otro día se lo dije: Hace once años que estamos juntos y lo que me sigue enamorando de vos es tu amor por nuestros hijos", cuenta.
Evangelina es la fan número uno de sus dos príncipes. "Estoy con el hombre más bueno del mundo... El otro día se lo dije: Hace once años que estamos juntos y lo que me sigue enamorando de vos es tu amor por nuestros hijos", cuenta. Fuente: HOLA - Crédito: Tadeo Jones

Producción: Ana Korman. Maquillaje: Celeste Paterno. Peinado: Eddie Rodríguez para Cerini con productos L'Oreal Pro. Agradecimientos: Piyama Fest, Agustina Saquer, Princess Tutu.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?